miércoles, 9 de mayo de 2018

¡ALTO AHÍ, LADRONZUELO!


Cuando estaba muy niño, escuchaba muchas veces unas campanitas, tilín-tilín, que anunciaban el paso del heladero (polero), corría a pedirle a Machin (Mi madrina), un real (50 céntimos de bolívar) para comprar un polo de naranja con crema, muchas veces se repitió está escena durante años, mientras fui creciendo. Una vez ella no se encontraba en casa, pero ella siempre dejaba el monedero dentro de la gaveta de los cuchillos y tenedores, me acerque sigilosamente y tome un fuerte (5 bolívares), ya había aumentado el sabroso helado, y salí corriendo a perseguir a tan esperado amigo. Ella al revisar su carterita me preguntó si había agarrado plata de la cartera, a lo que dije que ¡No!, porque sabía que me iba a castigar.

sábado, 7 de abril de 2018

PIDIENDO CACAO


Esta es una expresión que nace en América latina y viene desde la colonia, en la llamada ruta del cacao, porque el cacao era símbolo de poder y de prestigio; y los negocios se solventaban con este fruto, es decir, las cosas se pagaban con él; actualmente “PEDIR CACAO” significa “pedir perdón”, pedir que le condonen la deuda, solicitar que le apliquen el mínimo castigo o rogar libertad ante pena cumplida; es pagar para aliviar el duro peso de la ley, es decir suplicar por un indulto parcial o total de cierta condena o castigo. 
Dependiendo de la región geográfica, hay expresiones muy coloquiales de lo que quiere significar esta expresión, por ejemplo: Se dice que una “mujer fea” o menos beneficiada está “pidiendo cacao” cuando necesita tener mejores atributos o ser “más bonita”, asimismo una persona perseguida, ya sea por sus acciones, maldad o pensamientos, está “pidiendo cacao” cuando necesita normalizar su situación, evitar el acoso, salir del yugo al cual está sometido, otros la utilizan cuando desean buscar una reconciliación, es decir, es una especie de sumisión, humillación o pretexto, tratando de conseguir un pacto o posible arreglo entre dos partes, inclusive se utiliza cuando una persona soberbia y orgullosa se retracta de sus dichos o acciones ante una autoridad, fuerza de mayor poder, etc., pudiendo rendirse o huir del escenario donde se desenvuelve, se aprecia más cuando una persona cobarde o vencida huye en plena confrontación.
Muchos cristianos, de los que nos hacemos llamar “Hijos”, vivimos pidiendo cacao a Dios; muchos son los ejemplos registrados en la palabra donde personajes de la biblia, por su pecado, han pedido que el Señor los perdone de su rebeldía, maldad o trasgresión a pesar de que les ha llegado palabra, han sido advertidos a través de los profetas y puesto al tanto de cierto o determinado mandato de Dios, inclusive hay algunos que se negaron a cumplir lo que Él les ordenó hacer y por eso pasaron por situaciones difíciles o murieron como consecuencia de su pecado. 

Hasta que no se les revele y se conviertan de corazón seguirán esclavos de su Egipto espiritual, impidiendo que se pongan a cuentas con el Padre Todopoderoso; por eso es necesario limpiar nuestro corazón y ser perdonados aunque no lo merezcamos; ojo, vemos también como hijos de Dios fueron desechados a pesar que ellos gozaron de la gracia de Dios, simplemente porque se negaron a morir a su carne, reconocer su pecado ante el Señor, arrepentirse de corazón, pedir perdón y convertirse de sus malos caminos, inclusive prevaricaron contra Él, prefiriendo los tesoros terrenales más que la gloria de Dios, simplemente por una fe defectuosa, enferma y corrompida por un alma no sometida al Espíritu Santo.

¿QUIÉNES PIDEN CACAO?
1.   Los Hijos que se dejan llevar por la desobediencia de su Alma, por las vanidades ilusorias, prefiriendo apartarse de Dios, como le pasó a Jonás que en su terquedad tuvo que pedir cacao a Dios; Jonás 2:7-8 dice: “Cuando mi alma desfallecía en mí, me acordé de Jehová, Y mi oración llegó hasta ti en tu santo templo. Los que siguen vanidades ilusorias, Su misericordia abandonan”.
2.   A aquellos que no se le revela lo que significa el perdón ante Dios y los hombres, no tienen temor de Dios y no existe arrepentimiento genuino; no conocen el perdón de ofensas, trasgresiones, deudas, inclusive del mal propinado, etc., es puro bla bla la oración del Padre Nuestro: Mateo 6:12 “Perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos han ofendido”; Mateo 6:14-15 “Si perdonan sus faltas a los demás, el Padre que está en el cielo también los perdonará a ustedes. Pero si no perdonan a los demás, tampoco el Padre los perdonará a ustedes”.
3.   Nosotros que sufrimos fracasos o amenazas de ruina, una caída súbita y repentina de lo que poseemos, por nuestra falta santidad y comunión real con Dios; por la existencia de sordera espiritual y andar en pos de nuestros pensamientos desechando o incumpliendo la palabra revelada, y rebeldemente apoyándome en mi fuerza. Isaías 30:12-13 “Por tanto, el Santo de Israel dice así: Porque desechasteis esta palabra, y confiasteis en violencia y en iniquidad, y en ello os habéis apoyado; por tanto, os será este pecado como grieta que amenaza ruina, extendiéndose en una pared elevada, cuya caída viene súbita y repentinamente”; Isaías 65:2 “Extendí mis manos todo el día a pueblo rebelde, el cual anda por camino no bueno, en pos de sus pensamientos”; 1 Samuel 2:9 “…Mas los impíos perecen en tinieblas; Porque nadie será fuerte por su propia fuerza”.
4.   A aquellos incrédulos que no están muy convencidos de su fe y lo que representa Jesucristo para sus vidas, entonces reciben resistencia de parte de Dios por estar siguiendo caminos de perversidad. Números 22:32 “…He aquí yo he salido para resistirte, porque tu camino es perverso delante de mí”. Números 22:34 “Entonces Balaam dijo al ángel de Jehová: He pecado, porque no sabía que tú te ponías delante de mí en el camino; mas ahora, si te parece mal, yo me volveré”.
5.   Los que viven pidiendo en todo tiempo para sus deleites, su carne, su sabiduría, sus dones, sin importarle Dios, jactándose de lo que son antes los hombres. Santiago 4:3 “Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites”; 2 Timoteo 3:1 “También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios”.
El Señor anda buscando hombres arrepentidos conforme al corazón de Dios, que sometan el alma guardando sus mandamientos, obedeciendo, que no actúen de acuerdo a su locura o naturaleza terrenal, animal y diabólica, que no se dejen llevar por el mundo y sus deleites, que digan “NO” a la tentación y al pecado, que se mantengan firmes en el Señor, tomando decisiones radicales, manteniéndose en comunión con Él, santos, limpios y puros, varones convertidos que no necesitan pedir cacao porque ya están sanos desde su corazón. 1 Samuel 13:13-14 “Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre. Mas ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó”; 1 Juan 1:9 “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”; 2 Crónicas 7:14 “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”.
Oremos: Señor hoy he aprendido que he estado por años pidiendo cacao, aferrado a las cosas del mundo sin importarme tu palabra, siendo mal testimonio de ti, enlodándome y revolcándome en el cieno, he estado más pendiente de no pecar para no recibir tu castigo, que en humillarme y convertirme de verdad; quería recibir que me condones las deudas y ofensas a mi prójimo que yo en perdonarlos, justificando mi iniquidad, he rogado por la libertad de mi alma y espíritu pero no he hecho nada por conquistarlas; llevando un yugo extraño que no era el tuyo; siempre he clamado a ti pidiendo sanidad, perdón de pecados y vida eterna, pero no se me ha relevado la conversión, me he negado a servirte con un corazón limpio y puro. Perdóname Señor estoy avergonzado, recibe mi arrepentimiento; Padre de los cielos que si te estoy pidiendo cacao, no sea bajo el poder de la carne corrupta, sino bajo de tu Espíritu, que este sea genuino y produzcas cambios radicales en mi ser; he metido los pies en el Jordán, respaldarme en está conquista, no quites de mi tu santo Espíritu, quiero esforzarme y ser valiente, hoy doblo rodillas ante ti, te adoro y alabo de corazón, para que te agrades de mí y cuando llegue a tu presencia en júbilo digas: ¡Hagamos fiesta este es mi hijo que andaba perdido y ha regresado!, te amo mi Jesucristo. Amén

viernes, 9 de marzo de 2018

LA DELGADA LÍNEA


Todos tenemos un compañero extrovertido que siempre cuenta la misma proeza realizada durante un instante de su vida que dispara las carcajadas del grupo de amigos al escuchar la historia, siempre es el payaso de la reunión, otros por el contrario cuentan de lo bien que le ha ido en la vida, de lo inteligente que han sido, del esfuerzo y el sacrificio que ejercieron para obtener todo lo que tienen, alardeando de cierta manera de sus capacidades, dones, cualidades o habilidades, marcando un antes y un después.
Muchos aunque reconocen que lo obtenido ha sido por gracia o bendición de Dios, en la praxis, no dejan de jactarse orgullosamente del estatus que han alcanzado por la falta de humildad en su corazón aunque lo disimulen, la palabra en Romanos 12:3 nos exhorta a que cada quién: “…no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno” y complementa en los versos 6-7: “De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza”; pues la reflexión de hoy tiene que ver con el don de “Servir”, escudriñando y pidiendo siempre dirección al Espíritu Santo para que nos guie y podamos entender que tan delgada es la línea entre SERVIR Y SERVIL, veamos a continuación:
Ser-vir: Es una palabra compuesta que etimológicamente se deriva del verbo “ser” que define la existencia de algo, determinando la naturaleza o su composición integral, por ejemplo en una persona, lo ¿Qué soy, en quien soy? En todas las áreas: el alma, cuerpo y espíritu; por otro lado “vir” tiene varios significados, pero solo tomaré algunos de ellos: 1. Del protoitálico wiro significa “guerrero” representando el poder de enfrentar las batallas, especial los combates que internos que libramos con nuestra alma o carne; 2. Del latín vir y el avéstico vīra “varón”, que se refiere nuestra fortaleza y condición espiritual; 3. Del lituano výras “marido”, esposo, cabeza de hogar o intercesor. A pesar que muchos lo definen como una actitud que busca satisfacer las necesidades o caprichos de otros y las propias, esta concepción está enfocada a la palabra servicio, es decir a quien da y recibe el servicio. Sin embargo el servir va más allá, Colosenses 3:23 dice claramente que: “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres”.
Aunque prestemos un servicio, seremos siervos inútiles, aun haciendo todo lo que teníamos que hacer, ya que quien diga: yo crié a mis hijos con mucho esfuerzo, les di la alimentación y los estudios y estoy recibiendo el pago, pues siervo inútil eres; pero ¡cómo así!!! Eso dice la palabra, miremos el siguiente pasaje: Lucas 17:7-10 “¿Quién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: Pasa, siéntate a la mesa? ¿No le dice más bien: Prepárame la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come y bebe tú? ¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no. Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos”; no creamos que aunque hagamos lo que el Señor nos ha mandado hacer ya somos siervos buenos y útiles, ya que nos quedamos cortos, nos faltan otros ingredientes que obviamos generalmente, por ejemplo: la fidelidad de espíritu y disposición del corazón, veamos Salmo 78:8 “…Generación contumaz y rebelde; Generación que no dispuso su corazón, Ni fue fiel para con Dios su espíritu”; Mateo 25:23 “Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor”. Una frase muy famosa de Teresa de Calcuta cargada de mucha sabiduría dice que: “El que no vive para servir, no sirve para vivir” agreguemos los ingredientes anteriores y veremos que se transforma la perspectiva en algo más profundo.
Ser-vil: Esta es una palabra compuesta de dos partes igualmente y pudiéramos agregar “ismo” para completar; el “ser” ya lo definimos anteriormente, el adjetivo “vil” viene del latín vilis es decir barato, de escaso valor, común, ordinario, y por extensión despreciable o bajo, que lo pudiéramos catalogar de inútil a simple vista, sin embargo Dios utiliza lo vil para que nadie se gloríe de si mismo, 1 Corintios 1:28 “Y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es”; por otro lado “ismo” denota el tipo de doctrina, tendencia, teoría o estructura que sigue. Hay muchas corrientes de pensamiento, pero en general el servilismo es definido como la tendencia exagerada a “servir” o “satisfacer ciegamente” a una autoridad terrenal o espiritual con la finalidad de obtener un beneficio o interés, alejado de los propósitos eternos de Dios; hay quienes lo definen como una “actitud de sometimiento” de una persona a la autoridad de otro, pasando por encima de los principios, doctrina o creencia, aun en los que nos decimos llamar “cristianos”; servil es visto como una deformación de lo que representa ser “siervo”, ya que es la esclavitud sin libertad. 1 Corintios 7:22 “Porque el que en el Señor fue llamado siendo esclavo, liberto es del Señor; asimismo el que fue llamado siendo libre, esclavo es de Cristo”; Gálatas 4:7 “Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo”.
Cuando no diferenciamos entre un servicio santo y uno profano, podemos ser piedra de tropiezo para muchos contaminando sus vidas, podemos manchar nuestras vestiduras de infidelidad, con inmundos pensamientos y acciones que no glorifican, ni dan honor al Cristo que vive en nosotros, a tal extremo que somos serviles e inútiles, propensos a ser echados fuera del reino. Ezequiel 22:26 “…violaron mi ley, y contaminaron mis santuarios; entre lo santo y lo profano no hicieron diferencia, ni distinguieron entre inmundo y limpio; y de mis días de reposo apartaron sus ojos, y yo he sido profanado en medio de ellos”.
¿CÓMO DEBEMOS SERVIR?
1.      Incondicionalmente para con Dios y los hombres: Mateo 20:27 “y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo”.
2.   Sin buscar lo suyo ni tratar de agradar a los hombres, sin ningún interés oculto, siguiendo el ejemplo de Jesús que se despojó de su condición de Dios, para servir: Gálatas 1:10 “Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo”; Marcos 10:45 “Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos”; Filipenses 2:7 “Sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres”.
3.      De corazón y en fidelidad, que sirva de testimonio del Cristo que vive en mí, evitando quedarnos al nivel de siervo inútil: Mateo 25:30 “Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes”; Hebreos 3:5 “Y Moisés a la verdad fue fiel en toda la casa de Dios, como siervo, para testimonio de lo que se iba a decir”.
4.      Definiéndome a quien deseo amar y servir de verdad, sin engaños ni acomodos, a mis emociones, a las cosas terrenales o al Señor: 2 Timoteo 2:24 “Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido”. Lucas 16:13 “Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas”.
Oremos: Señor reconozco que mi servicio no ha sido totalmente puro de corazón, empezando que mi fidelidad hacia ti ha sido inconstante, a veces me creo muy fortalecido pero por no cuidar mi corazón de pronto estoy metido en las cosas del mundo y pienso que me la estoy comiendo y al evaluar lo que veo es carne y nada de Espíritu, siento que a veces lo he hecho con carga, por compromiso, sin despojarme de mi necia manera de pensar, te pido perdón Padre de los cielos, no soy digno de ti. Hoy aprendí que hay una línea muy delgada entre lo santo y lo profano, en servirte a ti mi Rey o ser un servil del mundo, y sé que eso te ofende y te pido perdón por eso mi Señor. Desnudo mi alma ante ti, ya no quiero seguir siendo el mismo, quiero que un día me dejes disfrutar de tu gozo en espíritu y verdad y que me llegues a decir: “Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu Señor”, ya no quiero ser un siervo inútil, haciendo lo que me toca. Gracias Señor, por perdonarme, por revelarme tu palabra, que está palabra no caiga en saco roto y que sirva para ayudar a muchos hijos tuyos a convertir su servicio en incienso agradable, para darte honor, gloria y honra a ti, te lo pido en el nombre precioso de tu hijo amado Jesucristo. Amén, Gracias mi Señor… Te amo.

viernes, 2 de febrero de 2018

DIOS DE SEGUNDAS OPORTUNIDADES

Al entrar a la Sala de Observación del Hospital, postrado en una cama se encontraba mi amigo JD, que al verme con ojos aguarapados, tratando de no soltar una lágrima, exclamó: ¡HERMANO BENDÍCEME, PORQUE ESTOY VIVO!; esas fueron sus emotivas palabras que me llegaron al corazón, todo esto luego de haber sufrido un arrollamiento indirecto en un accidente de tránsito aparatoso, donde se vieron involucrados trece (13) vehículos, los cuales se vieron afectados por la poca visibilidad que provocó un incendio en plena autopista, de tipo vegetal presente en lugar, derivado del monte seco no atendido a los lados de la carretera, el verano y el elemento de ignición que fue la basura (botellas, latas, plásticos, etc.) que muchos tenemos por costumbre tirar por la ventana a manera irresponsable.

domingo, 21 de enero de 2018

LA RETICENCIA DEL YUGO

En los tiempos de antes, contaban mis abuelos, que la palabra de una persona era un pacto o como un documento escrito donde el honor, la dignidad y la integridad se ponían a prueba y evidencia, tanto era así que, quien fuese descubierto mintiendo o incumpliendo su palabra deshonraba su buen nombre y la de su familia, a tal punto que era desechado e ignorado por la sociedad de aquel entonces.