Mantener una doble vida es más común de lo que parece, cuando una persona tiene un corazón dividido, es porque está cocinando dos conejos a la vez, existen estudios en la ciudad de New York donde se calcula que el 70% de los varones y el 50% de mujeres han mantenido una doble vida (relación paralela) durante algunos años de su vida, ya sea porque les resulta difícil cortar los lazos afectivos o emocionales por miedo, que tienen su origen en el alma; o también ocurre porque se encuentran atrapados espiritualmente, sumergidos en su pecado, presos de la mentira, la avaricia, la infidelidad, etc., por la ausencia total o parcial de Dios, es decir son idólatras espirituales.
viernes, 29 de diciembre de 2017
MI DOBLE VIDA
Mantener una doble vida es más común de lo que parece, cuando una persona tiene un corazón dividido, es porque está cocinando dos conejos a la vez, existen estudios en la ciudad de New York donde se calcula que el 70% de los varones y el 50% de mujeres han mantenido una doble vida (relación paralela) durante algunos años de su vida, ya sea porque les resulta difícil cortar los lazos afectivos o emocionales por miedo, que tienen su origen en el alma; o también ocurre porque se encuentran atrapados espiritualmente, sumergidos en su pecado, presos de la mentira, la avaricia, la infidelidad, etc., por la ausencia total o parcial de Dios, es decir son idólatras espirituales.
viernes, 15 de diciembre de 2017
PROBANDO DE MI AMARGURA
En toda familia, comunidad, vecindad o
equipo de trabajo siempre hay una persona que posee mal carácter, vive como amargado,
discute mucho o permanece muy callado pero con la cara como si estuviera
chupando limón a cada rato. Quien posee un carácter amargo, por lo general,
está malhumorado o en constante queja, aunque recibe bendiciones, su corazón en
vez de agradecer, lo que hace es reclamar por lo que faltó según su pensar o criterio,
siempre ve el punto negro en la pared blanca; son personas que viven en
completa negatividad y pesimismo ante la circunstancias. Si llueve se quejan
porque se van a mojar y si sale sol se malhumoran porque hay mucho calor, se
dejan atrapar; por cierto, si en su boca prevalece la queja lamento decirle que Usted es un
“AMARGADO”.
jueves, 7 de diciembre de 2017
¿QUÉ HARÉ PARA HEREDAR…?
Al hablar de “Herencia” por lo
general lo asociamos a recibir, tomar la porción que nos corresponde, poseer por
derecho, mi parte, la sucesión de los bienes, el legado adquirido, la partición
de la torta, las propiedades que me pertenecen.
viernes, 3 de noviembre de 2017
¡TRASPLANTAME, SEÑOR!
Cuando un elemento no
funciona correctamente en un sistema, por ser defectuoso, sea una parte de una pieza
o equipo, departamento, empleado, corazón, pulmón, hígado, riñón, piel, etc, por
lo general, buscamos reemplazarlo, sustituirlo o trasplantarlo por otro que este en
perfectas condiciones con la finalidad de mejorar las capacidades y calidad del
sistema, tratando de eliminar el problema; trasplantar en la carne, con puro esfuerzo humano puede ser infructuoso, si en este proceso no está presente Dios todo el esfuerzo es en vano, aún obteniendo resultados favorables.
Un trasplante puede
estar referido al traslado de algo a otro lugar mejor, es decir que puede ser replantado,
reubicado, traspuesto, salvado, introducido, añadido, agregado para aquellas cosas
inimaginables que solo el Señor en su infinita misericordia puede obsequiar a
aquellos que aman y creen en su nombre, confiando ciegamente en él. 1 Corintios
2:9 “…Cosas que ojo no vio, ni oído
oyó, Ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los
que le aman”. Sin embargo, hay un detalle tan sublime que solo puede ser
discernido en el Espíritu que es necesario estar injertado a la vid, es decir para
recibir de su esencia; 2 Corintios 5:17 “De modo que si alguno está en Cristo,
nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”.
Nosotros podemos
recibir un órgano defectuoso por la religiosidad que anda circundando las
iglesias; El Señor quiere trasplantarnos de muerte a vida, a través de la extracción
las células, tejidos u órganos espirituales no convertidos e instalarnos uno diferente,
uno glorioso, puro, santo, que permita que todo mi ser funcione correctamente. A veces nuestra vida
espiritual no funciona fielmente, porque tenemos tantas áreas defectuosas que
necesitan ser trasplantadas (convertidas) pero para ello requerimos ser desgajados
de nuestra naturaleza perversa (el mundo terrenal) para ser injertados en el
buen olivo, donde el aceite del Espíritu Santo nos dé la rica savia, para ser
alimentados del Señor. Romanos 11:17 “Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas,
y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho
participante de la raíz y de la rica savia del olivo”; Romanos 11:24 “…y contra
naturaleza fuiste injertado en el buen olivo…”
Todas las personas que
nacen con ciertas enfermedades o anomalías congénitas del alma, cuerpo o
espíritu, de acuerdo a los propósitos de Dios o producto del pecado de sus
padres, requieren el trasplante de un órgano sano; de modo que, realice las funciones
que debe ejecutar el órgano corrompido, pero para ello es necesario extirpar el
dañado. Nosotros por el pecado del hombre, llevamos impresos muerte espiritual en
nuestras vidas, solamente a través de Cristo somos trasplantados a la vida
siendo salvados e introducidos al reino de Dios. 1 Corintios 15:22 “Porque así
como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados”; Colosenses
1:13 “el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado (trasplantados)
al reino de su amado Hijo”.
Así como uno de los problemas en los trasplantes es el sistema inmunológico del
cuerpo el cual es capaz de detectar y atacar a los tejidos que no le pertenecen,
de la misma forma cuando somos injertados al Olivo del Señor, se va produciendo rechazo
a todo aquello que contamina o corrompe el cuerpo de Cristo, ya que cada órgano
trasplantado (área a convertir) debe ser muerto, resucitado y lavado en la fuente
de agua viva, debiendo nacer de nuevo y preservarse a través del Espíritu Santo,
produciendo su fruto. Mateo 15:13 “…Toda planta que no plantó mi Padre celestial,
será desarraigada”; Eclesiastés 3:2 “Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo
de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado”; Mateo 21:43 “Por tanto os digo, que
el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los
frutos de él”; Salmo 104:16 “Se llenan de savia los árboles de Jehová, Los cedros
del Líbano que él plantó”; Salmo 1:3 “Será como árbol plantado junto a corrientes
de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará”.
Nuestra vida fue
trasplantada cuando decidimos recibir y seguir a Cristo, ya que el Padre así lo dispuso, mandar a su hijo Jesucristo a la tierra a
morir por nosotros para salvación, aunque nosotros siendo hombres corrompidos
del cuerpo necesitábamos ser traspuestos por él a través de su sacrificio, su
palabra, su sangre para que el varón perfecto entrara a nuestro corazón y desde
allí gobernar cada área de mi ser, echando raíces profundas, lavando,
purificando y sanando cada órgano espiritual que tuviese afectado, sin importar
que tan deteriorada estuviese nuestras vidas, sino que por su infinito amor nos
renueva cada día, afirmándonos sobre la roca cuando nos disponemos de corazón, cuidándonos
continuamente sin olvidar cada detalle, aumentando los días de mi vida para la
eternidad, haciéndome el hombre nuevo que él desea que yo sea según sus propósitos
eternos, buscando en nosotros fidelidad y pureza de corazón. Jeremías 17:8 “Porque
será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus
raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el
año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto”; Salmo 80:15 “La planta que
plantó tu diestra, Y el renuevo que para ti afirmaste”; Proverbios 9:11 “Porque
por mí se aumentarán tus días, Y años de vida se te añadirán”; Apocalipsis 21:5
“Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas.
Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas”.
Oremos: Señor gracias
por tu fidelidad y amor; grandes son tus misericordias; nunca entendí porque
nos hiciste pasar por el desierto si nos llevabas a la tierra de leche y miel; si de oídas te había oído hoy mis ojos ven tu gloria y poder, gracias Señor.
Padre Santo, tú tienes el control de mi vida, la de mi esposa e hijos; te las ingeniaste
para que todo fuese de acuerdo a tu voluntad, en tu tiempo, para que la gloria
fuera solo tuya, gracias mi Señor. Hoy puedo descansar en ti, porque en tus
manos, mi creador, puedes moldearnos y hacernos hombres y mujer nuevos.
Necesitamos ser trasplantados a los jardines de tu reino, queremos ser
injertados en el árbol de la vida, recibir de tu savia, bendecir y adorar tu nombre.
Alabado y exaltado seas tú, mi Señor Jesucristo, que me has aceptado siendo yo
un olivo silvestre, lleno de tanto mundo y me has injertado en ti para dar fruto.
Espíritu Santo de Dios toma el control de mi vida y crece en mí hasta que
llegue a la estatura del Cristo y que mi yo mengue y muera hasta poder decir
¡Ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí! Señor maravilloso, soberano y
poderoso eres tú. Te amamos sigue manifestándote en las vidas de tus siervos, ahora
que somos trasplantados para Cristo. Amén
domingo, 8 de octubre de 2017
VENGA A NOSOTROS TU REINO
Es muy común
escuchar entre los diferentes grupos de personas conversaciones sobre el reino
de Dios, cada quien hace conjeturas de diferentes índoles; lo hablan creyentes
y los que no lo son, religiosos, políticos, filósofos y pare de contar. Muchos
piensan que el reino está en los cielos, que no ha llegado, otros que ya se
estableció, inclusive que no existe, y así sucesivamente, pretendiendo dar
explicaciones humanas, carnales, sin discernimiento o revelación (sin
entendimiento) que contradicen las enseñanzas de Jesucristo, alejadas de lo que
realmente es la verdad, todo por la falta y presencia de su Santo Espíritu,
aunque lo vivimos nombrando a cada instante.
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