sábado, 11 de abril de 2020

LA VOLUNTAD QUE QUIERO



Someter la voluntad, es una decisión profunda del ser que cuesta mucho tomar, primero porque hay que renovar nuestros pensamientos para destronar al principal enemigo, el alma, que se niega a entregar el gobierno de nuestras vidas al tener sentado en el trono al ego, el cual esta puesto para corrompe a su principal socio, nuestro espíritu; que seguramente estará enfermo, contaminado, hediendo a muerte al satisfacer los deleites ilusorios de nuestra carne; Por eso es necesario limpiarlo y purificarlo de nuestra impiedad y maldad para nacer de nuevo, anexando a este proceso al cuerpo, que es el componente más débil y susceptible de nuestro ser, y quien sufre las consecuencias del pecado, por lo cual debemos tratar de convertirlo en templo santo para honrar al Padre. ¿Pero cómo se hace eso?

A pesar que la oración de fe es el inicio y acta de nacimiento de nuestra vida espiritual en Cristo, cuando la hacemos de corazón, es necesario aumentar nuestra fe oyendo la palabra, ocupando todos los espacios de nuestra vida que están llenos de tinieblas, desplazándolas con la luz de Dios; es acá, donde se debe activar la oración para alinear mi voluntad a la voluntad del Padre, que es la voluntad que yo quiero o que pretendo cumplir; solo en oración podré identificar, con mucho discernimiento del Espíritu, cuáles son mis fortalezas y debilidades para supeditarlas a Dios y decidir sujetarlas a su voluntad; quiere decir, que indefectiblemente mi sistema religioso o de creencias debe cambiar en un estilo de vida de santidad y presencia de Dios, si es que quiero entrar en un proceso de conversión, para que haya coherencia entre lo que creo, pienso, siento y actúo de acuerdo a mi fe en Cristo.

Pensar como los incrédulos (que en las iglesias hay muchos), de que la vida es un cuento que se acaba con la muerte y por eso hay que disfrutarla al máximo, sin control del Espíritu de Dios: en libertad (libertinaje) dándole al cuerpo lo que pida, disfrutando de los placeres terrenales (carne), actuando irreverentemente con rebeldía (en desobediencia) y creyendo condicionalmente en Dios (a mi manera, más por lo que veo y siento), es un error que tarde o temprano tendrá sus frutos, y por ello daremos cuentas, entonces no nos quejemos cuando nos pase factura.

ENTRANDO EN CONCIENCIA

He escuchado expresiones como: ¡De algo se tiene que morir uno!, ¡A tomar y gozar que el mundo se va a acabar!, ¡Tranquilo hoy peco y mañana me arrepiento, Dios es bueno y lo perdona todo!, las cuales no son coherentes a lo que creemos ni fijan límites a nuestra locura y que tarde o temprano traerá sus consecuencias, ya que de todo lo que sembremos, eso segaremos; hay caminos de muerte y perdición, que para muchos incrédulos son puras fábulas, pero no hay dudas de que se verá reflejado en la eternidad, sin embargo, muchos no están preparados para esta conversación como dice el meme; es por ello que debemos dejar el cuento que venimos viviendo y tomar la vida con conciencia, como debería ser, con decencia y orden, pero eso es una decisión personal, que cada quién debe asumir; Ojo, decir ¡No!, a conductas como estas y a nuestra naturaleza pecaminosa (humana) es posible y es el principio de someter nuestra voluntad a Dios, solo necesitamos obedecer. 1 Corintios 14:40 “Pero hágase todo decentemente y con orden”.

Convertir la voluntad es querer cambiar, es entrar en conciencia; seguramente ha escuchado muchas veces que, si el futuro no te emociona seguramente no estás en el presente correcto, pregúntese ¿Dónde quiero pasar mi eternidad? Si su respuesta es en el reino de los cielos, entonces ¿Qué está haciendo hoy para conseguirlo?, la repuesta a esta pregunta necesariamente lo debe llevar a menguar a su yo y dejar que el Señor enderece sus pasos, a que gobierne su vida a través del Espíritu Santo haciendo su voluntad; oyendo y aprendiendo la palabra, y más que oírla, hacerla, obedeciéndola aunque no esté de acuerdo con ella o no tenga la más mínima idea de lo que Dios quiere para su vida; no pretenda torcerla porque puede entorpecer la manifestación gloriosa del poder del Señor sobre usted; crea y tenga la certeza que lo que viene es muy bueno; sienta en su corazón el fervientemente anhelo de conocer más de Dios y entre en una íntima comunión con Él haciendo obras dignas de arrepentimiento, reconociendo su condición espiritual (de pecado), pidiendo perdón, visualizando quién es usted en Cristo, aceptando la verdad por muy dura que sea, sincerándose realmente con Dios.

Aprenda que le está diciendo hoy el Señor, discierna en que debe trabajar, que está haciendo mal, que debe fortalecer espiritualmente, que debe obedecer y guardar, que mensaje debe llevar a su familia, hijos, amigos, vecinos, etc., en que se está desgastando y si está testificando para reconciliar, restaurar, edificar y convertir su vida y la de otros, para lograr de esta manera alcanzar la salvación y la vida eterna para las naciones, porque la mies es mucha y los obreros son pocos. “Porque ¿Qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?” Mateo 16:26.

Un varón espiritual sujeto a la voluntad de Dios, es un hombre consciente del compromiso que tiene ante el Señor, es tener claridad de lo que está pasando, para qué y por quién ocurre, viendo el reflejo de cada hecho en la palabra, el cuál debe ser bajada en oración y revelación para su vida, no de manera sobrenatural por voluntad de hombre, como si fuera esoterismo o encantamiento, sino por entendimiento, convencimiento y sometimiento a Dios, a través del Espíritu Santo.

NO DEJE QUE LA VOLUNTAD SE ESCAPE 

La mayor responsabilidad que tiene un discípulo o hijo de Dios, es cambiar o convertir su vida convencido que Cristo es el camino, la verdad y la vida sin tener a nadie que se lo viva recordando, solo por el temor reverente a Él; y después ayudar a cambiar o convertir a otros, llevando las buenas nuevas sin desenfocarse, permaneciendo firme velando de no caer. Mientras exista las personas que supuestamente siguen a Cristo o se creen hijos de Dios, pero viven en constante contienda por razones o dogmas religiosos más que por la convicción real de Jesucristo como Señor, Rey y Dios de sus vidas, las almas se seguirán perdiendo y morirán sin Cristo, cuenta que tendremos pendiente y por la cual también daremos cuenta.

Si somos hijos de Dios, muéstrelo con sus obras pero con fe al Señor, con la fe puesta en Cristo, ya que la fe sin obras es muerta y las obras sin fe también lo es; no deje que la vida eterna se le escape, por su torpe manera de pensar y actuar, los minutos pasan y no los podemos detener ni comprar en el viejito de la tienda, ni vamos a obtenerla asistiendo a una iglesia todos los domingos, ni haciendo buenas obras, dando de comer a los pobres u ofrendando a las iglesias; si no nos convertimos al Señor de verdad todo es en vano, esto es una verdad, y yo decido si hacer mi voluntad o hago la de Él.

Jesucristo vino hacer la voluntad del Padre, vivió, trajo el mensaje, murió y resucitó, nos dejó al Espíritu Santo para enseñarlos, redargüirnos y recordarnos la palabra y sus enseñanzas, la que más requiramos dependiendo de la necesidad que tenemos. Pues en nuestras manos está la decisión el vivir o morir, y como diría Pablo, si me toca decidir entre vivir y morir, yo lo haría por Cristo, porque morir en Él es vivir y resucitar en Él, es cuestión de fe. Vivir sin él es pura vanidad, es darle un contenido fuera del contexto divino a nuestras vidas; entonces luchemos, esforcémonos, seamos valientes de vivir en Cristo, relacionándonos correctamente, eliminemos nuestro ego y sus apellidos (latría, ismo, ista, centrismo, etc), llenémonos ante el Señor, no se queje por lo que está pasando su alrededor, no lo vea como un  derecho, el derecho es la queja oculta, glorifique el nombre del Señor y decida creerle; su gracia y misericordia se posarán sobre usted. Juan 11: 40 “Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?”.

REFLEXIÓN

No culpemos a otros por nuestros errores, la responsabilidad ante Dios no se traspasa ni se delega, hacerme cargo de mí vida espiritual es un compromiso personal que tendré hasta el día de mi muerte terrenal, después será demasiado tarde, ya no habrá salvación. Es mejor crecer, construir, edificar, testificar hoy para el Señor que preguntarse o preguntarle, cuando se acabe el tiempo, si era necesario; aprenda a escuchar; Cristo partió nuestra vida en dos, ante y después de Él, como lo hizo con la humanidad; evadir, para no obedecer y seguir haciendo nuestra voluntad no es una opción, aprovechemos la oportunidad que Dios nos está dando para que nos gocemos en su santa presencia a su llamado, no la desperdiciemos ni la perdamos. Si siente que su camino no le está llevando a encontrarse con Dios es porque no estamos haciendo la voluntad del Padre. Diga ahora con entendimiento: ¡Quiero hacer tu voluntad Padre de los cielos!, te cedo la mía. 1 Tesalonicenses 4: 3 “Pues la voluntad de Dios es vuestra santificación;…”; Juan 6: 40 “Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero”; Romanos 12:2 “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”. Ahora, hagamos una pequeña oración: Te entrego mi voluntad Señor porque la tuya es buena, agradable y perfecta. La gloria y honra sean para ti mi Señor. Amén

domingo, 5 de abril de 2020

TOCAR EL CORAZÓN

 

Hay estudios científicos que avalan que el contacto de un bebé con su madre, desde los primeros años de vida, es primordial para estimular las terminaciones nerviosas y brindar un sentido de seguridad al niño.

Dentro de las relaciones de pareja sucede exactamente lo mismo, el contacto físico, emocional y espiritual trae consigo una gran cantidad de beneficios que se escapan de nuestra comprensión humana, por eso es importante demostrar afecto por medio del contacto. Un grupo de investigadores Norteamericanos se dio a la tarea de investigar cuánto contacto tenían las parejas en una cafetería dependiendo de su procedencia cultural, obteniendo como resultado que las personas de descendencia latina se tocaban hasta 180 veces al día. Sin embargo, los de cultura anglosajona, tan solo lo hacían dos veces.

La Dra. Tiffany Field, Directora del Touch Research Institute a Healthline trató de explicar científicamente cuales son los beneficios del tocar a la pareja: “Si alguien en quien confía toma su mano, lo abraza o le da un masaje en la espalda antes de tener una tarea estresante como dar un discurso, su ritmo cardíaco disminuye, la presión arterial disminuye y sus hormonas del estrés disminuirán. También hay un aumento en la oxitocina, que es la hormona del “amor” que contribuye a la relajación en las parejas”; la reacción en nuestro cuerpo, nuestros sentimientos y nuestra vida espiritual cambia cuando recibimos la información de que hemos sido tocados por nuestra pareja, por nuestros padres, hijos, amigos o por Dios.

Al escuchar un "Te amo" o un “Te perdono” de la persona adecuada puede sanar heridas, liberarte de un extenuante yugo, peso o dolor, más que otras mil cosas que se puedan recibir; y aunque puede ser suave caricia, que toca tu corazón, tu ser, necesita que lo intangible o contacto invisible, se convierta en tangible, en una caricia manifestada a través de hechos y no solamente palabras, que pudieran ser vacías o muertas, sino a través de los testimonios vivos de amor que se manifiestan con hechos. Tocar de esta forma es crear una conexión profunda por eso nunca debemos rechazar una caricia como esta.

El amor está compuesto de: respeto, comunicación, confianza, cariño y permanencia, está es la manera de TOCAR en espíritu, ya que es la forma de tocar el corazón de Dios. Utilicemos este acróstico para entender, en Espíritu y verdad, esta hermosa enseñanza que es aplicable a los matrimonios y a nuestra relación con Dios:

1.    [T] Temor (Respeto):

No pretenda, ni quiera, cambiar a su pareja a la fuerza, manipulación o coacción porque eso es una insensatez, así no se toca un corazón. Si amamos a una persona debemos respetarla con todo su combo: lo bueno y lo malo. Esto ha sido la clave en muchas relaciones, el respeto de las particularidades de cada uno hace la diferencia, pero es necesario someter y ajustar nuestro carácter a lo que nos hará crecer y edificar en Dios. Por ejemplo, el Señor desde la creación ha buscado que el hombre sabio, conozca su bondad, su amor, su misericordia, su benignidad, se mantenga en santidad, sepa diferenciar entre lo bueno y malo, a través del TEMOR de Dios para tocar su corazón, Proverbios 1:7 “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza”; que nuestra conversión y obediencia sea de corazón, por motus propia, no impuesta; solo al hombre se le dio el don de decidir, el de tener voluntad propia; sin embargo, la hemos utilizado para hacer el mal, llenarnos de soberbia, desatarnos a los deseos engañosos, a los deleites de la carne, etc., y aún así, Dios nos perdonó todo en la cruz, a los que nos arrepentimos y pedimos perdón, a los que creemos en su nombre y hacemos su palabra; Él es respetuoso de nuestras decisiones, sin embargo nosotros no le tenemos respeto (temor) a Él y por eso daremos cuenta en su tiempo, acordémonos que vivimos en una sociedad moderna, pero no pertenecemos a ella, ella está condenada a sufrir por lo que ha sembrado: maldad.

Así como la casa es nuestro refugio, también nuestro cuerpo es el tabernáculo, el templo, el refugio de nuestra vida espiritual. Nadie en sus cabales y en tus justos juicios mancilla tu casa, llevando el pecado a su lecho; el Señor espera que estemos preparados para su venida, nos mantengamos santos y nos presentemos como una iglesia, como la esposa del Señor, limpia, pura y sin mancha para ganar su corazón. Malos días puede tenerlo cualquiera, sin embargo no hay que volver como el perro a su vómito, tragando la inmundicia de nuestra torpe manera de actuar, o descargar nuestra iniquidad en nadie de la casa; es mejor llevar nuestra vida a los pies de Señor, quién nos limpiará y enderezará nuestros pasos, haciéndonos descansar.

Hay que aprender a gestionar nuestras emociones con el Espíritu Santo, menguando, evitando conflictos, celos y disensiones respetando el espacio de Dios, el espacio personal de tu pareja, así como el Señor respeta el nuestro. Existen momentos agradables, de edificación, búsqueda de Dios, y hay momentos de interacción con otros que complementan el gozo, por eso el Señor dijo ya no serán más dos sino uno. Si se tienen hijos, hay que respetar el tiempo para compartir con ellos, es necesario, y cada vez que el Señor lo permita, también debemos propiciar momentos para cenar con su pareja y alimentar el amor de parejas, sin la familia, para mantenerse conectados de corazón, como Cristo y su iglesia.

2.    [O] Oración (Comunicación):

Cuando nos comunicamos hay que hacerlo de manera empática, inclusive cuando discutimos, sujetos al Señor, es decir, escuchando atentamente y sin señalamientos o prejuicios. Utilizar el "yo creo que..." en vez del "es que tú has hecho..." es lo más conveniente. Orar es una forma de comunicarnos con Dios, el Señor se ha comunicado con nosotros de manera asertiva desde siempre, nos ha dejado su palabra, el Espíritu Santo para guiarnos, enseñarnos y redargüirnos para que no nos extraviemos o perdamos, ha expresado de manera clara las instrucciones y ha señalado que la oración es la vía de comunicación más eficaz. Mateo 26:41 «…Manténganse despiertos, y oren…», 2 Reyes 20:5 «…Yo he oído tu oración, y he visto tus lágrimas; he aquí que yo te sano…»; si queremos tocar el corazón de Dios, o queremos tocar los corazones de quienes amamos, debemos orar fervientemente.

Es necesario orar por nuestra pareja y comunicarnos con ella, para que sepa lo que pensamos, sentimos o actuamos (Dios es el único que nos conoce internamente), y podamos de esta manera tocar su corazón, es un error creer que ya lo sabe de antemano si no se lo hemos manifestado. Las pinceladas de amor pueden ser subjetivas y si no hay discernimiento en el Espíritu nunca la entenderemos; lo mejor es expresar lo que uno piensa o siente y no darlo por sentado, hay que tocar el corazón de su amado o amada, le recomiendo que sea cuando vayan juntos a la cama, cerrando la puerta, en ese mismo momento, sin distracciones, apagando la Tv, el celular, es importante la comunicación y oren juntos.

3.    [C] Confianza (Comunión):

La palabra dice en Hebreos 11:1 “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”; tener fe es tener confianza, pero para tener confianza es necesario tener comunión con el Señor de sincero corazón; el arrepentimiento es confianza, es tener la certeza de que nos va a perdonar, el primer paso para limpiarnos y convertirnos; si no lo hacemos es porque andamos en comunión con otra cosa, ya sea la carne, el mundo o el mal, acumulando pecado, odio, resentimiento, rencor, etc., ese veneno que va dejando pasar las pequeñas cosas y un día nos explotará en la cara y traerá muerte.

El que confía en el Señor, todo lo espera, todas las cosas ayudan a bien, no se afana por las circunstancias, entra en comunión; por ejemplo, evita espiar a tu pareja o leer los mensajes de su móvil, no le incomoda ciertas actitudes ni se queja por lo que está viviendo; expresa y conversa con tu pareja en amor antes de irrumpir su intimidad, sembrar celos o desconfianza. Vivamos tiempo de calidad en todo momento, sobre todo en estos tiempos cuarentena, de recogimiento por el Covid19, el cual es una oportunidad preciosa que nos está regalando el Señor para fortalecer la fe, confianza, comunión para enlazar nuestros corazones como familia, sentir sus necesidades, acariciarlos, sembrar la palabra para bendición y edificación. Procuremos momentos de intimidad y comunicación para ser de un mismo sentir y finalizar el día unidos, hasta que acabe nuestra existencia terrenal y nos reencontremos en el reino eterno.

4.    [A] Afecto (Cariño, amistad):

Dedicarle momentos de calidad a su pareja es vital para tocar su corazón, puede ser que sea poco tiempo en el día, pero lo necesario es que sea de corazón, de manera real y pura, por ejemplo, compartir una tierna caricia, un beso santo, un fuerte abrazo, inclusive momentos de mucha pasión en la intimidad, de manera frecuente fortalece los lazos de amor. Expresar amor y afecto de manera frecuente, con palabras y gestos que toquen nuestros corazones es importante, muchas personas dejan de abrazarse, darse la mano por la calle, caminar juntos, etc., porque creen que están viejos, que es cursi, fastidioso, fuera de lugar como si estuvieran cometiendo un pecado o delito, cuando realmente es un signo de que son incapaces de dar y recibir amor. A menudo uno de los dos puede no sentirse lo suficientemente querido pero no se atreve a decirlo. Alimentar a la pareja con pequeños detalles, quizás esos mismos que tenían cuando eran novios (Un mensaje de texto, una llamada, una nota, un desayuno en la cama, etc.) y que han olvidado sin querer, es el inicio de retomar y volver a reencontrarse con el amor perdido, es encender la llama, porque el amor no deja de ser y siempre persigue tocar el corazón del otro.

Así mismo es el amor de Dios, Él espera que volvamos al primer amor, nos ha consentido de tantas maneras y formas que no deberíamos nunca de dejar de darle gracias, pero nuestro duro corazón, la necedad de mulo entendimiento, nos ha impedido ver lo bueno, lo puro y lo santo, que ha traído gozo, paz y bendición a nuestra vida; entremos en amistad con el Señor y dejemos que nos llene de su presencia, para recibir el amor y afecto que nuestro corazón necesita, para alabar y adorar su nombre.

5.    [R] Restauración (Resistir, Perseverar, Permanecer, Persistir):

Para finalizar, todo se debe hacer en pareja de tres, para ser un solo equipo. ¿Por qué en pareja de tres?, Claro si somos una sola carne como matrimonio, si somos la esposa del esposo como iglesia familiar, entonces el Señor y nosotros somos tres: esposa, esposo y Cristo para ser uno. Por eso para tocar el corazón de Dios, debemos restaurar nuestra relación con Él, resistir las asechanzas del diablo, perseverar en la palabra, permanecer en su presencia y persistir en sus caminos, Bendito sea el Señor por los matrimonios, por la iglesia del Señor, por las familias que oran unidas, Gracias al Señor porque nos reconcilio con el Padre y podemos ser uno con Él a través de Él.

Oremos:

Tocar tu corazón es mi anhelo, Padre de los cielos, por eso hoy me postro en tu presencia, con un corazón contrito y humillado, para que mi oración llegue como olor fragante a tu trono; Señor perdona el pecado de tu pueblo, reconocemos que no hemos tenido Temor de ti, a pesar de que ha llegado tu palabra por tanto tiempo, hay rebeldía en nuestros corazones que ha hecho que nos neguemos a cumplirla, perdona si te hemos fallado, sé que nuestra oración ha sido débil y nos conformamos con tan poco, nuestra confianza no ha sido tal, nos hemos dejado arropar por las voces del mundo, creyendo más en lo que dicen los gobernantes, líderes y médicos que en ti Señor, perdóname por mi poca fe. Igualmente nos ha faltado orar más por nuestros semejantes, el amor, afecto y piedad por sus almas ha sido pobre, fortalécenos para ser columna y ayudar a sostener a los más débiles, te pido perdón si no hemos resistido antes las asechanzas del mal, si hemos dejado puertas abiertas que no edifican nuestra vida, cierra Señor esos portillos y guárdanos de pecar contra ti. Gracias Señor porque tú has dicho en tu palabra que clamemos a ti y recibiremos respuesta; Señor ten misericordia de los pueblos que sufren por están pandemia del Covid19, te pido por mi nación que está sumergida en la confusión de su pecado, guarda a tu iglesia que sufre persecución a nivel mundial y levanta una iglesia santa de acuerdo a tus propósitos eternos. Bendito sea tu nombre, que está palabra no caiga en tierra árida, ni regrese vacía, glorifícate Padre de los cielos y quedamos en tu santa presencia. Amén

 

jueves, 26 de marzo de 2020

¿QUÉ ESTÁ PASANDO: NUEVO ORDEN MUNDIAL?



Mateo 24:7-8 “Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores”.

La expresión Nuevo Orden Mundial se ha utilizado para referirse a diferentes períodos de la historia, donde se ha pretendido, de algún modo, cambiar o transformar drásticamente el mundo en base a estratagemas, pensamientos o acciones ideológicas, políticas, religiosas, económicas haciendo uso de la fuerza, diplomacia o coacción, con un deseo real de dominación, control y poder sobre voluntades humanas. En tal sentido, surgen diversas teorías, entre ellas la de conspiración, que muchos utilizan para explicar, confundir, amedrentar, sembrar miedos u odios entre personas, razas, naciones o culturas basados en relatos apocalípticos de diferentes autores y tendencias que al final están relacionadas con las profecías de las santas escrituras; sin embargo, la palabra es clara, la ambición del hombre no tiene límites, su naturaleza animal, terrenal y diabólica, ha hecho que líderes quieran mantener a la gran mayoría sometidos y trabajando en provecho de si, sin importar sus vidas espirituales, que al final es el gran objetivo de la maldad, por lo cual tratará de imponer una potestad mundial (la del anticristo); Daniel 11:36 “Y el rey hará su voluntad, y se ensoberbecerá, y se engrandecerá sobre todo dios; y contra el Dios de los dioses hablará maravillas, y prosperará, hasta que sea consumada la ira; porque lo determinado se cumplirá”; Daniel 11:44 “Pero noticias del oriente y del norte lo atemorizarán, y saldrá con gran ira para destruir y matar a muchos”; Daniel 11:17a “Afirmará luego su rostro para venir con el poder de todo su reino”; 1 Juan 2:18 “Hijitos, es la última hora, y así como oísteis que el anticristo viene, también ahora han surgido muchos anticristos; por eso sabemos que es la última hora”.

Mi reflexión no trata de estas cosas, ni mucho menos hacer un análisis de la economía mundial o  si existe una conspiración con el covid-19 para que cambie el orden mundial, definitivamente no tiene nada que ver con eso, ya que lo que está ocurriendo en el mundo no tiene nada de “ORDEN”, ni de “NUEVO”, simplemente es el cumplimiento de lo que está escrito en la palabra para los últimos tiempos, y se está ejecutando al pie de la letra, cada palabra, y me llama poderosamente la atención, que nosotros como hijo de Dios, no estamos preparados espiritualmente para recibir por segunda vez a nuestro Señor Jesucristo y no hacemos nada para estarlo. Entonces, comencemos... 

EL VIEJO DESORDEN MUNDIAL

Desde los tiempos de Noé, hay un desorden de los hombres que Dios no aprueba; conocemos que el mundo fue destruido porque la maldad del hombre se había multiplicado tanto, en especial la corrupción del alma y la violencia, que el olor fétido de la carne o muerte llegaba a los cielos, y me refiero a muerte por pecado, espiritualmente hablando, razón suficiente para que el Señor decidiera acabar con la existencia del hombre. Génesis 6:5-7 “Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho”.

Sin embargo, hubo un hombre justo que halló gracia ante sus ojos, perfecto en su generación, y fue suficiente para que se moviera a misericordia y ya ustedes conocen la historia. Génesis 6:8 “Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová”; Génesis 6:9b “Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé”. Pues, el hombre retomó el viejo camino, el desorden que lo ha llevado por siglos por caminos de perdición, observándose cosas como estas: La aprobación de la eutanasia (suicidio autorizado), el aborto (muerte de inocentes), los matrimonios entre mismo sexo (homosexualismo), el consumo drogas (legal), la igualdad de géneros (inclusive la generación LGB), la idolatría (hombres, imágenes, demonios), la apostasía (falsos profetas, pastores, apóstoles), la libertad de cultos (satánicos, brujería y santería), la prohibición de las enseñanzas bíblicas en las escuelas, la impunidad de delitos, la condenación de inocentes, entre otras tantas. Y entonces vociferamos y quejamos de qué Dios nos está castigando; sin embargo, a quién queremos engañar, estamos recibiendo de lo que hemos sembrado, el desorden producto de nuestro pecado. Gálatas 6:7 “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”.

Otro ejemplo histórico, se puede apreciar con el mismo pueblo de Israel, la generación que salió de Egipto, esa que fue escogida y libertada por Dios y la llamó nación “santa”, pero en su rebeldía, desobediencia, idolatría y dura cerviz fue desechada porque no quiso convertirse de corazón en su largo peregrinar por el desierto de Sinaí (40 años de cuarentena); Éxodo 15:24 “Entonces el pueblo murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Qué hemos de beber?”; Éxodo 16:2 “Y toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto”; Éxodo 16:20a “Mas ellos no obedecieron a Moisés”; Éxodo 32:1a “Viendo el pueblo que Moisés tardaba en descender del monte, se acercaron entonces a Aarón, y le dijeron: Levántate, haznos dioses que vayan delante de nosotros”; Éxodo 32:9-10 “Dijo más Jehová a Moisés: Yo he visto a este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz. Ahora, pues, déjame que se encienda mi ira en ellos, y los consuma; y de ti yo haré una nación grande”; Oseas 4: 6 “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos”.

Si no fuera por nuestro Señor Jesucristo, no hubiese redención ni perdón de pecados, fue a través de Él que fuimos benditos por amor, al subir a la cruz y morir por nosotros nos adoptó como hijos suyos, siendo aceptos por pura gracia y voluntad del Padre; Efesios 1:3-6 “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado”. 

Sin embargo, que hemos hecho nosotros como hijos suyos, menospreciamos este hecho, pisoteamos su sangre, nos llenamos de incredulidad, frustración y miedo antes las circunstancias del mundo, nos dejamos arrastrar por las dudas, las falsas creencias porque no le conocemos realmente, no oramos lo suficiente, no obedecemos fielmente, no servimos como obreros, no hacemos lo que Él nos mandó, nos conformamos con ser simples oidores de su palabra, necios, insensatos, vanos, sin testimonio del Cristo vivo por falta de conversión, aunque conozcamos mucha palabra, letra muerta, ya que no se hace una realidad en mí, son frases que suenan bonitas, pero se convierten en una carga porque son duras de cumplir; no hay disposición ni revelación en mi corazón. Gálatas 3:3-4 “¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne? ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? si es que realmente fue en vano”.

EL ORDEN DE DIOS

Mateo 24:13 dice: “Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo”; quiere decir que debería mantenerme en santidad a cada momento, actual en “TODO” decentemente y con orden, con mucha perseverancia y diligencia para poder tener la garantía de ser salvo, así se entiende y no requiere mayor explicación, nuestro Señor es un Dios de Orden, y por eso ordenó la creación, quién se salga de las fronteras celestiales pagará caro su osadía y lo ha dicho, dibujado y exhortado miles de veces y maneras, pero nos negamos a someternos a su dominio, entonces quedo bajo el dominio de otros: carne, mundo y maldad. 1 Corintios 14:40 “pero hágase todo decentemente y con orden”; Santiago 1:12Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman”; Deuteronomio 4:9 “Por tanto, cuídate y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, y no se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; sino que las hagas saber a tus hijos y a tus nietos”; 1 Timoteo 4:15-16 “Reflexiona sobre estas cosas; dedícate a ellas, para que tu aprovechamiento sea evidente a todos. Ten cuidado de ti mismo y de la enseñanza; persevera en estas cosas, porque haciéndolo asegurarás la salvación tanto para ti mismo como para los que te escuchan”; 1 Corintios 10:12 “Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga”; 2 Corintios 7:1  “Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios”; Efesios 5:27 “a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha”; Filipenses 2:14-16a “Haced todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo; asidos de la palabra de vida”.

REFLEXIÓN

Seguir es esta condición de pecado y rebeldía traerá juicio para mi vida, porque la justicia de Dios es inmutable, no alcahueta; el llamado es hacer las cosas con orden y diligencia, ser píos, es decir, santos en el Señor, vivir en santidad y nos librará de la aflicción, del miedo, por la paz que Él trae a nuestras vidas; 2 Pedro 2:9 “Sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio”; Juan 14: 27 “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”.

Si estamos pasando por tiempo de castigo, producto de nuestro desorden espiritual, no nos quejemos ni menospreciemos su corrección, alabemos y demos gracias, entandamos que el Señor nos ama, quiere que seamos hijos a la estatura del varón perfecto, del Cristo, y nos convirtamos en mejores creyentes, dispuestos a serles obedientes, esforzados y dependientes de Él. Proverbios 3:11-12 “No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere”.

Quien quiera conocer el Orden de Dios, debe morir al viejo hombre y nacer de nuevo, apropiarse de la palabra de Dios, caminarla y tendrá morada en los cielos, porque el conocimiento, el principio de la sabiduría comienza por el temor reverente a Dios y la obediencia; 2 Timoteo 3:16-17 “Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”; Juan 14:23 “Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él”. Amén

lunes, 16 de marzo de 2020

CUARENTENA: VIRUS CON CORONA


Esto de la crisis mundial por el Coronavirus, me ha puesto a meditar y reflexionar profundamente sobre las señales de los últimos tiempos y la actitud del hombre, en especial la de los hijos de Dios, con respecto a la segunda venida del Señor. Cuando la maldad se ha multiplicado, Dios ha actuado con contundencia; está reflexión espero que nos ayude a discernir, que la peor enfermedad que puede tener la humanidad es la corrupción del alma y del espíritu, que ha sido extendida por causa de la carne; el pecado que nuestra alma (voluntad) ha consentido, la ha propagado como una pandemia desde la caída de Adán, y hoy por hoy, es una potestad que ha traído oscuridad o muerte espiritual a la vida del hombre, convirtiéndose en un VIRUS CON CORONA que está sentado en el trono de nuestra vida para gobernarnos sin control, por falta de conversión, temor y conocimiento del Señor. Oseas 4:6a “Mi pueblo perece por falta de conocimiento”; Proverbios 1:7 “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza”; Isaías 5:13 “Por tanto, mi pueblo fue llevado cautivo, porque no tuvo conocimiento; y su gloria pereció de hambre, y su multitud se secó de sed”; Isaías 5: 20 “¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!”; Gálatas 6:8a “Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción”.
He visto muchas personas, que se hacen llamar hijos de Dios, pueblo escogido, nación “santa”, entrando en intensas y estériles diatribas religiosas con hermanos, hombres naturales o ateos, sobre la fe, quienes han de ser salvos, cual es la verdadera iglesia de Cristo, que si María esto o aquello, que si hay o no idolatría en las imágenes o en los hombres, etc., tratando de asumir el rol del Espíritu Santo que no nos corresponde; descuidando realmente lo importante, la oración, la conversión y la obediencia, es como estar deambulando por las calles en tiempos de cuarentena cuando lo correcto es resguardarse. Confiar en Dios, sabiendo que Él hará la obra, eso es fe, pero nosotros tenemos que hacer lo que nos corresponde, más que por precaución por obediencia al Padre, como lo hizo Jesús al subir a la cruz; Cuando Cristo inició su ministerio, primero estuvo orando y ayunando 40 días en el desierto para enfrentar la prueba, es decir preparándose para lo que había de venir, y como no había pecado en Él por su santidad, el diablo no lo pudo hacerlo caer en sus tentaciones.
QUEDARSE SIN DEFENSAS
Hay veces que no nos damos cuenta que “el pecado”, el virus con corona, está profundamente insertado en nuestro ser, y si no nos colocamos la vacuna (Recibir y aceptar a Cristo), con arrepentimiento y perdón, permitiendo que haga su efecto, entrar en cuarentena (Trato con el Espíritu Santo), no podremos ver la manifestación y sanidad milagrosa que todos esperamos (Poder del Padre), motivado a que todo se debe a la decisión de creer o no, de obedecer o seguir en rebeldía, de apreciar o menospreciar su palabra; Dios no obliga a nadie, pero tampoco alcahuetea. Mateo 4:1-2 “Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre”; Gálatas 6:7 “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”.
Lo que sí es un hecho y que todas las personas coinciden que “por todo daremos cuenta”, y que “el pecado nos está matando”; este virus nos ha apartado de todas las defensas (Padre, hijo y Espíritu Santo) que tenemos, por eso no hemos podido erradicarlo por falta de arrepentimiento genuino y nuestras obras nos así lo confirman (nos delatan), lo que demuestra que tenemos poca fe, voluntad, disposición y temor de Dios; sacando a la luz nuestra real naturaleza adánica: la bestial, animal y diabólica, para asombro de muchos. Romanos 7:19-25 “Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí. Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. ¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?”; Romanos 6:23a “Porque la paga del pecado es muerte”; Ezequiel 18:32 “Porque no quiero la muerte del que muere, dice Jehová el Señor; convertíos, pues, y viviréis”.
EL CORAZÓN DEL HOMBRE
Muchos son los ejemplos (prestemos mucha atención a esto): Cuando se está llegando a una propagación de 200.000 personas a nivel mundial y casi 7000 fallecidos por el Coronavirus, hasta el 15 de Marzo de 2020 [Fuente: Universidad Johns Hopkins (Baltimore, EEUU)], han sido millones de mensajes por las redes sociales haciendo fiesta o chistes de la peste sin importar el dolor de otros, hay familias que lloran la pérdida de un ser querido por tan lamentable suceso, que pudiera ser nuestros padres, hijos o hermanos, eso demuestra la maldad en el corazón del hombre, no hay amor al prójimo cuando es un mandamiento de Dios; por otro lado la cantidad de mensajes magnificando y manipulando el problema creando pánico, desinformación o menosprecio a la situación, posiblemente por un interés oscuro o particular que solo Dios sabe, póngale usted el adjetivo; así mismo, los aprovechadores de oficio que sacan lo más vil y despreciable de su corazón haciendo dinero a costilla de la necesidad del prójimo, la codicia los carcome, parecen depredadores hambrientos, sabiendo que recibiremos paga por cada cosa que hagamos, por cada persona que se contagie por nuestras malas acciones; y la cereza del pastel que faltaba, los diferentes líderes llenos de altivez utilizando la palabra de Dios para ganar afectos o seguidores, cuando en su vida han leído, practicado u obedecido las enseñanzas de nuestro Señor Jesucristo, aprovechándose de la debilidad emocional y espiritual de muchos incrédulos, sobre todo los que sobran en las iglesia cristianas, por la falta de firmeza sobre la roca, oraciones sin esencia, ni presencia del Espíritu Santo. Mateo 17:20-21 “Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. Pero este género no sale sino con oración y ayuno”; Ojo, si en nosotros prevalece el virus mortal del pecado, el gigante que nos atemoriza nos vivirá asechando como Goliat al pueblo de Israel, por eso es necesario que entremos en cuarentena.
ES NECESARIA LA CUARENTENA
La cuarentena no tiene un origen científico, sino bíblico; para algunos religiosos el número 40 representa “cambio”, “prueba” o “juicios”; pero le dan más importancia a la numerología, que a su significado correcto por falta de revelación, tanto así, que ya la convirtieron en una ciencia, como tratando de encontrar un significado especial detrás de cada número, como si Dios nos llamara a buscar significados secretos, mensajes ocultos o códigos en las santas escrituras, cuando en  realidad nos exhorta a estar preparados; 2 Timoteo 3:17 “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir (convertirnos), para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto (sanos), enteramente preparado (limpios) para toda buena obra”.
Cuando estamos en cuarentena, el Espíritu Santo, el consolador, el guía, maestro, médico y enfermero por excelencia, nos muestra y conduce por caminos de presencia (amor), revelación, alabanza (gozo) y adoración (paz), oración, clamor y suplica, esperanza (paciencia), fortalecimiento (fe), muerte, mengua y humillación (mansedumbre), limpieza (benignidad), purificación, sanación (bondad), preparación y conversión (templanza), pero debe haber disposición genuina de corazón, para que el poder de Dios se manifieste en mi vida, sustentándome, manteniéndome firme en la debilidad, porque es en su fuerza donde seré librado y no la mía, sobre todo cuando el enemigo me asecha con todas sus armas para robar mi vida, destruirme o matarme.
En tiempos de cuarenta, Dios ha utilizado diferentes instrumentos para vacunar al hombre, por ejemplo el agua, la uso para destruir todo mal en la tierra, hizo llover cuarenta días y cuarenta noches y eliminó el virus con corona (pecado) que estaba esparcido por toda la humanidad; Génesis 7:12, 21 “Y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches…Y murió toda carne que se mueve sobre la tierra, así de aves como de ganado y de bestias, y de todo reptil que se arrastra sobre la tierra, y todo hombre”; sin embargo el hombre volvió a sus andanzas, ¿Sabe por qué? por falta de conversión.
El pueblo de Israel por no querer convertir su corazón estuvo en cuarentena por 40 años, hasta que el virus del pecado de la generación perversa, corrupta, egipcia que salió de la esclavitud de Egipto muriera en el desierto, porque Él no quería que la contaminación entrara a la tierra prometida donde fluía leche y miel; Números 32:13 “Y la ira de Jehová se encendió contra Israel, y los hizo andar errantes cuarenta años por el desierto, hasta que fue acabada toda aquella generación que había hecho mal delante de Jehová”; sin embargo, eso no fue suficiente, porque el hombre no ha querido someterse ni sujetarse al Señor, mientras el alma siga consintiendo el pecado, el virus mutará en algo más abominable cada día hasta acabarnos, si no nos esforzamos a edificar con Cristo será imposible salir del atolladero en que estamos metidos, es necesario destronar el pecado y dar al Señor el lugar que se merece, el trono de nuestras vidas, y permitamos que nos corone con su gracia, misericordia y amor.
REFLEXIÓN
Es necesario muchas veces pasar por tiempos de aflicción para probar nuestra fe, develar en quien estamos fundamentados, que hay en nuestro corazón, a quien obedecemos y tememos; oro porque nunca el Señor me suerte, aunque yo quiera hacerlo, deberíamos arrepentirnos, anhelar su santidad y morir al pecado, para que vengan a nosotros los tiempos de refrigerios, bendición y gozo; entremos en tiempos de cuarentena, de presencia y ministración del Espíritu Santo, la creación completa está esperando la manifestación de nosotros los hijos de Dios. Bendito sea el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Amén. Deuteronomio 8:2 “Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos”; 1 Pedro 1:7 “para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo”; Hechos 3:19 “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio”.

viernes, 13 de marzo de 2020

¡PELIGRO, HIJO TÓXICO!


Hay una tendencia generalizada a colocarles el calificativo de “tóxica” a aquellas personas que tienen una mentalidad pesimista o negativa, con ciertos comportamientos dañinos o perjudiciales hacia las personas próximas a su entorno social, incluyéndose ellas mismas. Por definición, un elemento tóxico, es aquella sustancia, persona, potestad o cosa peligrosa capaz de causar trastornos: físicos, neurológicos, psíquicos, moral, espiritual o muerte a consecuencia de un contaminante (venenoso), de efecto dañino; es menester resaltar que, la reflexión que se va abordar trata sobre los factores que nos llevan a desarrollar, como hijos de Dios, relaciones o matrimonios tóxicos que dañan nuestra vida y nuestro entorno; pero les invito, antes de entrar en tema, a orar profundamente, es importante que lo hagan de corazón: Señor, te pido que quites el velo que tengo en mis ojos, permite abrir mi corazón, romper mis esquemas mentales de tal manera que pueda identificar a través de tu Espíritu donde estoy siendo tóxico para mi prójimo o hermanos y puedas restaurarme con tu poder sanador, medicinal, sacando el veneno que fluye por todo mi ser y llegue a ser el hombre o mujer que tú quieres que yo sea, en el nombre de tu hijo amado Jesucristo ¡Amén!.
Ahora sí, es más común de lo que parece qué en los diferentes tipo de relaciones humanas, sean matrimoniales, familiares, vecinales, laborales, etc., y especialmente con los hijos de Dios, una o ambas partes se sientan incomodas, infelices, tristes, iracundas o ansiosas por una sencilla razón, nos comportamos como personas tóxicas, es decir vivimos bajo el control de la carne, mucho más si pasamos la mayor parte del tiempo una con la otra en esta condición, dedicados al mundo o a nuestros deleites, independientemente del ambiente que nos encontremos, sea cuál sea el caso; somos más una fuente de sufrimiento que de bendición, convirtiéndonos en un yugo difícil de llevar que oscurece nuestro entorno y no da testimonio de quien es nuestro Señor, por la corrupción que emanamos; Gálatas 6:8a “Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción”.
Si conocemos de la palabra o hemos tenido cierta revelación, y no somos capaces de ceder o cambiar ciertas conductas ya sea por rebeldía de carácter, ego, soberbia, altivez o por falta de fe, es porque somos hijos tóxicos, que no queremos someternos ni sujetarnos al Espíritu Santo. Por ejemplo: Pedro se le reveló el Cristo y aun así lo negó tres veces, por su inestabilidad de carácter y falta de fe, el mismo Jesús lo llegó a llamar “Satanás” por quererse salir del plan de Dios, era hijo de Dios con corazón tóxico por falta de conversión, y eso se evidenció aún, mucho después, cuando Pablo lo exhortó a definirse: Gálatas 2:14 “Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar?”; Gálatas 3:3 “¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?”.
Este tipo de actitudes tóxicas, tienen su origen oculto en ciertas conductas, sentimientos, pecados, culpas, traumas familiares, inseguridades, necesidades insatisfechas, vacíos, abusos, miedos que no han sido tratados por el Señor, y han sido los detonantes o catalizadores para exteriorizar todo el veneno y la malicia que atesora nuestro corazón y con la cual hemos actuado siempre; por eso, es imperiosamente necesario morir a nuestro yo, menguar y dejar que Cristo viva en mí, dejar que el Señor atienda con carácter de urgencia mi vida espiritual, si es queremos sanar nuestra alma, cuerpo o espíritu; Romanos 8:9 “Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él”; o por el contrario, continuaremos deteriorando progresivamente nuestras vidas hasta llegar a un punto de no retorno, donde será demasiado tarde, donde pagaremos las consecuencia de lo sembrado.
Al conversar con nuestros amigos o revisar las redes sociales, nos damos cuenta qué hay una gran cantidad de actitudes tóxicas, que llegan a términos patológicos y que ocupan un espacio importante en el hombre, por la cantidad de mensajes o memes que se han generado y podemos apreciar, por ejemplo: “Este año quiero hacer dieta evitando o eliminando las personas tóxicas”; “dejar ir a las personas tóxicas no es egoísmo, es amor propio”; “Cuando una persona tóxica no pueda controlarte, buscará controlar la forma en como otros te ven”; “¿Cómo pretendes volar?, si no te alejas de los que te arrancan las plumas?”; “Nunca sabrás qué tan tóxica es una persona hasta que no respires un poco de aire fresco”; “Querida persona tóxica: Después de todo el daño que has hecho, he sentido las ganas de que te pase algo malo. Después pienso… ¡Para qué! Si lo malo ya lo llevas por dentro”;  pero, qué tal si esa persona tóxica soy “yo”, ¿Cómo la elimino?, ¿Cómo la dejo ir?, ¿Y si no me puedo controlar o alejar? Como muchos sugieren, ¿Cómo puedo respirar aire fresco si yo soy quién contamino?, ¿Y si mi maldad es la que domina y me ha hecho tanto daño todo este tiempo?; pues, necesito quebrantar mi alma y mi espíritu, para que el Señor habite en mí. Isaías 57:15 “Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados”.  
Hay especialistas que explican que las personas tóxicas tienen la capacidad de manipular a su prójimo, limitando sus acciones y su desarrollo personal, además de provocar emociones negativas continuamente (sentimiento de culpa, decepción, miedo, ira, etc.); evaluemos si nosotros tenemos esta condición y porque somos así; pidámosle al Espíritu Santo que nos revele donde estamos fallando y nos sane y enseñe del amor de Cristo, el amor que no deja de ser; clamemos para que nos sane si somos esposos sumamente celosos, pidamos perdón si somos padres o hijos altamente controladores o autoritarios; si hemos sido piedra de tropiezo entre mis amigos o hermanos débiles en la fe, si emocionalmente he sido una persona envidiosa o mezquina. Hay evidencias científicas que los ambientes más tóxicos son el trabajo, mi comunidad, los hogares, las iglesias donde Dios no es primero, y donde prevalece la carne; imaginemos este escenario: una iglesia donde exista competencia o envidia por liderazgo, afecto, autoridad, poder o privilegio, sobre todo si creemos que nos lo merecemos por lo que soy o por nuestras obras, como algo impositivo y no por la gracia de Dios. Efesios 2:8-9 “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe”.
CARACTERÍSTICAS DE UN HIJO TÓXICO DE DIOS
1.  Trata de manipular con la palabra, es mentiroso, apostata de la fe, vive en ocultismo, buscar engañar a Dios y a los hombres para su beneficio propio. Mateo 24:11-13 “Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo”.
2.  Responsabiliza a otros de lo que le ocurre, a su pareja, a los hijos, a los suegros, a los padres, a los hermanos, al diablo, al mundo, en fin, a los demás, es almático por excelencia. No le gusta reconocer su pecado, ni someterse o sujetarse al Señor. Gálatas 6:7 “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”.
3.  Critican o descalifican cualquier actuación o idea que venga de la iglesia, un hermano o su prójimo, desconfían del poder restaurador del Cristo, tienden a cercenar la vida espiritual de los más débiles, creando, con o sin querer, dolor, sentimiento de menosprecio e vileza entre los creyentes. Mateo 18:6 “Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar”.
4.  No tiene temor de Cristo, su debilidad espiritual, falta de fe, lo lleva a prevaricar y pecar recurrentemente. Proverbios 8:13 “El temor de Jehová es aborrecer el mal; La soberbia y la arrogancia, el mal camino, Y la boca perversa, aborrezco”.
5.  Su lengua es fuente amarga, maldice y bendice a la vez, no cesa de encender la creación, es chismoso por excelencia, va sembrando cizaña y propagando rumores negativos sobre la obra, los fieles y los siervos de Dios, juzga porque se cree justo y bueno. 1 Corintios 6:5-7 “Para avergonzaros lo digo. ¿Pues qué, no hay entre vosotros sabio, ni aun uno, que pueda juzgar entre sus hermanos, sino que el hermano con el hermano pleitea en juicio, y esto ante los incrédulos? Así que, por cierto es ya una falta en vosotros que tengáis pleitos entre vosotros mismos. ¿Por qué no sufrís más bien el agravio? ¿Por qué no sufrís más bien el ser defraudados?”.
6.  Es egocéntrico, le falta humildad, se cree muy espiritual, no soporta que le lleven la contraria, es altivo, soberbio, siempre da lecciones sobre cómo se tienen que hacerse las cosas, pero su testimonio no es de Cristo, está lejos de lo que predica, sus frutos lo delatan. Mateo 23:12 “Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido”.
REFLEXIÓN
Es necesario reconocer y aceptar que soy una persona tóxica, porque he actuado en mi carne, y he dejado heridas abiertas en otros, pues, no hay ni uno solo bueno dijo Jesús; dar el primer paso para “el arrepentimiento”, es conseguir la puerta del perdón, esa es la clave, entonces quebrante su alma, su orgullo, su altivez, humíllese y conviértase al Señor pero de verdad, que no sea algo emocional, muera a su yo, póstrese ante la presencia del Señor y cambie su forma de caminar y actuar con la ayuda del Espíritu Santo y sane sus heridas, en especial las más profundas, las del alma y espíritu. Gálatas 6:8 “Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna”.
No se identifique con su terca manera de pensar, nuestro ego nos separa del resto de las personas desde el interior de nuestro corazón, no lo convierta en el refugio de su maldad o inseguridades, entrégueselo al Señor, y crea que Él va lo va a sanar de la toxicidad de su alma y crea que lo va a limpiar y purificar; lea la palabra, desenfunde la espada para defenderse de todos los dardos y tentaciones del enemigo, de los deseos engañosos y la corrupción de nuestra carne, sea más que un vencedor en Cristo y deje de estar prevaricando. Proverbios 4:23 “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida”.
Es hora de sembrar en el espíritu por el Espíritu, nada, absolutamente nada, nos separará de su amor del Señor; la oración sea nuestro escudo, el abrigo y calor permanentemente de mi vida; dejemos que la acción poderosa del Altísimo se manifieste trayendo el fruto de su Espíritu en mi como testimonio vivo, y que la toxicidad de mis enemigos (carne, mundo y diablo) huya, porque no podrán hacerme daño; dice la palabra que si tomase una serpiente en mis manos o bebiese cosa mortífera, no me harán daño porque Él está conmigo; y los enfermos (los tóxicos) sanarán y tendrán temor al ver que el Dios todo poderoso ilumina mi vida y me guarda de todas mis maquinaciones. Jeremías 15:19 “Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos”. Amén.