jueves, 26 de marzo de 2020

¿QUÉ ESTÁ PASANDO: NUEVO ORDEN MUNDIAL?



Mateo 24:7-8 “Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores”.

La expresión Nuevo Orden Mundial se ha utilizado para referirse a diferentes períodos de la historia, donde se ha pretendido, de algún modo, cambiar o transformar drásticamente el mundo en base a estratagemas, pensamientos o acciones ideológicas, políticas, religiosas, económicas haciendo uso de la fuerza, diplomacia o coacción, con un deseo real de dominación, control y poder sobre voluntades humanas. En tal sentido, surgen diversas teorías, entre ellas la de conspiración, que muchos utilizan para explicar, confundir, amedrentar, sembrar miedos u odios entre personas, razas, naciones o culturas basados en relatos apocalípticos de diferentes autores y tendencias que al final están relacionadas con las profecías de las santas escrituras; sin embargo, la palabra es clara, la ambición del hombre no tiene límites, su naturaleza animal, terrenal y diabólica, ha hecho que líderes quieran mantener a la gran mayoría sometidos y trabajando en provecho de si, sin importar sus vidas espirituales, que al final es el gran objetivo de la maldad, por lo cual tratará de imponer una potestad mundial (la del anticristo); Daniel 11:36 “Y el rey hará su voluntad, y se ensoberbecerá, y se engrandecerá sobre todo dios; y contra el Dios de los dioses hablará maravillas, y prosperará, hasta que sea consumada la ira; porque lo determinado se cumplirá”; Daniel 11:44 “Pero noticias del oriente y del norte lo atemorizarán, y saldrá con gran ira para destruir y matar a muchos”; Daniel 11:17a “Afirmará luego su rostro para venir con el poder de todo su reino”; 1 Juan 2:18 “Hijitos, es la última hora, y así como oísteis que el anticristo viene, también ahora han surgido muchos anticristos; por eso sabemos que es la última hora”.

Mi reflexión no trata de estas cosas, ni mucho menos hacer un análisis de la economía mundial o  si existe una conspiración con el covid-19 para que cambie el orden mundial, definitivamente no tiene nada que ver con eso, ya que lo que está ocurriendo en el mundo no tiene nada de “ORDEN”, ni de “NUEVO”, simplemente es el cumplimiento de lo que está escrito en la palabra para los últimos tiempos, y se está ejecutando al pie de la letra, cada palabra, y me llama poderosamente la atención, que nosotros como hijo de Dios, no estamos preparados espiritualmente para recibir por segunda vez a nuestro Señor Jesucristo y no hacemos nada para estarlo. Entonces, comencemos... 

EL VIEJO DESORDEN MUNDIAL

Desde los tiempos de Noé, hay un desorden de los hombres que Dios no aprueba; conocemos que el mundo fue destruido porque la maldad del hombre se había multiplicado tanto, en especial la corrupción del alma y la violencia, que el olor fétido de la carne o muerte llegaba a los cielos, y me refiero a muerte por pecado, espiritualmente hablando, razón suficiente para que el Señor decidiera acabar con la existencia del hombre. Génesis 6:5-7 “Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho”.

Sin embargo, hubo un hombre justo que halló gracia ante sus ojos, perfecto en su generación, y fue suficiente para que se moviera a misericordia y ya ustedes conocen la historia. Génesis 6:8 “Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová”; Génesis 6:9b “Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé”. Pues, el hombre retomó el viejo camino, el desorden que lo ha llevado por siglos por caminos de perdición, observándose cosas como estas: La aprobación de la eutanasia (suicidio autorizado), el aborto (muerte de inocentes), los matrimonios entre mismo sexo (homosexualismo), el consumo drogas (legal), la igualdad de géneros (inclusive la generación LGB), la idolatría (hombres, imágenes, demonios), la apostasía (falsos profetas, pastores, apóstoles), la libertad de cultos (satánicos, brujería y santería), la prohibición de las enseñanzas bíblicas en las escuelas, la impunidad de delitos, la condenación de inocentes, entre otras tantas. Y entonces vociferamos y quejamos de qué Dios nos está castigando; sin embargo, a quién queremos engañar, estamos recibiendo de lo que hemos sembrado, el desorden producto de nuestro pecado. Gálatas 6:7 “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”.

Otro ejemplo histórico, se puede apreciar con el mismo pueblo de Israel, la generación que salió de Egipto, esa que fue escogida y libertada por Dios y la llamó nación “santa”, pero en su rebeldía, desobediencia, idolatría y dura cerviz fue desechada porque no quiso convertirse de corazón en su largo peregrinar por el desierto de Sinaí (40 años de cuarentena); Éxodo 15:24 “Entonces el pueblo murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Qué hemos de beber?”; Éxodo 16:2 “Y toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto”; Éxodo 16:20a “Mas ellos no obedecieron a Moisés”; Éxodo 32:1a “Viendo el pueblo que Moisés tardaba en descender del monte, se acercaron entonces a Aarón, y le dijeron: Levántate, haznos dioses que vayan delante de nosotros”; Éxodo 32:9-10 “Dijo más Jehová a Moisés: Yo he visto a este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz. Ahora, pues, déjame que se encienda mi ira en ellos, y los consuma; y de ti yo haré una nación grande”; Oseas 4: 6 “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos”.

Si no fuera por nuestro Señor Jesucristo, no hubiese redención ni perdón de pecados, fue a través de Él que fuimos benditos por amor, al subir a la cruz y morir por nosotros nos adoptó como hijos suyos, siendo aceptos por pura gracia y voluntad del Padre; Efesios 1:3-6 “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado”. 

Sin embargo, que hemos hecho nosotros como hijos suyos, menospreciamos este hecho, pisoteamos su sangre, nos llenamos de incredulidad, frustración y miedo antes las circunstancias del mundo, nos dejamos arrastrar por las dudas, las falsas creencias porque no le conocemos realmente, no oramos lo suficiente, no obedecemos fielmente, no servimos como obreros, no hacemos lo que Él nos mandó, nos conformamos con ser simples oidores de su palabra, necios, insensatos, vanos, sin testimonio del Cristo vivo por falta de conversión, aunque conozcamos mucha palabra, letra muerta, ya que no se hace una realidad en mí, son frases que suenan bonitas, pero se convierten en una carga porque son duras de cumplir; no hay disposición ni revelación en mi corazón. Gálatas 3:3-4 “¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne? ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? si es que realmente fue en vano”.

EL ORDEN DE DIOS

Mateo 24:13 dice: “Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo”; quiere decir que debería mantenerme en santidad a cada momento, actual en “TODO” decentemente y con orden, con mucha perseverancia y diligencia para poder tener la garantía de ser salvo, así se entiende y no requiere mayor explicación, nuestro Señor es un Dios de Orden, y por eso ordenó la creación, quién se salga de las fronteras celestiales pagará caro su osadía y lo ha dicho, dibujado y exhortado miles de veces y maneras, pero nos negamos a someternos a su dominio, entonces quedo bajo el dominio de otros: carne, mundo y maldad. 1 Corintios 14:40 “pero hágase todo decentemente y con orden”; Santiago 1:12Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman”; Deuteronomio 4:9 “Por tanto, cuídate y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, y no se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; sino que las hagas saber a tus hijos y a tus nietos”; 1 Timoteo 4:15-16 “Reflexiona sobre estas cosas; dedícate a ellas, para que tu aprovechamiento sea evidente a todos. Ten cuidado de ti mismo y de la enseñanza; persevera en estas cosas, porque haciéndolo asegurarás la salvación tanto para ti mismo como para los que te escuchan”; 1 Corintios 10:12 “Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga”; 2 Corintios 7:1  “Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios”; Efesios 5:27 “a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha”; Filipenses 2:14-16a “Haced todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo; asidos de la palabra de vida”.

REFLEXIÓN

Seguir es esta condición de pecado y rebeldía traerá juicio para mi vida, porque la justicia de Dios es inmutable, no alcahueta; el llamado es hacer las cosas con orden y diligencia, ser píos, es decir, santos en el Señor, vivir en santidad y nos librará de la aflicción, del miedo, por la paz que Él trae a nuestras vidas; 2 Pedro 2:9 “Sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio”; Juan 14: 27 “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”.

Si estamos pasando por tiempo de castigo, producto de nuestro desorden espiritual, no nos quejemos ni menospreciemos su corrección, alabemos y demos gracias, entandamos que el Señor nos ama, quiere que seamos hijos a la estatura del varón perfecto, del Cristo, y nos convirtamos en mejores creyentes, dispuestos a serles obedientes, esforzados y dependientes de Él. Proverbios 3:11-12 “No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere”.

Quien quiera conocer el Orden de Dios, debe morir al viejo hombre y nacer de nuevo, apropiarse de la palabra de Dios, caminarla y tendrá morada en los cielos, porque el conocimiento, el principio de la sabiduría comienza por el temor reverente a Dios y la obediencia; 2 Timoteo 3:16-17 “Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”; Juan 14:23 “Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él”. Amén

lunes, 16 de marzo de 2020

CUARENTENA: VIRUS CON CORONA


Esto de la crisis mundial por el Coronavirus, me ha puesto a meditar y reflexionar profundamente sobre las señales de los últimos tiempos y la actitud del hombre, en especial la de los hijos de Dios, con respecto a la segunda venida del Señor. Cuando la maldad se ha multiplicado, Dios ha actuado con contundencia; está reflexión espero que nos ayude a discernir, que la peor enfermedad que puede tener la humanidad es la corrupción del alma y del espíritu, que ha sido extendida por causa de la carne; el pecado que nuestra alma (voluntad) ha consentido, la ha propagado como una pandemia desde la caída de Adán, y hoy por hoy, es una potestad que ha traído oscuridad o muerte espiritual a la vida del hombre, convirtiéndose en un VIRUS CON CORONA que está sentado en el trono de nuestra vida para gobernarnos sin control, por falta de conversión, temor y conocimiento del Señor. Oseas 4:6a “Mi pueblo perece por falta de conocimiento”; Proverbios 1:7 “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza”; Isaías 5:13 “Por tanto, mi pueblo fue llevado cautivo, porque no tuvo conocimiento; y su gloria pereció de hambre, y su multitud se secó de sed”; Isaías 5: 20 “¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!”; Gálatas 6:8a “Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción”.
He visto muchas personas, que se hacen llamar hijos de Dios, pueblo escogido, nación “santa”, entrando en intensas y estériles diatribas religiosas con hermanos, hombres naturales o ateos, sobre la fe, quienes han de ser salvos, cual es la verdadera iglesia de Cristo, que si María esto o aquello, que si hay o no idolatría en las imágenes o en los hombres, etc., tratando de asumir el rol del Espíritu Santo que no nos corresponde; descuidando realmente lo importante, la oración, la conversión y la obediencia, es como estar deambulando por las calles en tiempos de cuarentena cuando lo correcto es resguardarse. Confiar en Dios, sabiendo que Él hará la obra, eso es fe, pero nosotros tenemos que hacer lo que nos corresponde, más que por precaución por obediencia al Padre, como lo hizo Jesús al subir a la cruz; Cuando Cristo inició su ministerio, primero estuvo orando y ayunando 40 días en el desierto para enfrentar la prueba, es decir preparándose para lo que había de venir, y como no había pecado en Él por su santidad, el diablo no lo pudo hacerlo caer en sus tentaciones.
QUEDARSE SIN DEFENSAS
Hay veces que no nos damos cuenta que “el pecado”, el virus con corona, está profundamente insertado en nuestro ser, y si no nos colocamos la vacuna (Recibir y aceptar a Cristo), con arrepentimiento y perdón, permitiendo que haga su efecto, entrar en cuarentena (Trato con el Espíritu Santo), no podremos ver la manifestación y sanidad milagrosa que todos esperamos (Poder del Padre), motivado a que todo se debe a la decisión de creer o no, de obedecer o seguir en rebeldía, de apreciar o menospreciar su palabra; Dios no obliga a nadie, pero tampoco alcahuetea. Mateo 4:1-2 “Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre”; Gálatas 6:7 “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”.
Lo que sí es un hecho y que todas las personas coinciden que “por todo daremos cuenta”, y que “el pecado nos está matando”; este virus nos ha apartado de todas las defensas (Padre, hijo y Espíritu Santo) que tenemos, por eso no hemos podido erradicarlo por falta de arrepentimiento genuino y nuestras obras nos así lo confirman (nos delatan), lo que demuestra que tenemos poca fe, voluntad, disposición y temor de Dios; sacando a la luz nuestra real naturaleza adánica: la bestial, animal y diabólica, para asombro de muchos. Romanos 7:19-25 “Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí. Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. ¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?”; Romanos 6:23a “Porque la paga del pecado es muerte”; Ezequiel 18:32 “Porque no quiero la muerte del que muere, dice Jehová el Señor; convertíos, pues, y viviréis”.
EL CORAZÓN DEL HOMBRE
Muchos son los ejemplos (prestemos mucha atención a esto): Cuando se está llegando a una propagación de 200.000 personas a nivel mundial y casi 7000 fallecidos por el Coronavirus, hasta el 15 de Marzo de 2020 [Fuente: Universidad Johns Hopkins (Baltimore, EEUU)], han sido millones de mensajes por las redes sociales haciendo fiesta o chistes de la peste sin importar el dolor de otros, hay familias que lloran la pérdida de un ser querido por tan lamentable suceso, que pudiera ser nuestros padres, hijos o hermanos, eso demuestra la maldad en el corazón del hombre, no hay amor al prójimo cuando es un mandamiento de Dios; por otro lado la cantidad de mensajes magnificando y manipulando el problema creando pánico, desinformación o menosprecio a la situación, posiblemente por un interés oscuro o particular que solo Dios sabe, póngale usted el adjetivo; así mismo, los aprovechadores de oficio que sacan lo más vil y despreciable de su corazón haciendo dinero a costilla de la necesidad del prójimo, la codicia los carcome, parecen depredadores hambrientos, sabiendo que recibiremos paga por cada cosa que hagamos, por cada persona que se contagie por nuestras malas acciones; y la cereza del pastel que faltaba, los diferentes líderes llenos de altivez utilizando la palabra de Dios para ganar afectos o seguidores, cuando en su vida han leído, practicado u obedecido las enseñanzas de nuestro Señor Jesucristo, aprovechándose de la debilidad emocional y espiritual de muchos incrédulos, sobre todo los que sobran en las iglesia cristianas, por la falta de firmeza sobre la roca, oraciones sin esencia, ni presencia del Espíritu Santo. Mateo 17:20-21 “Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. Pero este género no sale sino con oración y ayuno”; Ojo, si en nosotros prevalece el virus mortal del pecado, el gigante que nos atemoriza nos vivirá asechando como Goliat al pueblo de Israel, por eso es necesario que entremos en cuarentena.
ES NECESARIA LA CUARENTENA
La cuarentena no tiene un origen científico, sino bíblico; para algunos religiosos el número 40 representa “cambio”, “prueba” o “juicios”; pero le dan más importancia a la numerología, que a su significado correcto por falta de revelación, tanto así, que ya la convirtieron en una ciencia, como tratando de encontrar un significado especial detrás de cada número, como si Dios nos llamara a buscar significados secretos, mensajes ocultos o códigos en las santas escrituras, cuando en  realidad nos exhorta a estar preparados; 2 Timoteo 3:17 “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir (convertirnos), para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto (sanos), enteramente preparado (limpios) para toda buena obra”.
Cuando estamos en cuarentena, el Espíritu Santo, el consolador, el guía, maestro, médico y enfermero por excelencia, nos muestra y conduce por caminos de presencia (amor), revelación, alabanza (gozo) y adoración (paz), oración, clamor y suplica, esperanza (paciencia), fortalecimiento (fe), muerte, mengua y humillación (mansedumbre), limpieza (benignidad), purificación, sanación (bondad), preparación y conversión (templanza), pero debe haber disposición genuina de corazón, para que el poder de Dios se manifieste en mi vida, sustentándome, manteniéndome firme en la debilidad, porque es en su fuerza donde seré librado y no la mía, sobre todo cuando el enemigo me asecha con todas sus armas para robar mi vida, destruirme o matarme.
En tiempos de cuarenta, Dios ha utilizado diferentes instrumentos para vacunar al hombre, por ejemplo el agua, la uso para destruir todo mal en la tierra, hizo llover cuarenta días y cuarenta noches y eliminó el virus con corona (pecado) que estaba esparcido por toda la humanidad; Génesis 7:12, 21 “Y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches…Y murió toda carne que se mueve sobre la tierra, así de aves como de ganado y de bestias, y de todo reptil que se arrastra sobre la tierra, y todo hombre”; sin embargo el hombre volvió a sus andanzas, ¿Sabe por qué? por falta de conversión.
El pueblo de Israel por no querer convertir su corazón estuvo en cuarentena por 40 años, hasta que el virus del pecado de la generación perversa, corrupta, egipcia que salió de la esclavitud de Egipto muriera en el desierto, porque Él no quería que la contaminación entrara a la tierra prometida donde fluía leche y miel; Números 32:13 “Y la ira de Jehová se encendió contra Israel, y los hizo andar errantes cuarenta años por el desierto, hasta que fue acabada toda aquella generación que había hecho mal delante de Jehová”; sin embargo, eso no fue suficiente, porque el hombre no ha querido someterse ni sujetarse al Señor, mientras el alma siga consintiendo el pecado, el virus mutará en algo más abominable cada día hasta acabarnos, si no nos esforzamos a edificar con Cristo será imposible salir del atolladero en que estamos metidos, es necesario destronar el pecado y dar al Señor el lugar que se merece, el trono de nuestras vidas, y permitamos que nos corone con su gracia, misericordia y amor.
REFLEXIÓN
Es necesario muchas veces pasar por tiempos de aflicción para probar nuestra fe, develar en quien estamos fundamentados, que hay en nuestro corazón, a quien obedecemos y tememos; oro porque nunca el Señor me suerte, aunque yo quiera hacerlo, deberíamos arrepentirnos, anhelar su santidad y morir al pecado, para que vengan a nosotros los tiempos de refrigerios, bendición y gozo; entremos en tiempos de cuarentena, de presencia y ministración del Espíritu Santo, la creación completa está esperando la manifestación de nosotros los hijos de Dios. Bendito sea el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Amén. Deuteronomio 8:2 “Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos”; 1 Pedro 1:7 “para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo”; Hechos 3:19 “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio”.

viernes, 13 de marzo de 2020

¡PELIGRO, HIJO TÓXICO!


Hay una tendencia generalizada a colocarles el calificativo de “tóxica” a aquellas personas que tienen una mentalidad pesimista o negativa, con ciertos comportamientos dañinos o perjudiciales hacia las personas próximas a su entorno social, incluyéndose ellas mismas. Por definición, un elemento tóxico, es aquella sustancia, persona, potestad o cosa peligrosa capaz de causar trastornos: físicos, neurológicos, psíquicos, moral, espiritual o muerte a consecuencia de un contaminante (venenoso), de efecto dañino; es menester resaltar que, la reflexión que se va abordar trata sobre los factores que nos llevan a desarrollar, como hijos de Dios, relaciones o matrimonios tóxicos que dañan nuestra vida y nuestro entorno; pero les invito, antes de entrar en tema, a orar profundamente, es importante que lo hagan de corazón: Señor, te pido que quites el velo que tengo en mis ojos, permite abrir mi corazón, romper mis esquemas mentales de tal manera que pueda identificar a través de tu Espíritu donde estoy siendo tóxico para mi prójimo o hermanos y puedas restaurarme con tu poder sanador, medicinal, sacando el veneno que fluye por todo mi ser y llegue a ser el hombre o mujer que tú quieres que yo sea, en el nombre de tu hijo amado Jesucristo ¡Amén!.
Ahora sí, es más común de lo que parece qué en los diferentes tipo de relaciones humanas, sean matrimoniales, familiares, vecinales, laborales, etc., y especialmente con los hijos de Dios, una o ambas partes se sientan incomodas, infelices, tristes, iracundas o ansiosas por una sencilla razón, nos comportamos como personas tóxicas, es decir vivimos bajo el control de la carne, mucho más si pasamos la mayor parte del tiempo una con la otra en esta condición, dedicados al mundo o a nuestros deleites, independientemente del ambiente que nos encontremos, sea cuál sea el caso; somos más una fuente de sufrimiento que de bendición, convirtiéndonos en un yugo difícil de llevar que oscurece nuestro entorno y no da testimonio de quien es nuestro Señor, por la corrupción que emanamos; Gálatas 6:8a “Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción”.
Si conocemos de la palabra o hemos tenido cierta revelación, y no somos capaces de ceder o cambiar ciertas conductas ya sea por rebeldía de carácter, ego, soberbia, altivez o por falta de fe, es porque somos hijos tóxicos, que no queremos someternos ni sujetarnos al Espíritu Santo. Por ejemplo: Pedro se le reveló el Cristo y aun así lo negó tres veces, por su inestabilidad de carácter y falta de fe, el mismo Jesús lo llegó a llamar “Satanás” por quererse salir del plan de Dios, era hijo de Dios con corazón tóxico por falta de conversión, y eso se evidenció aún, mucho después, cuando Pablo lo exhortó a definirse: Gálatas 2:14 “Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar?”; Gálatas 3:3 “¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?”.
Este tipo de actitudes tóxicas, tienen su origen oculto en ciertas conductas, sentimientos, pecados, culpas, traumas familiares, inseguridades, necesidades insatisfechas, vacíos, abusos, miedos que no han sido tratados por el Señor, y han sido los detonantes o catalizadores para exteriorizar todo el veneno y la malicia que atesora nuestro corazón y con la cual hemos actuado siempre; por eso, es imperiosamente necesario morir a nuestro yo, menguar y dejar que Cristo viva en mí, dejar que el Señor atienda con carácter de urgencia mi vida espiritual, si es queremos sanar nuestra alma, cuerpo o espíritu; Romanos 8:9 “Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él”; o por el contrario, continuaremos deteriorando progresivamente nuestras vidas hasta llegar a un punto de no retorno, donde será demasiado tarde, donde pagaremos las consecuencia de lo sembrado.
Al conversar con nuestros amigos o revisar las redes sociales, nos damos cuenta qué hay una gran cantidad de actitudes tóxicas, que llegan a términos patológicos y que ocupan un espacio importante en el hombre, por la cantidad de mensajes o memes que se han generado y podemos apreciar, por ejemplo: “Este año quiero hacer dieta evitando o eliminando las personas tóxicas”; “dejar ir a las personas tóxicas no es egoísmo, es amor propio”; “Cuando una persona tóxica no pueda controlarte, buscará controlar la forma en como otros te ven”; “¿Cómo pretendes volar?, si no te alejas de los que te arrancan las plumas?”; “Nunca sabrás qué tan tóxica es una persona hasta que no respires un poco de aire fresco”; “Querida persona tóxica: Después de todo el daño que has hecho, he sentido las ganas de que te pase algo malo. Después pienso… ¡Para qué! Si lo malo ya lo llevas por dentro”;  pero, qué tal si esa persona tóxica soy “yo”, ¿Cómo la elimino?, ¿Cómo la dejo ir?, ¿Y si no me puedo controlar o alejar? Como muchos sugieren, ¿Cómo puedo respirar aire fresco si yo soy quién contamino?, ¿Y si mi maldad es la que domina y me ha hecho tanto daño todo este tiempo?; pues, necesito quebrantar mi alma y mi espíritu, para que el Señor habite en mí. Isaías 57:15 “Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados”.  
Hay especialistas que explican que las personas tóxicas tienen la capacidad de manipular a su prójimo, limitando sus acciones y su desarrollo personal, además de provocar emociones negativas continuamente (sentimiento de culpa, decepción, miedo, ira, etc.); evaluemos si nosotros tenemos esta condición y porque somos así; pidámosle al Espíritu Santo que nos revele donde estamos fallando y nos sane y enseñe del amor de Cristo, el amor que no deja de ser; clamemos para que nos sane si somos esposos sumamente celosos, pidamos perdón si somos padres o hijos altamente controladores o autoritarios; si hemos sido piedra de tropiezo entre mis amigos o hermanos débiles en la fe, si emocionalmente he sido una persona envidiosa o mezquina. Hay evidencias científicas que los ambientes más tóxicos son el trabajo, mi comunidad, los hogares, las iglesias donde Dios no es primero, y donde prevalece la carne; imaginemos este escenario: una iglesia donde exista competencia o envidia por liderazgo, afecto, autoridad, poder o privilegio, sobre todo si creemos que nos lo merecemos por lo que soy o por nuestras obras, como algo impositivo y no por la gracia de Dios. Efesios 2:8-9 “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe”.
CARACTERÍSTICAS DE UN HIJO TÓXICO DE DIOS
1.  Trata de manipular con la palabra, es mentiroso, apostata de la fe, vive en ocultismo, buscar engañar a Dios y a los hombres para su beneficio propio. Mateo 24:11-13 “Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo”.
2.  Responsabiliza a otros de lo que le ocurre, a su pareja, a los hijos, a los suegros, a los padres, a los hermanos, al diablo, al mundo, en fin, a los demás, es almático por excelencia. No le gusta reconocer su pecado, ni someterse o sujetarse al Señor. Gálatas 6:7 “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”.
3.  Critican o descalifican cualquier actuación o idea que venga de la iglesia, un hermano o su prójimo, desconfían del poder restaurador del Cristo, tienden a cercenar la vida espiritual de los más débiles, creando, con o sin querer, dolor, sentimiento de menosprecio e vileza entre los creyentes. Mateo 18:6 “Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar”.
4.  No tiene temor de Cristo, su debilidad espiritual, falta de fe, lo lleva a prevaricar y pecar recurrentemente. Proverbios 8:13 “El temor de Jehová es aborrecer el mal; La soberbia y la arrogancia, el mal camino, Y la boca perversa, aborrezco”.
5.  Su lengua es fuente amarga, maldice y bendice a la vez, no cesa de encender la creación, es chismoso por excelencia, va sembrando cizaña y propagando rumores negativos sobre la obra, los fieles y los siervos de Dios, juzga porque se cree justo y bueno. 1 Corintios 6:5-7 “Para avergonzaros lo digo. ¿Pues qué, no hay entre vosotros sabio, ni aun uno, que pueda juzgar entre sus hermanos, sino que el hermano con el hermano pleitea en juicio, y esto ante los incrédulos? Así que, por cierto es ya una falta en vosotros que tengáis pleitos entre vosotros mismos. ¿Por qué no sufrís más bien el agravio? ¿Por qué no sufrís más bien el ser defraudados?”.
6.  Es egocéntrico, le falta humildad, se cree muy espiritual, no soporta que le lleven la contraria, es altivo, soberbio, siempre da lecciones sobre cómo se tienen que hacerse las cosas, pero su testimonio no es de Cristo, está lejos de lo que predica, sus frutos lo delatan. Mateo 23:12 “Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido”.
REFLEXIÓN
Es necesario reconocer y aceptar que soy una persona tóxica, porque he actuado en mi carne, y he dejado heridas abiertas en otros, pues, no hay ni uno solo bueno dijo Jesús; dar el primer paso para “el arrepentimiento”, es conseguir la puerta del perdón, esa es la clave, entonces quebrante su alma, su orgullo, su altivez, humíllese y conviértase al Señor pero de verdad, que no sea algo emocional, muera a su yo, póstrese ante la presencia del Señor y cambie su forma de caminar y actuar con la ayuda del Espíritu Santo y sane sus heridas, en especial las más profundas, las del alma y espíritu. Gálatas 6:8 “Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna”.
No se identifique con su terca manera de pensar, nuestro ego nos separa del resto de las personas desde el interior de nuestro corazón, no lo convierta en el refugio de su maldad o inseguridades, entrégueselo al Señor, y crea que Él va lo va a sanar de la toxicidad de su alma y crea que lo va a limpiar y purificar; lea la palabra, desenfunde la espada para defenderse de todos los dardos y tentaciones del enemigo, de los deseos engañosos y la corrupción de nuestra carne, sea más que un vencedor en Cristo y deje de estar prevaricando. Proverbios 4:23 “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida”.
Es hora de sembrar en el espíritu por el Espíritu, nada, absolutamente nada, nos separará de su amor del Señor; la oración sea nuestro escudo, el abrigo y calor permanentemente de mi vida; dejemos que la acción poderosa del Altísimo se manifieste trayendo el fruto de su Espíritu en mi como testimonio vivo, y que la toxicidad de mis enemigos (carne, mundo y diablo) huya, porque no podrán hacerme daño; dice la palabra que si tomase una serpiente en mis manos o bebiese cosa mortífera, no me harán daño porque Él está conmigo; y los enfermos (los tóxicos) sanarán y tendrán temor al ver que el Dios todo poderoso ilumina mi vida y me guarda de todas mis maquinaciones. Jeremías 15:19 “Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos”. Amén.

viernes, 21 de febrero de 2020

HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE


“Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre”. Mateo 19:4-6
Existen palabras clásicas, muy renombradas, en las diferentes sociedades, culturas y religiones, a la hora de efectuarse una boda; muchas veces hemos escuchado, a lo largo de nuestras vidas: “Prometo serte fiel en lo próspero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad, para amarte y respetarte todos los días de mi vida…”, “Hasta que la muerte nos separe”; más que una declaratoria de amor, esta antiquísima frase cliché a muchísimas personas, hombres y mujeres por igual, les puede sonar a una terrible condena, mucho más si han vivido largos matrimonios sufriendo con un conyugue posesivo, egocéntrico, de carácter insufrible, duro de corazón, controlador, manipulador, perfeccionista, que no da descanso ni paz a su alma o inconmutablemente altivo.
Al meditar sobre declaración del párrafo anterior, las seis últimas palabras entre comillas, con la antesala de la frase anterior, nos podemos dar cuenta de la enorme responsabilidad que hemos asumido, siempre y cuando las tomemos en serio, ya que aunque llueva, truene o relampaguee estaremos totalmente dispuestos a respaldar con mis acciones el compromiso que éstas conllevan.
PERO, ¿QUÉ PASA CON LAS PAREJAS DE HOY?
Estudios estadísticos describen que en las últimas 4 décadas se ha acentuados los problemas matrimoniales, predominando los divorcios, la violencia doméstica, la intolerancia conyugal, las divergencias de caracteres, las familias disfuncionales, entre otras. Para nadie es un secreto que la falta comunicación entre las parejas y la infidelidad, han sido los factores de mayor incidencia, y en estos tiempos, hay estudios en diferentes partes del mundo que evidencian que las mujeres han superado a los hombres con respecto al tema de la infidelidad.
Los Doctores Amaya y Prado (2005), en su libro “¿Qué hago si mi Media Naranja es Toronja?”, dejan entre ver que nadie esperaba que la longevidad de los matrimonios afectara tanto a una relación matrimonial, porque el “HASTA QUE LA MUERTE LOS SEPARE” parece mucho tiempo. Ellos explican, jocosamente, que no es lo mismo convivir o compartir una vida 20 a 30 años, que 50 años o más, mucho más si la esperanza de vida ha aumentado en los últimos años y se proyecta a seguir subiendo a nivel general.

Es importante resaltar, que la mayoría de las parejas se enfocan más en sus diferencias que en los puntos de encuentro, haciendo que la relación conyugal sea una cruz difícil de llevar, ya que se ve como un yugo o una carga llena de sacrificio y abnegación, más que de bendición, felicidad o privilegio.
Existe un sueño hedonista en todos los seres humanos basado en tres características fundamentales: (a) dejar a sus padres con la finalidad de independizarse, (b) edificar con esfuerzo sus propios destinos y (c) la búsqueda de la realización y la felicidad. Este Hedonismo matrimonial, definiéndolo como el placer supremo de la vida conyugal suprimiendo el dolor, es una utopía si el amor no está presente, es decir, si Dios no está como eje central de la relación; porque Dios es Amor. Dios no elimina el dolor y los problemas, pero si cambia nuestra perspectiva, transforma nuestro corazón, nos enseña a mirar lo bueno, lo puro y lo santo, nos enseñar a amar y respetar nuestra pareja y mantenerse fiel y en paz a pesar de las circunstancias, por pura misericordia y amor hacia nosotros.  
EL AMOR SE APAGA
El Amor es la fuente de energía (fuego) que mantiene encendido el carbón de la pasión y el deseo; hay quienes creen que Dios no tiene nada que ver con la pasión y el deseo, porque la pasión y el deseo la relacionamos, generalmente, con lujuria y perversidad y si es prohibida mejor; pues, ésta es una apreciación errada, porque la pasión y el deseo son parte del amor y el anhelo de permanecer apegados a Dios, trayendo gozo a nuestro ser. Otra cosa es, que nosotros producto del pecado, lo hemos transformado en algo abominable, en una cosa despreciable, pero eso es un tema para evaluar en otro momento.
Paradójicamente, cuando la mayoría de las parejas jóvenes, y no tan jóvenes, se casan lo hacen en una “iglesia” para recibir la bendición de Dios, el amor que compartirán para “toda” la vida, ya sea por costumbre o religiosidad, pero no han entendido lo que representa Dios para sus vidas como Fuente inagotable de Amor que no se consume, como la zarza en el monte; Por eso cuando los problemas aparecen por nuestra necia y terca manera de vivir hacemos que su Amor puro y perfecto se apague en nuestro corazón, por falta del aceite, permitiendo que se consuma el carbón de la pasión y el deseo con nuestro fuego infernal, extinguiéndose poco a poco hasta convertirlo en polvo, y es cuando decimos ¡Ya no lo amo, me quiero separar! O por el contrario le hacemos la vida cuadritos a nuestra pareja, involucrando muchas veces a los hijos como herramienta de venganza.
PSICÓPATA
El o la psicópata no es su pareja, es usted; por definición es aquella persona que se caracteriza por tener alteración del carácter o de conducta social producto de un trastorno en la mente; entonces no le eche la culpa a su pareja o a la persona que le robo su amor, sino a usted mismo por sus conductas psicópatas y le explico por qué:



¿Qué dicen las mujeres de sus esposos?
1. ¿No expresan sus sentimientos, siempre evitan la conversación? El hombre y la mujer son totalmente distintos desde la creación y así lo confirman los estudios científicos, por ejemplo: Las mujeres hacen tres y cuatro cosas a la vez, en cambio los hombres solo pueden hacer una cosa, ¿por qué? Porque su cerebro está dispuesto para hacerlo así, Dios así lo decidió; no le pida que exprese sus sentimientos o entable una conversación si hay algo que lo distraiga en el lugar, por ejemplo la televisión, una computadora, una reunión con los amigos; muchas mujeres se desgastan preguntando ¿Por qué les molesta tanto, cuando lo interrumpo cuando está viendo la televisión?, ¡Es evidente, están diseñados para eso!, deje el frenetismo, conviértase en su ayuda idónea; ayúdelo a expresar sus sentimientos, cambiando usted su forma de tratarlo, sea sabia, inteligente, evalúe que decir y cómo decirlo, y no pretenda invertir los roles o imponer cosas, porque eso traerá sus consecuencias, porque de lo que sembrare eso segaremos.
2. ¡Mi esposo no me quiere acompañar hacer las compras en el supermercado o a cenar, es un egoísta! Las mujeres tienen un empeño desquiciante o una manía de ir acompañadas a cualquier lugar público, por ejemplo, si van al baño en un restaurant, deben ir acompañadas de otras mujeres, el motivo de tan rara conducta, es la necesidad de sentirse protegidas, respaldadas, acompañadas por alguien o requieren mantener todas las áreas de su cerebro bien ocupadas, por eso maquinan tanto, creando cuentos llenos de fantasías; sin embargo, cuando ponen la torta por su inusual creatividad y se dan cuenta de ello, viéndose atrapadas buscan la manera de echarle la culpa al más cercano, sea esposo, hijos, padres, suegros, vecinas, amigas, serpiente, etc., para salir favorablemente y evitar que la señalen.
3. ¡Todos los hombres son iguales, cuando se casan ya no nos hablan y quieren seguir viviendo como solteros! Desde pequeños, los niños, aprenden a jugar por manadas o por géneros por muchos motivos, por un problema social y cultural; ya que después de cierta edad, si vemos a una niña jugando beisbol y comportándose rudamente, decimos esa es marimacho; o por el contrario, si vemos un varón jugando con muñecas, decimos ese niño es raro. Cuando las parejas se casan, no existe un switche en modo soltero o modo casado, eso es una aseveración sin fundamento. Respételo, ellos son en esencia seres socialmente activos, formados en manadas, gracias a una mujer, sus madres, no pretenda cambiarlos de la noche a la mañana, acepte sus defectos, amigos o manías y aprenda a lidiar con ellos, usted también las tiene; usted se casó para ser feliz a otra persona desbordando su felicidad, no para ser infeliz a los demás con su infelicidad.
¿Qué dicen los hombres de sus esposas?
1.¡Las mujeres cuando se casan nos quieren dominar, apenas se casan cambian de piel, son unas cuaimas! Pues, mi estimado amigo, abra los ojos, usted salió de la esclavitud de sus padres para cederle el puesto a su esposa, los epítetos no ayudan en nada a la causa, por eso muchos hombres, quiera o no reconocerlo, fallamos en eso, no le damos el valor y la honra que ellas merecen, por eso vivimos en ocultismo, haciendo cosas clandestinamente para que la esposa ni se entere, y por nuestra naturaleza propia de pecadores, hacemos esto una cultura y festejamos cuando nos salimos con la nuestra, y si fanfarroneamos con nuestros amigos es mejor, demostrando que somos mentirosos en esencia, mitómanos por excelencia.
2.¡Mi mujer llora por todo, eso es puro teatro!; las mujeres buscan de una u otra manera llamar atención de parte de su marido, revísese no vaya hacer que su conducta este afectando o destruyendo su matrimonio por falta de amor, atención, comunicación asertiva, valoración o cariño. Diferencie cuando es manipulación y cuando ella tiene razón. Ceder no es muestra de debilidad, sino todo lo contrario fortaleza y humildad al reconocer que podemos estar equivocados, deje la altivez, ira y la arrogancia, como trastorno de conducta.
3. ¿Por qué responden tan emocionalmente ante cualquier mínimo detalle, error u olvido? Todos los seres humanos poseemos alma; nuestra alma es el lugar donde amalgaman la mente, los sentimientos, las emociones y la voluntad. Dependiendo de cómo esté mi alma, a que obedezco y con quién me asocio, espiritualmente hablando, así también serán mis actitudes y acciones. Reconsidere las cosas, no vaya hacer que los errores y los olvidos sean conductas recurrentes que afecten la relación, producto del pecado que hay en nuestras vidas, y así como las mujeres tratan de echarle la culpa a alguien, nosotros como hombres tenemos que asumir la responsabilidad de nuestras acciones, independientemente de lo que pase a mi alrededor.   
Esto es para ambos: ¿Por qué no me dicen claramente lo que quieren o pretenden, no soy adivino? No se trata de ser adivino o no, sino de tender puentes, a veces el perdón es el mejor puente para comunicarnos, y es necesario para iniciar una conversación donde se busca mejorar una situación de conflicto, acuérdese que el perdón lleva consigo olvido, así qué asunto perdonado, no debe ser tocado nuevamente en ningún conflicto posterior; el Señor nos manda a perdonar y pedir perdón, si asumimos actitudes de rencor y soberbia no hemos perdonado, esto nos llevará a destruir lo construido; nada, absolutamente nada sin la presencia del Señor prevalecerá, sus ruinas serán hechas polvo, esto tiene que ser revelado; pero para ello debemos entregar y deponer nuestras armas, trastornos y conductas de psicopatía extrema que lo único que hace en mantener relaciones enfermizas afectando a todo el entorno familiar.
Pudiéramos escribir todo un libro de situaciones puntuales que viven los matrimonios día a día y la lista sería interminable, pero es necesario que si verdaderamente usted querido lector quiere salvar su matrimonio, restaurar lo que un día fue, debe seguir los siguiente pasos: Are, siembre, abone, siegue. Procure Arar su terreno, aceptando que usted no es bueno, acepte que necesita sujetarse de Dios ya que su condición espiritual de pecado no le permite avanzar en su matrimonio; Siembre amor con verdadero arrepentimiento, que su testimonio así lo certifique, perdone y pida perdón con un corazón limpio y sincero, entierre el pasado y ponga la mirada en lo eterno; Abone con templanza, apartándose del pecado y muera a su carne, a sus deseos engañosos, someta su alma a Dios; y por último Siegue, recoja del fruto del amor, que el néctar del gozo, la paz, la fidelidad, la paciencia, la bondad, la benignidad y la mansedumbre sean deleitosos en el paladar de su matrimonio.
REFLEXIÓN
La vida en pareja requiere reconocer que existen diferencias entre uno u otro las cuales debo aceptar, es entender que necesito a Dios como eje central de mi matrimonio, desconocerlo es exponerme a la dura tortura de un yugo desigual, el cual me traerá maltrato y dolor.
Igualmente es necesario, aderezar nuestro matrimonio con la oración, con la presencia del Espíritu Santo, con la palabra para endulzar la relación, es dar la justa medida a cada cosa; actuar con un corazón solamente emocional es empalagar al conyugue, puede originar que se convierta en un adicto enfermizo, idolatrando, dependiendo de un amor que no es el Amor de Dios, llevándonos a cometer locuras, por eso debemos menguar y bajar la cerviz.
Menguar es morir a nosotros mismos, a nuestro carácter por amor a Cristo, es la manifestación de las obras dignas de arrepentimiento y disposición del corazón, es dejar que el Señor crezca en mí y permitirnos que nosotros, como matrimonio, crezcamos en Él, para que se pueda glorificar y bendecir su nombre en nuestras vidas.
Ahora diré con verdadera convicción y entendimiento “con mi muerte me he separado”, pero separado de este mundo corrompido y Él me llevo en resurrección a mantenerme unido eternamente al Amor de Dios todopoderoso por los siglos de los siglos. Amén

viernes, 7 de febrero de 2020

NUNCA ES TARDE PARA...


Era un joven adolescente como cualquier otro, venía de una familia humilde, trabajadora, de muchas carencias, pero nunca faltaba alegría en el corazón; creció volando petacas (papagayos), jugando metras, lanzando el trompo con habilidad, y manejando el emboque (perinola) con ambas manos, ¡que tiempo aquellos!; había sido criado con los mejores valores que su familia habían podido enseñarle, creyendo que para ser alguien había “Que estudiar bastante”; a sus 17 años este joven estudiante de ingeniería, DJ los fines de semana en un club familiar, soñaba en ser un ciudadano ejemplar, quizás pelotero con algo de esfuerzo, llegar a la adultez siendo un hombre de bien era una meta, ejemplo que recibió de sus padres, ganarse la vida de forma honesta era la única opción posible.
Su vida se paseaba entre la Universidad del Zulia, la vida nocturna y el beisbol, siendo muy buen estudiante aprendió a llevar numeritos y estadísticas en los juegos de pelota y mostrando destreza para eso; a los 13 años, anotando un juego de categoría infantil entre las selecciones de las pequeñas ligas de “La Victoria” y “Coquivacoa”, lanzaba un joven prometedor llamado Wilson Álvarez, un juego increíble, sin hit ni carreras hasta el último innings, hasta que un chipilín de apellido Rivas (eso creo), no recuerdo su nombre, coloco el bate y sacó un globito detrás del segunda base, que el jardinero derecho tuvo que lanzarse de cabeza, logrando tocar la bola pero no la retuvo y el chico se embazó, estaba feliz porque le había bateado al afamado joven que más adelante le llamarían “El Intocable”. Pues, situación difícil le tocó decidir al anotador, colocar hit o error en la jugada, cuando apenas faltaban dos out para finalizar. Le llegaron personas de todos lados a averiguar que le había colocado el “mocoso anotador”, susurraban algunos, ellos deseaban que le colocara error al niño jardinero y desvalorar su esfuerzo y privar al esforzado bateador que soñaba dar un hit al pícher campeón latinoamericano, solo por preservar un “no hit no run”, que para el afamado joven seguramente era insignificante, que ya a su corta edad había propiciado varios en encuentros internacionales de pequeña ligas. Sin embargo, el muchacho de las estadísticas, se mantuvo firme y dijo eso fue un “hit” y el juego termino, con un hit en los resultados finales, entonces recibió la descarga de los alterados seguidores, porque querían sumar otro juego sin hit ni carreras a la lista del pana Wilson, cosa que estoy seguro que no le hizo falta por tan brillante carrera, que a posteriori desarrollo, en el beisbol organizado y en grandes ligas.
Por la causalidad divina, a este preadolescente le tocó a muy corta edad, conocer de la naturaleza humana, como lo definiría el filósofo Tomas Hobbes “el lobo del hombre”, el hombre capaz de asechar, destruir, matar a su propia especie, haciendo la guerra solo por complacer sus deseos más oscuros; ya sea por idolatría, codicia, vanidad o maldad; la maldad que tiende a brotar cuando no se logran o alcanzan los objetivos por situaciones o razones foráneas, valederas o no, y mucho más, si la piedra de tranca es una persona que es considerada menos que menos, entonces la culpamos, atacamos y tratamos de minimizar para destruir su moral, su fortaleza espiritual y quizás matando su imagen, ideas o creencias, no importando si afectan los sueños de un niño que solo cumplía con su trabajo y lo hacía con corazón limpio; pero gracias a Dios, mucho tiempo después entendió que, así es satanás, se disfrazaba de diferentes formas, de fanático, padre, directivo, manager, coach, jugador, jefe, autoridad, político, pastor, etc., para cumplir sus objetivos, sacar la porquería que guardamos en nuestro corazón para destruirnos, porque él es padre de este mundo corrompido.
Esta historia es real, es la de un siervo, aprendiz de DJ, que no fue anotador, ni pelotero, fue ingeniero pero no ejerció la ingeniería, y que su vida fue transformada cuando conoció del amor de Cristo, y doy fe de eso, porque ese niño hecho hombre es el servidor que te escribe, a ti entusiasta lector, que cree en un mundo mejor pero con la ayuda de nuestro Salvador, Rey de reyes, Señor de señores.
A la edad de 17 años conocí a mi futura y única esposa; un día, en una reunión familiar, llegó a tocar la puerta de mi corazón un hombre, llamado Jesús, supuestamente el mismo que conocía de pequeño, aquel que me mostraron clavado en la cruz y que murió por los pecados de todos los hombres, pero realmente nunca lo conocí como un Dios vivo en mí, porque me echaron el cuento hasta la muerte de cruz y la resurrección como algo puntual y religioso, no obstante en ese momento llegó de forma de diferente, entre cantos, oración, suplica y ruego, tres o cuatro personas clamaban a Dios de manera extraña; esa noche entendí que yo le debía abrir las puertas de mi corazón, todo eso era nuevo para mí, levante mis manos, porque siempre he creído en Jesucristo, ellos me rodearon como ángeles e hice una oración que ellos llamaban “oración de fe”. La gente que me conocía, me decía que si me había metido a evangélico, y yo les dije que no, solo que mi corazón era sensible a Jesús y Él era mi Dios, aunque no lo conocía, y sabía que Él había sido mi guardador y sustento cuando la maldad del mundo, comenzó a asecharme y trató de destruirme, por cosas que de niño desconocía.
Muchos años después, diecisiete para ser exactos, cuando mis fuerzas no fueron suficientes para salir de los tentáculos de la altivez, la vanidad, la bebida, la promiscuidad, el adulterio, la enfermedad, la contienda, entre otras “conductas normales”, apareció nuevamente Jesucristo a mi vida (pienso que nunca me abandonó), e hice por segunda vez la oración de fe pero con una perspectiva más madura y consciente, no sé explicar por qué la volví hacer, sentía que no era digno de estar en su presencia, por el prontuario que me precedía, que era una carta de presentación que me avergonzaba y que quería borrar, pero no sabía cómo. En ese momento conocí lo que era el verdadero amor, el arrepentimiento, el perdón y la misericordia, me llené de la presencia del Espíritu Santo, con todo eso empecé a congregarme esporádicamente, como cristiano light, sabía que tenía que cambiar, ya que el camino que había seleccionado me llevaba rumbo al despeñadero, porque mi vieja manera de vivir no la había desechado, la que me mantenía en un sendero de tinieblas y muerte. Habían muchas manifestaciones del Señor sobre mí y mi entorno, que me hablaban claramente que Él me había escogido para ser un hombre diferente, pero no quería escuchar, tal cual como los hijos, aunque pródigos, amados y sufridos en fin.
El proceso de conversión fue lento, la desintoxicación de mi alma, mi cuerpo y mi espíritu tardo 6 años más, fueron 40 años de corrupción en mi ser, pero llegó el tiempo, el tiempo de decidir si me tomaba a Cristo en serio o regresaba a la miseria humana que llamamos erradamente vida, así como el pueblo de Israel que luego de divagar 40 años por el desierto, fue muerta la generación perversa, así mismo morí y nací de nuevo, di el paso de fe para poder entrar a la tierra prometida, metí los pies en el agua, en el Jordán y las aguas se abrieron, metafóricamente, pues di el paso definitivo que me llevo a la conversión real para conocer al Señor en espíritu y verdad, porque nunca es tarde si nuestro corazón está dispuesto. Bendito sea el Señor...

NUNCA ES TARDE PARA CONOCERLE

Isaías 1:18 “Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana”.
1 Juan 1:9 “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”.
2 Crónicas 7:14 “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”.
Hechos 26:20 “…haciendo obras dignas de arrepentimiento”.
1 Pedro 4:8 “Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados”.
1 Juan 4:16 “Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él”. Amén…