La mayoría de
las personas seducidas por los deleites del mundo y la carne viven presentando
argumentos terrenales y/o religiosos para justificar su condición, tanto así,
que la manera de pensar y proceder están tan entenebrecidas que su fe y
testimonio distan el uno del otro, porque tienen un pobre entendimiento del
Señor, aunque conocen mucha palabra; muchos, inclusive, somos capaces de
cambiar las cosas gloriosas de Dios con tal permanecer atados a lo perecedero,
mostrando ciertos atavíos de “espiritualidad”, pero realmente son signos rebeldía
y altivez espiritual oculta. Si nos pusiéramos frente a un espejo veríamos
nuestras vergüenzas. Deuteronomio 31:27 “Porque yo conozco tu rebelión, y tu
dura cerviz;…”; Isaías 29:13 “Dice, pues, el Señor: Porque este pueblo se
acerca a mí con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón está lejos
de mí, y su temor de mí no es más que un mandamiento de hombres que les ha sido
enseñado”; Daniel 9:7 “A ti, Señor, la justicia, y a nosotros la vergüenza en
el rostro,…”
jueves, 14 de junio de 2018
viernes, 25 de mayo de 2018
PREPARÁNDOME PARA LA LUCHA
Cuando vamos a
emprender cualquier actividad necesariamente si queremos obtener éxito debemos prepararnos,
en especial si vamos a luchar por nuestra vida espiritual; para ello debemos planificar,
empezando por establecer ciertas metas cortas que vayan sumando a la causa y
que nos lleven a la victoria final. La palabra en Lucas 14:31 dice “¿O qué rey,
al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si
puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil?”; es
decir debo sentarme primero, antes de iniciar mi marcha, a planificar y
considerar a quién enfrento, con quién y qué cuento para alcanzar ese triunfo.
He visto muchas iglesias que se desgastan o viven estancados, atrapados en una moda de guerra espiritual, la cual está viciada o plagada de religiosidad, fe defectuosa, falta de discernimiento y firmeza en el
Espíritu que denota debilidad y desnudez espiritual, basados en una doctrina rudimentaria
que impide que tengan una relación sólida, firme, íntima y verdadera con el
Señor; sólo por estar sobre enfatizando sobre una lucha absurda contra satanás
y sus demonios que, sin menospreciar sus asechanzas, fueron derrotados por
Cristo en la cruz, quién nos libró de la potestad del mal y no nos pueden tocar,
pues eso entiendo de las santas escrituras: 1 Juan 5:18 “Sabemos que todo aquel
que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por
Dios le guarda, y el maligno no le toca”; Colosenses 1:13 “El cual nos ha
librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado
Hijo”; Efesios 6:13 “Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y
habiendo acabado todo, estar firmes”.
Pero esto no ha
sido revelado a muchos porque vivimos en amistad con el mundo e inmersos en
nuestros pecados, lo que indica que realmente el principal enemigo somos nosotros
mismos, con las diferentes alianzas en especial las del espíritu, alma y cuerpo,
los cuales por andar en concupiscencia e inmundicia despreciamos el Señorío de
Jesucristo y nos sometemos a otras potestades como por ejemplo nuestra
carne; por eso la palabra hace ciertos énfasis en la conversión, el
arrepentimiento, en el esfuerzo y la firmeza, si es que queremos vivir de victoria en
victoria aunque las circunstancias digan lo contrario, para ello debemos nacer
verdaderamente en Espíritu y verdad. Hebreos 6:1 “Por tanto, dejando ya los
rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección…”; 2 Pedro
2:10-11 “y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en
concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío. Atrevidos y contumaces,
no temen decir mal de las potestades superiores, mientras que los ángeles, que
son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio de maldición contra
ellas delante del Señor”.
Muchos “cristianos”
viven constantemente en una guerra espiritual contra el mal tratando de hacer
uso de la “armadura de Dios” pero la gran mayoría fracasan porque realmente no
conocen al Cristo vivo en revelación sino con su sabiduría terrenal, animal y
diabólica inutilizan las armas que el Espíritu Santo les ha provisto y no se
preparan para una lucha de este calibre; lo que sí queda claro que, la única lucha
espiritual que hacemos en nuestro corazón que es el campo de batalla, es la que
tenemos contra el Espíritu Santo al no obedecerlo, someternos y despreciar lo
que viene de Dios, nos guste o no y lo peor es que no lo queremos reconocer; y seguramente
estaré diciendo en estos momentos: “yo no”, justificando mi necia manera de vivir, pero a
la luz del Espíritu de Dios, que no lo podemos engañar, sabemos que sí. Eclesiastés
9:18 “Mejor es la sabiduría que las armas de guerra; pero un pecador destruye
mucho bien”; Santiago 3:14-15 “Pero si tenéis celos amargos y contención en
vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; porque esta
sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica”;
Salmo 55:21 “Los dichos de su boca son más blandos que mantequilla, Pero guerra
hay en su corazón; Suaviza sus palabras más que el aceite, Mas ellas son
espadas desnudas”; Gálatas 6:7 “No os engañéis; Dios no puede ser burlado…”.
OTROS TIPOS DE
LUCHAS:
1.
Mi
espíritu vs. Espíritu Santo:
Al no vivir en santidad y orando sin cesar, estamos expuestos a merced de
enemigos externos, son puertas abiertas a las tinieblas, por eso es necesario
que dejemos de estar luchando en contra del Espíritu Santo y sometamos nuestra
voluntad a la voluntad de Dios y permitamos que el actúe con su poder para
conversión y cierre esas puertas y produzca su efecto liberador en nuestro
espíritu: Mateo 15:8 “Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos
de mí”; Eclesiastés 8:8 “No hay hombre que tenga potestad sobre el espíritu
para retener el espíritu, ni potestad sobre el día de la muerte; y no valen
armas en tal guerra, ni la impiedad librará al que la posee”; Génesis 49:6 “En
su consejo no entre mi alma, Ni mi espíritu se junte en su compañía…”; Génesis
6:3 “Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre…”;
Efesios 6:17-18 “Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu,
que es la palabra de Dios; orando en todo tiempo con toda oración y súplica en
el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los
santos” ; Santiago 4:7 “Someteos, pues, a Dios;…”.
2.
Mi
alma (mente, emociones y sentimientos) vs. Espíritu Santo: Si hacemos una evaluación real
de por qué nuestra alma no obedece al Espíritu Santo, es porque no ama al Señor
lo suficiente, nos dejamos guiar por nuestra lógica y no por fe, nos negamos a
mirar a Cristo, por eso nuestra alma no reposa, vive turbada, pendiente de
afán, la circunstancia, no se le ha revelado el principal mandamiento Marcos
12:30 “Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con
toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento”; si lo
amara de verdad viviera en alabanza, en adoración, se esforzara por agradarle,
por servirle, viviera en paz y sin aflicción: Salmo 42:5 “¿Por qué te abates,
oh alma mía, Y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y
Dios mío”; Salmo 116:7 “Vuelve, oh alma mía, a tu reposo, Porque Jehová te ha
hecho bien”; Mateo 14:30-31 “Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y
comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo
la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?”.
3.
Mi
cuerpo vs. Espíritu Santo:
La palabra es clara cuando refiere que el cuerpo está corrompido producto del
pecado, pero no por ese motivo tenemos que seguir embarrándola, es necesario
entender que podemos sembrar en corrupción para segar en vida eterna, pero
debemos morir primero sometiendo mi cuerpo al Espíritu Santo para resucitar en
incorrupción. 1 Corintios 15:42 “Así también es la resurrección de los muertos.
Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción”; Romanos 7:24 “¡Miserable
de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?”; 2 Corintios 3:6 “…más el Espíritu vivifica”; Romanos
8:10 “Pero si Cristo está en vosotros,
el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, más el espíritu vive a
causa de la justicia”; Gálatas 6:8 “Porque el que siembra para su carne, de la
carne segará corrupción; más el que siembra para el Espíritu, del Espíritu
segará vida eterna”.
4.
Mi
carne vs. Espíritu Santo:
Cuando se habla de la carne, también se refiere a las alianzas que hace o deseos que tiene
todo mi ser (alma, cuerpo y espíritu) con el mundo y los agentes del mal, no
nos podemos resguardarnos de los llamados principados, gobiernos o potestades a menos que estemos preparados en Espíritu primeramente, inclusive pudiésemos prevaricar contra Dios
con el más insignificante pan de seducción o tentación que se nos presente por inmadurez espiritual, la cual no tiene nada que ver con el tiempo que tiene como creyente. Salmo
33:16 “El rey no se salva por la multitud del ejército, Ni escapa el valiente
por la mucha fuerza”; Efesios 6:12 “Porque no tenemos lucha contra sangre y
carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de
las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las
regiones celestes”; 1 Juan 5:4 “Porque todo lo que es nacido de Dios vence al
mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe”; Josué 1:9
“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes,
porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”; Éxodo 14:14
“Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos”; Efesios 6:14-16 “Estad,
pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de
justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre
todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego
del maligno”; Salmo 27:3 “Aunque un
ejército acampe contra mí, No temerá mi corazón; Aunque contra mí se levante
guerra, Yo estaré confiado”.
Que nunca se nos
olvide quien es el Rey de gloria, el poderoso en batalla quien despojo mi vida de todos los principados y potestades, el que adiestra mis manos y mis dedos para
las luchas diarias, y quién me dará la victoria cuando haya finalizado la
carrera, solo me pide que crea, sea perseverante en oración, fe, gozo y amor;
te invito pues, a esperar y descansar en Él, a sabiendas que su plan es
perfecto y tenemos la garantía que seremos vencedores, aunque nos quiten la
vida, gracias al sacrificio de nuestro Señor Jesucristo en la cruz. Muchas
bendiciones. Amén
Salmo 24:8 “¿Quién
es este Rey de gloria? Jehová el fuerte y valiente, Jehová el poderoso en
batalla”; 1 Timoteo 6:12 “Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida
eterna…”; 2 Timoteo 4:7 “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he
guardado la fe”; Salmo 144:1 “Bendito sea Jehová, mi roca, Quien adiestra mis
manos para la batalla, Y mis dedos para la guerra”; Apocalipsis 12:11 “Y ellos
le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del
testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte”.
miércoles, 9 de mayo de 2018
¡ALTO AHÍ, LADRONZUELO!
Cuando estaba muy niño, escuchaba muchas veces unas campanitas, tilín-tilín,
que anunciaban el paso del heladero (polero), corría a pedirle a Machin (Mi
madrina), un real (50 céntimos de bolívar) para comprar un polo de naranja con
crema, muchas veces se repitió está escena durante años, mientras fui
creciendo. Una vez ella no se encontraba en casa, pero ella siempre dejaba el
monedero dentro de la gaveta de los cuchillos y tenedores, me acerque
sigilosamente y tome un fuerte (5 bolívares), ya había aumentado el sabroso
helado, y salí corriendo a perseguir a tan esperado amigo. Ella al revisar su
carterita me preguntó si había agarrado plata de la cartera, a lo que dije que
¡No!, porque sabía que me iba a castigar.
sábado, 7 de abril de 2018
PIDIENDO CACAO
Esta es una expresión que nace
en América latina y viene desde la colonia, en la llamada ruta del cacao,
porque el cacao era símbolo de poder y de prestigio; y los negocios se solventaban
con este fruto, es decir, las cosas se pagaban con él; actualmente “PEDIR
CACAO” significa
“pedir perdón”, pedir que le condonen la deuda, solicitar que le apliquen el
mínimo castigo o rogar libertad ante pena cumplida; es pagar para aliviar el duro
peso de la ley, es decir suplicar por un indulto parcial o total de cierta
condena o castigo.
Dependiendo de la región
geográfica, hay expresiones muy coloquiales de lo que quiere significar esta
expresión, por ejemplo: Se dice que una “mujer fea” o menos beneficiada está
“pidiendo cacao” cuando necesita tener mejores atributos o ser “más bonita”,
asimismo una persona perseguida, ya sea por sus acciones, maldad o
pensamientos, está “pidiendo cacao” cuando necesita normalizar su situación,
evitar el acoso, salir del yugo al cual está sometido, otros la utilizan cuando
desean buscar una reconciliación, es decir, es una especie de sumisión, humillación
o pretexto, tratando de conseguir un pacto o posible arreglo entre dos partes, inclusive
se utiliza cuando una persona soberbia y orgullosa se retracta de sus dichos o
acciones ante una autoridad, fuerza de mayor poder, etc., pudiendo rendirse o
huir del escenario donde se desenvuelve, se aprecia más cuando una persona
cobarde o vencida huye en plena confrontación.
Muchos cristianos, de los
que nos hacemos llamar “Hijos”, vivimos pidiendo cacao a Dios; muchos son los
ejemplos registrados en la palabra donde personajes de la biblia, por su
pecado, han pedido que el Señor los perdone de su rebeldía, maldad o
trasgresión a pesar de que les ha llegado palabra, han sido advertidos a través de
los profetas y puesto al tanto de cierto o determinado mandato de Dios,
inclusive hay algunos que se negaron a cumplir lo que Él les ordenó hacer y por
eso pasaron por situaciones difíciles o murieron como consecuencia de su
pecado.
Hasta que no se les revele y se conviertan de corazón seguirán esclavos de su Egipto espiritual, impidiendo que se pongan a cuentas con el Padre Todopoderoso; por eso es necesario limpiar nuestro corazón y ser perdonados aunque no lo merezcamos; ojo, vemos también como hijos de Dios fueron desechados a pesar que ellos gozaron de la gracia de Dios, simplemente porque se negaron a morir a su carne, reconocer su pecado ante el Señor, arrepentirse de corazón, pedir perdón y convertirse de sus malos caminos, inclusive prevaricaron contra Él, prefiriendo los tesoros terrenales más que la gloria de Dios, simplemente por una fe defectuosa, enferma y corrompida por un alma no sometida al Espíritu Santo.
Hasta que no se les revele y se conviertan de corazón seguirán esclavos de su Egipto espiritual, impidiendo que se pongan a cuentas con el Padre Todopoderoso; por eso es necesario limpiar nuestro corazón y ser perdonados aunque no lo merezcamos; ojo, vemos también como hijos de Dios fueron desechados a pesar que ellos gozaron de la gracia de Dios, simplemente porque se negaron a morir a su carne, reconocer su pecado ante el Señor, arrepentirse de corazón, pedir perdón y convertirse de sus malos caminos, inclusive prevaricaron contra Él, prefiriendo los tesoros terrenales más que la gloria de Dios, simplemente por una fe defectuosa, enferma y corrompida por un alma no sometida al Espíritu Santo.
¿QUIÉNES PIDEN CACAO?
1. Los Hijos que se dejan llevar por la
desobediencia de su Alma, por las vanidades ilusorias, prefiriendo apartarse de
Dios, como le pasó a Jonás que en su terquedad tuvo que pedir cacao a Dios; Jonás 2:7-8 dice: “Cuando mi alma desfallecía en mí, me acordé de Jehová,
Y mi oración llegó hasta ti en tu santo templo. Los que siguen vanidades
ilusorias, Su misericordia abandonan”.
2. A aquellos que no se le revela lo que significa el
perdón ante Dios y los hombres, no tienen temor de Dios y no existe
arrepentimiento genuino; no conocen el perdón de ofensas, trasgresiones, deudas,
inclusive del mal propinado, etc., es puro bla bla la oración del Padre Nuestro: Mateo 6:12 “Perdona nuestras ofensas, como
nosotros perdonamos a los que nos han ofendido”; Mateo 6:14-15 “Si perdonan sus
faltas a los demás, el Padre que está en el cielo también los perdonará a
ustedes. Pero si no perdonan a los demás, tampoco el Padre los perdonará a
ustedes”.
3. Nosotros que sufrimos fracasos o amenazas de
ruina, una caída súbita y repentina de lo que poseemos, por nuestra falta santidad
y comunión real con Dios; por la existencia de sordera espiritual y andar en
pos de nuestros pensamientos desechando o incumpliendo la palabra revelada, y rebeldemente
apoyándome en mi fuerza. Isaías 30:12-13 “Por tanto, el Santo de Israel dice
así: Porque desechasteis esta palabra, y confiasteis en violencia y en
iniquidad, y en ello os habéis apoyado; por tanto, os será este pecado como
grieta que amenaza ruina, extendiéndose en una pared elevada, cuya caída viene
súbita y repentinamente”; Isaías 65:2 “Extendí mis manos todo el día a pueblo
rebelde, el cual anda por camino no bueno, en pos de sus pensamientos”; 1 Samuel
2:9 “…Mas los impíos perecen en tinieblas; Porque nadie será fuerte por su
propia fuerza”.
4. A aquellos incrédulos que no están muy
convencidos de su fe y lo que representa Jesucristo para sus vidas, entonces reciben
resistencia de parte de Dios por estar siguiendo caminos de perversidad. Números
22:32 “…He aquí yo he salido para resistirte, porque tu camino es perverso
delante de mí”. Números 22:34 “Entonces Balaam dijo al ángel de Jehová: He
pecado, porque no sabía que tú te ponías delante de mí en el camino; mas ahora,
si te parece mal, yo me volveré”.
5. Los que viven pidiendo en todo tiempo para sus
deleites, su carne, su sabiduría, sus dones, sin importarle Dios, jactándose de
lo que son antes los hombres. Santiago 4:3 “Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en
vuestros deleites”; 2 Timoteo 3:1 “También debes saber esto: que en los
postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí
mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los
padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores,
intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados,
amadores de los deleites más que de Dios”.
El Señor anda buscando hombres arrepentidos conforme al corazón de Dios, que sometan el alma guardando
sus mandamientos, obedeciendo, que no actúen de acuerdo a su locura o
naturaleza terrenal, animal y diabólica, que no se dejen llevar por el mundo y
sus deleites, que digan “NO” a la tentación y al pecado, que se mantengan firmes
en el Señor, tomando decisiones radicales, manteniéndose en comunión con Él, santos,
limpios y puros, varones convertidos que no necesitan pedir cacao porque ya
están sanos desde su corazón. 1 Samuel 13:13-14 “Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has
hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios que él te había ordenado; pues
ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre. Mas ahora
tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón,
al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto
tú no has guardado lo que Jehová te mandó”; 1 Juan 1:9 “Si confesamos nuestros
pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de
toda maldad”; 2 Crónicas 7:14 “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi
nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus
malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y
sanaré su tierra”.
Oremos: Señor
hoy he aprendido que he estado por años pidiendo cacao, aferrado a las cosas
del mundo sin importarme tu palabra, siendo mal testimonio de ti, enlodándome y
revolcándome en el cieno, he estado más pendiente de no pecar para no recibir
tu castigo, que en humillarme y convertirme de verdad; quería recibir que me condones
las deudas y ofensas a mi prójimo que yo en perdonarlos, justificando mi
iniquidad, he rogado por la libertad de mi alma y espíritu pero no he hecho
nada por conquistarlas; llevando un yugo extraño que no era el tuyo; siempre he clamado a ti pidiendo sanidad, perdón de pecados y vida eterna, pero no se me
ha relevado la conversión, me he negado a servirte con un corazón limpio y
puro. Perdóname Señor estoy avergonzado, recibe mi arrepentimiento; Padre de
los cielos que si te estoy pidiendo cacao, no sea bajo el poder de la carne corrupta,
sino bajo de tu Espíritu, que este sea genuino y produzcas cambios radicales en
mi ser; he metido los pies en el Jordán, respaldarme en está conquista, no
quites de mi tu santo Espíritu, quiero esforzarme y ser valiente, hoy doblo
rodillas ante ti, te adoro y alabo de corazón, para que te agrades de mí y
cuando llegue a tu presencia en júbilo digas: ¡Hagamos fiesta este es mi hijo
que andaba perdido y ha regresado!, te amo mi Jesucristo. Amén
viernes, 9 de marzo de 2018
LA DELGADA LÍNEA
Todos
tenemos un compañero extrovertido que siempre cuenta la misma proeza realizada
durante un instante de su vida que dispara las carcajadas del grupo de amigos
al escuchar la historia, siempre es el payaso de la reunión, otros por el contrario
cuentan de lo bien que le ha ido en la vida, de lo inteligente que han sido, del
esfuerzo y el sacrificio que ejercieron para obtener todo lo que tienen,
alardeando de cierta manera de sus capacidades, dones, cualidades o habilidades,
marcando un antes y un después.
Muchos
aunque reconocen que lo obtenido ha sido por gracia o bendición de Dios, en la
praxis, no dejan de jactarse orgullosamente del estatus que han alcanzado por la
falta de humildad en su corazón aunque lo disimulen, la palabra en Romanos 12:3
nos exhorta a que cada quién: “…no tenga más alto concepto de sí que el que
debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que
Dios repartió a cada uno” y complementa en los versos 6-7: “De manera que,
teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía,
úsese conforme a la medida de la fe; o si de servicio, en servir; o el que
enseña, en la enseñanza”; pues la reflexión de hoy tiene que ver con el don de
“Servir”, escudriñando y pidiendo siempre dirección al Espíritu Santo para que
nos guie y podamos entender que tan delgada
es la línea entre SERVIR Y SERVIL, veamos a
continuación:
Ser-vir: Es una palabra compuesta
que etimológicamente se deriva del verbo “ser” que define la
existencia de algo, determinando la naturaleza o su composición integral, por
ejemplo en una persona, lo ¿Qué soy, en quien soy? En todas las áreas: el alma,
cuerpo y espíritu; por otro lado “vir” tiene varios significados, pero solo tomaré
algunos de ellos: 1. Del protoitálico wiro significa “guerrero” representando
el poder de enfrentar las batallas, especial los combates que internos que
libramos con nuestra alma o carne; 2. Del latín vir y el avéstico
vīra “varón”, que se refiere nuestra fortaleza y condición espiritual; 3. Del lituano
výras “marido”, esposo, cabeza de hogar o intercesor. A pesar que muchos lo
definen como una actitud que busca satisfacer las necesidades o caprichos de
otros y las propias, esta concepción está enfocada a la palabra servicio, es
decir a quien da y recibe el servicio. Sin embargo el servir va más allá, Colosenses
3:23 dice claramente que: “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para
el Señor y no para los hombres”.
Aunque
prestemos un servicio, seremos siervos inútiles, aun haciendo todo lo que
teníamos que hacer, ya que quien diga: yo crié a mis hijos con mucho esfuerzo, les
di la alimentación y los estudios y estoy recibiendo el pago, pues siervo
inútil eres; pero ¡cómo así!!! Eso dice la palabra, miremos el siguiente pasaje: Lucas 17:7-10 “¿Quién de vosotros,
teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le
dice: Pasa, siéntate a la mesa? ¿No le dice más bien: Prepárame la cena,
cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come y
bebe tú? ¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado?
Pienso que no. Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido
ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos”;
no creamos que aunque hagamos lo que el Señor nos ha mandado hacer ya somos
siervos buenos y útiles, ya que nos quedamos cortos, nos faltan otros
ingredientes que obviamos generalmente, por ejemplo: la fidelidad de espíritu y
disposición del corazón, veamos Salmo 78:8 “…Generación contumaz y rebelde;
Generación que no dispuso su corazón, Ni fue fiel para con Dios su espíritu”; Mateo
25:23 “Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel,
sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor”. Una
frase muy famosa de Teresa de Calcuta cargada de mucha sabiduría dice que: “El
que no vive para servir, no sirve para vivir” agreguemos los ingredientes
anteriores y veremos que se transforma la perspectiva en algo más profundo.
Ser-vil: Esta es una palabra compuesta
de dos partes igualmente y pudiéramos agregar “ismo” para completar; el “ser” ya lo definimos anteriormente, el adjetivo “vil” viene del latín vilis
es decir barato, de escaso valor, común, ordinario, y por extensión despreciable
o bajo, que lo pudiéramos catalogar de inútil a simple vista, sin embargo Dios
utiliza lo vil para que nadie se gloríe de si mismo, 1
Corintios 1:28 “Y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no
es, para deshacer lo que es”; por otro lado “ismo” denota el
tipo de doctrina, tendencia, teoría o estructura que sigue.
Hay muchas corrientes de pensamiento, pero en general el servilismo es definido
como la tendencia exagerada a “servir” o “satisfacer ciegamente” a una autoridad
terrenal o espiritual con la finalidad de obtener un beneficio o interés,
alejado de los propósitos eternos de Dios; hay quienes lo definen como una “actitud
de sometimiento” de una persona a la autoridad de otro, pasando por encima de los
principios, doctrina o creencia, aun en los que nos decimos llamar “cristianos”;
servil es visto como una deformación de lo que representa ser “siervo”, ya que es
la esclavitud sin libertad. 1 Corintios 7:22 “Porque el que en el Señor fue
llamado siendo esclavo, liberto es del Señor; asimismo el que fue llamado
siendo libre, esclavo es de Cristo”; Gálatas
4:7 “Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios
por medio de Cristo”.
Cuando
no diferenciamos entre un servicio santo y uno profano, podemos ser piedra de
tropiezo para muchos contaminando sus vidas, podemos manchar nuestras
vestiduras de infidelidad, con inmundos pensamientos y acciones que no
glorifican, ni dan honor al Cristo que vive en nosotros, a tal extremo que
somos serviles e inútiles, propensos a ser echados fuera del reino. Ezequiel
22:26 “…violaron mi ley, y contaminaron mis santuarios; entre lo santo y lo
profano no hicieron diferencia, ni distinguieron entre inmundo y limpio; y de
mis días de reposo apartaron sus ojos, y yo he sido profanado en medio de ellos”.
¿CÓMO
DEBEMOS SERVIR?
1.
Incondicionalmente
para con Dios y los hombres: Mateo 20:27 “y el que quiera ser el primero entre vosotros
será vuestro siervo”.
2. Sin
buscar lo suyo ni tratar de agradar a los hombres, sin ningún interés oculto, siguiendo
el ejemplo de Jesús que se despojó de su condición de Dios, para servir: Gálatas 1:10 “Pues, ¿busco ahora el favor
de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía
agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo”; Marcos 10:45 “Porque
el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida
en rescate por muchos”; Filipenses 2:7 “Sino que se despojó a sí mismo, tomando
forma de siervo, hecho semejante a los hombres”.
3.
De
corazón y en fidelidad, que sirva de testimonio del Cristo que vive en mí,
evitando quedarnos al nivel de siervo inútil: Mateo 25:30 “Y al siervo inútil
echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes”;
Hebreos 3:5 “Y Moisés a la verdad fue fiel en toda la casa de Dios, como siervo,
para testimonio de lo que se iba a decir”.
4.
Definiéndome
a quien deseo amar y servir de verdad, sin engaños ni acomodos, a mis
emociones, a las cosas terrenales o al Señor: 2 Timoteo 2:24 “Porque el siervo del
Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido”.
Lucas 16:13 “Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al
uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir
a Dios y a las riquezas”.
Oremos: Señor reconozco que mi
servicio no ha sido totalmente puro de corazón, empezando que mi fidelidad
hacia ti ha sido inconstante, a veces me creo muy fortalecido pero por no
cuidar mi corazón de pronto estoy metido en las cosas del mundo y pienso que me
la estoy comiendo y al evaluar lo que veo es carne y nada de Espíritu, siento
que a veces lo he hecho con carga, por compromiso, sin despojarme de mi necia
manera de pensar, te pido perdón Padre de los cielos, no soy digno de ti. Hoy
aprendí que hay una línea muy delgada entre lo santo y lo profano, en servirte
a ti mi Rey o ser un servil del mundo, y sé que eso te ofende y te pido perdón
por eso mi Señor. Desnudo mi alma ante ti, ya no quiero seguir siendo el mismo,
quiero que un día me dejes disfrutar de tu gozo en espíritu y verdad y que me llegues
a decir: “Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te
pondré; entra en el gozo de tu Señor”, ya no quiero ser un siervo inútil,
haciendo lo que me toca. Gracias Señor, por perdonarme, por revelarme tu
palabra, que está palabra no caiga en saco roto y que sirva para ayudar a
muchos hijos tuyos a convertir su servicio en incienso agradable, para darte honor,
gloria y honra a ti, te lo pido en el nombre precioso de tu hijo amado
Jesucristo. Amén, Gracias mi Señor… Te amo.
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