Toda persona es única en carácter
y temperamento; ella está constituida por las tres áreas del ser: alma, cuerpo
y espíritu, distribuido en ocho aspectos (aunque son muchos más) que son
susceptibles a ser mejorados, es decir, convertidos con la ayuda del Espíritu
Santo para un crecimiento y así lograr el mayor equilibrio y madurez como hijo
de Dios posible, demostrando integridad y sobriedad en las cosas del Señor;
Tito 2:7 “presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras;…”; 1
Tesalonicenses 5:23 “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo
vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo,…”; Efesios 4:12-13 “a fin de perfeccionar
a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de
Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del
Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de
Cristo”.
Entre los aspectos que debemos
considerar para superarnos y crecer en espíritu tenemos los siguientes (pida
discernimiento al Espíritu Santo):
1. ASPECTO FÍSICO: Para mejorar y
mantener una buena salud, debemos procurar una buena alimentación, el ejercicio
y los buenos hábitos de higiene, conservar una apariencia personal agradable y
pulcra, no permitir que los apetitos instintivos gobiernen tu voluntad. En
nuestro andar con el Señor es necesario ejercitarnos física y espiritualmente
para fortalecernos e impedir que nuestra alma se desboque por los deseos
engañosos que la carne, el mundo y el mal nos ofrecen; la palabra dice 1
Corintios 10:23 “Todo me es lícito, mas no todo conviene: todo me es lícito,
mas no todo edifica”; 1 Juan 2:16 “Porque todo lo que hay en el mundo, los
deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no
proviene del Padre, sino del mundo”; por eso es importante tener sumo cuidado
de qué me estoy alimentando, si mi aseo (ayuno) es de actitudes e impiedades o
son arrebatos de mi carne, o si mi limpieza es en perdón, arrepentimiento y
oración constante o en rencor, altivez o distracción. Presentarnos limpios,
puros y santos, con un testimonio agradable al Señor y un semblante que refleje
a Cristo debe ser nuestra consigna.
2. AFECTIVO: El amor es una de
las riquezas más grandes que Dios nos ha dado, ignorarlo o distorsionarlo puede
traer consecuencias negativas para nuestra vida espiritual, Colosenses 3:14 “Y
sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto”; descuidar
nuestra capacidad de amar es catastrófico. Existe un orden, como todo lo del
Señor, para amar, por eso debemos evitar dejar llevarnos por nuestras emociones
desordenadas, el mal humor, carácter o temperamento, si queremos permanecer firmes
afectivamente, sin la influencia ni imitación de ciertas conductas de otros,
sea único y auténtico ante el Señor, evite juzgar los actos de los demás o de
desistir en la buena carrera por falta de amor, reconocimiento, alabanza o
crítica de su entorno social, ya sea familiares, hermanos o compañeros de
trabajo, etc., porque no es sano, Romanos 12:2 “Y no os adaptéis a este
mundo…”; procure amar a Dios, alcanzar la salvación, la vida eterna a través de
Jesús y lo demás llegará por añadidura. Él enseño en Hechos 20:35 “Más
bienaventurado es dar que recibir”; por eso no nos cansemos nunca de dar y
entregar afecto sin esperar nada a cambio, aún a quien no se lo merezca de eso
se trata la misericordia y el amor, que debemos anhelar por Cristo, de lo contrario
nada soy; 1 Corintios 13:1-2 “Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no
tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. Y si
tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese
toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada
soy”.
3. SOCIAL: Hay que ser un miembro
consciente y responsable de la vida espiritual de sus hermanos como una unidad
y de los perdidos, ya que es la gran comisión que nos fue delegada por nuestro
Señor Jesucristo; Romanos 5:8 “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en
que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”; 1 Juan 3:16 “En esto
hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros
debemos poner nuestras vidas por los hermanos”; Es necesario aportar y edificar
siempre, pensando que será de utilidad para el necesitado, manteniendo una
participación proactiva, propositiva y sinérgica, renunciando a las
mezquindades y vanidades, desempeñando todos los roles familiares, laborales,
sociales o espirituales, con amor, desprendimiento y servicio sincero, de
corazón, sin dañar a los demás; Colosenses 3:23 “Y todo lo que hagáis, hacedlo
de corazón, como para el Señor y no para los hombres”; 1 Corintios 12:26 “De
manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un
miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan”; Efesios 4:16 “de
quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas
que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su
crecimiento para ir edificándose en amor”; debemos aprender a “hacer”, quien se
quede solo en oír no ha entendido la responsabilidad que tenemos ante el Señor
de ir por los perdidos, atender al desamparado, fortalecer y edificar al débil
con el poder del Espíritu, como lo hizo Jesucristo que entrego en la cruz su
vida para nuestra salvación; Isaías 1:17 “Aprended a hacer el bien; buscad el
juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la
viuda”.
4. ASPECTO ECONÓMICO: Aprendamos
a usar sabia, racional y equilibradamente los bienes dados por el Señor, sin
caer en el consumismo o la desidia, debemos abandonar el pensamiento de que
obtener cosas nos dará la felicidad, pues si de esta depende nuestra actitud
estamos destinados al fracaso, la frustración o la depresión, sobre todo cuando
no lo podamos obtener o alcanzar ese vano anhelo, Mateo 19:21-22 “Jesús le
dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres,
y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme. Oyendo el joven esta palabra, se
fue triste, porque tenía muchas posesiones”; sea agradecido con lo que tiene y
alabe al Señor; 1 Tesalonicenses 5:18 “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con
vosotros en Cristo Jesús”; para obtener de los frutos y las bendiciones, que
Dios nos da, hay que trabajar, el Señor no es una lotería, ni juega a la ruleta
cada cosa que hace tiene un propósito; siempre espera pacientemente que nuestro amor hacia Él se manifieste de sincero corazón, con fe y confianza, de nada
vale tener muchas riquezas y no tener su amor, su misericordia o su gracia;
Proverbios 11:4 “No aprovecharán las riquezas en el día de la ira; Mas la
justicia {me} librará de {la} muerte”; 1 Corintios 13:3 “Y si repartiese todos
mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser
quemado, y no tengo amor, de nada me sirve”.
5. ASPECTO ESTÉTICO: Esto
involucra mejorar en tres elementos como es: (a) lo personal, reconoce tus
errores, no seas vanidoso ni orgulloso, valora que eres creación perfecta de
Dios en Espíritu y estima tu imagen que fue creada a su imagen y semejanza;
reconoce que fuiste pecador y que ahora eres diferente, cree de corazón que
moriste al viejo hombre y naciste de nuevo, por eso no te puedes seguir
comportando como eras en tu vida pasada, ya fuiste perdonado, pecar con
conocimiento a la verdad es condenarnos, y mucho menos llenarnos de
inconformidad enfocándonos en nuestros rasgos físicos y modificando su diseño,
perdiendo el temor cuando es obra hecha de las manos de Dios, seamos
responsables con nuestro cuerpo y salud, por ejemplo, le pedimos a cada
instante al Señor que nos de salud y nos cuide, pero nosotros no hacemos nada
por mantenernos sanos ni cuidarnos, renunciemos a la ira, el rencor, la falta
de perdón, solo nos acordamos de esto, cuando caemos en desgracia o muerte, ya
sea por un cáncer o un infarto producto de nuestra necedad, aprenda amar y a
perdonar a sabiendas que bueno no hay ni uno solo; (b) el ambiente, tratemos de
mantener nuestro entorno sano, limpio y ordenado, protegiéndolo y cercándolo en
oración con el poder del Espíritu Santo, estando pendiente del detalle de no
contaminarlo con nuestra actitudes almáticas, llenándolo de tinieblas,
especialmente cuando tratamos a nuestro prójimo y en nuestro testimonio en los
diferentes escenarios (hogar, trabajo, iglesia, etc.), evitemos que el desorden
externo nos robe la paz o el gozo interno; (c) la creación (naturaleza), goza y
cuida todo lo que el Señor a dispuesto para nuestro disfrute, sin ensuciarlo
con nuestra iniquidad, indiferencia o dejadez; oremos por: la tierra, el agua,
el aire, los árboles y todos los animales que Dios nos ha dado para
alimentarnos, manifestándonos como hijos suyos, dando gracias por todo,
pidiendo el equilibrio como lo hubo en el principio ante de la caída del hombre
por su pecado, y ahora el nuestro, evitemos las distracciones, humillémonos y
arrepintámonos de nuestro proceder y el mal que hemos cometido; 2 Timoteo 2:15
“Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene
de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad”; que se nos revele que
2 Crónicas 7:14 “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es
invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos
caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré
su tierra”.
6. INTELECTUAL (SABIDURÍA): Para
enriquecer la sabiduría y crecer espiritualmente, debemos observar
detenidamente todo lo que nos rodea, pensar que todo fue hecho por Dios con un
propósito, y más que permitirnos disfrutarlo, cada cosa tiene una enseñanza que
es digna de admirar, alabar y exaltar, dando gracias por cada detalle; Isaías
66:2 “Todo esto lo hizo mi mano, y así todas estas cosas llegaron a ser -declara
el Señor-. Pero a éste miraré: al que es humilde y contrito de espíritu, y que
tiembla ante mi palabra”; el temor es el principio de la sabiduría, quien no
tiene temor, humillado o contristado su espíritu, no ha sido edificado sobre la
roca, no ha crecido como hijo de Dios, y temblará el día de la ira; por eso están
importante orar, leer la palabra, reflexionar y ejercitar nuestra capacidad de
discernimiento y juicio con el Espíritu Santo para ser edificado, para no
cometer el error de caer de nuevo en el foso de perdición donde fuimos sacados
por pura misericordia, ya que olvidarlo es perecer espiritualmente, es un error
que muchos cometen por falta de conocimiento real de Dios; por eso ya es hora
de pensar en lo bueno, lo santo y lo puro, desechando lo malo para que vengas
días de refrigerio, aprendiendo qué de toda adversidad, el Señor, saca una
enseñanza, me fortalezco en sus propósitos eternos; es por ello que, cuidemos
cada cosa que hagamos, emprendamos, pensemos, hablemos o soñemos, pidiendo al
Espíritu Santo que nos dé inteligencia, nos enseñe y guíe con su poder creativo,
para que se convierta en mí una norma, una ley, una costumbre que salga del
corazón, no por religiosidad; Proverbios 16:21 “El sabio de corazón es llamado
prudente, Y la dulzura de {sus} labios aumenta el saber”; Proverbios 9:10 “El temor
de Jehová es el principio de la sabiduría, Y el conocimiento del Santísimo es
la inteligencia”. Si no recibimos, revisémonos, posiblemente es porque no hemos
sido sabios ni prudentes, estamos estancados, seguramente nos hemos apartado de
Dios por ir detrás de nuestros deleites o luchas estériles sin propósito, trampas
que el enemigo ha puesto para enlazarlos, atraparnos y esclavizarnos, o tal vez
por la corrupción de nuestra alma que nos hace codiciar, envidiar y hasta matar
para obtener lo terrenal, sin entender el mal que estamos cometiendo por falta
de la presencia del Señor en nuestras vidas. Santiago 2-4 “Codiciáis, y no
tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis,
pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Pedís, y no recibís, porque
pedís mal, para gastar en vuestros deleites. ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis
que la amistad del mundo es enemistad contra Dios?...”; Proverbios 8:11 “Porque
mejor es la sabiduría que las piedras preciosas; Y todo cuanto se puede desear,
no es de compararse con ella”.
7. MORAL (EL TESTIMONIO): Es fortalecerse
siendo obediente, cumpliendo nuestros deberes como Hijo de Dios, en base a las
enseñanzas de Cristo, especialmente en la rectitud de su reino y lo glorioso de
su justicia; es muy común ver cristianos que creen en el Señor, conocen
palabra, piensan como Cristo, pero no actúan como tal, entonces no hay congruencia
entre lo que se cree, piensa, se recibe y hace, por eso la palabra dice en Mateo
23:3 “De modo que haced y observad todo lo que os digan; pero no hagáis
conforme a sus obras, porque ellos dicen y no hacen” y en Mateo 7:20 “Así que,
por sus frutos los conoceréis”; no hay nada que edifique más en un creyente que
un buen testimonio; testificar no es pararse en un pulpito a hablar de las
maravillas de Dios sino no hay cambios en mí, si vivimos saliéndonos y
abandonando el camino (Cristo) por seguir el nuestro, el que creemos que nos
dará la felicidad, no hay presencia ni
la conducción del Espíritu Santo, lo que traerá, en la mayoría de las veces,
disciplina, sufrimiento, dolor y castigo, ya que su fruto no es bueno, muchos
de ellos nos llevan por sendas de perdición, caminos de tinieblas, ejemplo
claro es cuando hermanos se han mostrado muy espirituales y en el primer tifón
de tempestad sale a flote la maldad que gobierna sus vidas, se manifiesta la
carne, huyen, se alejan, siembran cizaña, escarnecen a los miembros de iglesia,
familia, trabajo siendo piedras de tropiezo para los débiles de la fe, es por
ello que el Señor nos dice en 2 Pedro 2:21-22 “Porque mejor les hubiera sido no
haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido,
volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero les ha acontecido
lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a
revolcarse en el cieno”; sólo hay que observar la frialdad de sus vidas
espirituales, se apartan y se ocultan en sus moradas de maldad, critican, mal
ponen y nada les parece, se les olvida que Dios tiene siempre el control, y peor
aún, no creen en su poder transformador; Tito 1:16 “Profesan conocer a Dios,
pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en
cuanto a toda buena obra”; No podemos permitir que prevalezca la carne ni mis
pensamientos de juicio y maldad, debe estar por encima de todo eso el amor, la misericordia,
el perdón y el sincero arrepentimiento; no justifique sus acciones ya que no se
necesita explicar mucho, ya que nuestros frutos hablarán por sí solos; 1
Corintios 10:12 “Así que el que piensa estar firme, mire que no caiga”; 2
Corintios 1:12 “Porque nuestra gloria es esta: el testimonio de nuestra
conciencia, que con sencillez y sinceridad de Dios, no con sabiduría humana,
sino con la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo, y mucho más con
vosotros”; Gálatas 5:1 “Estad, pues,
firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez
sujetos al yugo de esclavitud”.
8. EL ASPECTO ESPIRITUAL: Está colocado de
último por su importancia para el crecimiento en el Señor, la palabra dice en Hebreos
6:1b “…vamos adelante a la perfección;…”, para ser perfectos tenemos que crecer
en amor e imitar al hijo perfecto a Cristo, comportándonos como tal, uno es
reflejo de lo que imita; Juan 8:44 “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y
los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el
principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando
habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira”; evalúe
si hemos permanecido en la verdad, si hemos dicho mentiras, si somos homicidas
espirituales de los débiles, es tiempo de sincerarse para que haya sanación; Colosenses
3:14 “Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto”;
Efesios 4:13 “hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento
del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la
plenitud de Cristo”; Hechos 3:19 “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean
borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de
refrigerio”; el crecimiento llega cuando nos arrepentimos y convertimos de
verdad, este aspecto traerá tiempos de refrigerios para nuestra vida, por eso
busquemos hacer el bien en todo momento, dejemos de ser oidores para
convertirnos en hacedores dignos con un sentido de trascendencia en la vida
eterna, entendamos que el compromiso con Dios no es un juego, ni una ruleta
rusa, hoy sí mañana no, renunciemos a la necedad no se puede iniciar una vida
espiritual en Dios y pisotearla con la carne, es un requisito sine qua non mantener
la llama encendida en todo momento sometiéndonos al Espíritu Santo, debería ser
un ferviente anhelo, buscar ser mejores hijos cada día y superar todos
obstáculos que se nos presente aferrado al Señor, buscándolo en espíritu y
verdad. Gálatas 3:3 “¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora
vais a acabar por la carne?”; 1 Corintios 2:12-13 “Y nosotros no hemos recibido
el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos
lo que Dios nos ha concedido, lo cual también hablamos, no con palabras
enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando
lo espiritual a lo espiritual”.
REFLEXIÓN FINAL
El crecimiento espiritual del ser busca
equilibrar de manera armónica todos los aspectos de la vida en la tierra con la
presencia del Espíritu Santo, con la finalidad de alcanzar la madurez en Cristo
dejando los rudimentos en la cual nos hemos estancados y permitirnos recibir de
la gloria de Dios. Hebreos 5:11-14 “Acerca de esto tenemos mucho que decir, y
difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír. Porque
debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se
os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios;
y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento
sólido. Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de
justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado
madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el
discernimiento del bien y del mal”; 1 Pedro 4:11 “Si alguno habla, hable
conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder
que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien
pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén”; más
claro no canta un gallo, nosotros decidimos, ¿Estás dispuesto a Crecer?
“Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y
paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se
dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; y has sufrido, y
has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no
has desmayado. Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. Recuerda, por
tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si
no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres
arrepentido”.
Apocalipsis 2:2-5