viernes, 16 de agosto de 2019

¡PASANDO EL EXAMEN!



Hoy evaluaremos cómo está nuestra vida espiritual, basándonos en la palabra, en la Epístola de Santiago, para ello es importante la sinceridad de sus respuestas ante Dios. Léalas detenidamente y escriba sus repuestas en una hoja; ¡Importante!, el objetivo del Test es sincerarnos ante Padre, y que sirva de punto de partida en el proceso de conversión qué, de corazón, estará dispuesto a iniciar a partir de este momento en aras de transformar su vida; de lo contrario, será pura letra muerta, sólo un ejercicio mental que servirá para satisfacer su ego, por lo que le recomiendo que no lo haga, muchas gracias:

PREGUNTAS

Marque con una “X” la opción que considera que es la actitud más cercana a la suya:
(1) Si, (2) A veces, (3) No.
(1)
(2)
(3)
1.  ¿Se siente alegre y espera con paciencia cuando está pasando por duras pruebas?



2. ¿Cuándo pide para usted y su entorno al Señor, lo hace con fe y sabiduría, no dudando de nada?



3. ¿Su alma se mantiene firme, resiste y soporta la tentación al ser atraído y seducido por el mundo continuamente?



4. ¿Es una persona contralada y mansa, pronto para oír, tardo para hablar y airarse?



5.  ¿Conoce y hace lo que Dios le ha enseñado a través de su palabra?



6.  ¿Vive defendiendo su condición espiritual y su boca habla de ello?



7. ¿Selecciona a sus amistades, porque no quiere contaminar su vida espiritual?



8.   ¿Guarda la palabra enseñada, pero no es prudente con lo que dice?



9.  ¿Solo es misericordioso con aquellos que se lo merecen?



10. ¿Cree tener fe y temor de Dios, pero le cuesta o cree que no está preparado para servirle en la obra del Señor?



11.  ¿Controla su cuerpo, ira, altivez de ojos y la volatidad de su corazón, para dar testimonio?



12. ¿A veces le dan celos, contiende en su corazón y no es totalmente sincero con Dios y los hombres?



13. ¿Es sabio y entendido entre sus hermanos, pero tiene un carácter poco apacible?



14. ¿Le gusta ser próspero, bendecido, vivir cómodamente como hijo de Rey y disfrutar de las cosas que le ofrece el mundo?



15. ¿Le cuesta someterme al Señor, pero confía de su gracia?



16. ¿Comenta los errores de los pastores o de sus hermanos, para no caer en los mismos pecados?



17. ¿Hay cierta jactancia espiritual en su corazón, pero trato de disimularlo?



18.  ¿Siente rechazo o queja contra la aflicción, sobre todo cuando otros le señalan?



19. ¿Le cuesta orar y confesar las ofensas a otros, mucho más si considero que es un vil pecador?



20. ¿Cree que la búsqueda del hermano perdido, sólo le compete al Señor?




Sume y compare resultados:
Categoría (A): 20-24
Categoría (B): 25-50
Categoría (C): 51-60

COMENTARIOS SOBRE LAS REPUESTAS
1. Santiago 1:2-3 Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.
2.  Santiago 1:5-7 Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor.
3. Santiago 1:14 sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.
4.   Santiago 1:20 porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.
5.   Santiago 1:23-24 Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era.
6.  Santiago 1:26 Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana.
7. Santiago 2:9 pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y quedáis convictos por la ley como transgresores.
8. Santiago 2:10 Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos.
9.  Santiago 2:13 Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio.
10.  Santiago 2:19-20 Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan. ¿Más quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta? Santiago 2:26 Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.
11. Santiago 3:1 Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación.
12.   Santiago 3:16 Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa.
13.   Santiago 3:13 “…Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre. Santiago 3:15 porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica”.
14. Santiago 4:4 ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.
15.  Santiago 4:10 Humillaos delante del Señor, y él os exaltará.
16. Santiago 4:11 Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez. Santiago 5:6 Habéis condenado y dado muerte al justo, y él no os hace resistencia.
17. Santiago 4:16-17 Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala; y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.
18. Santiago 5:9-10 Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta. Hermanos míos, tomad como ejemplo de aflicción y de paciencia a los profetas que hablaron en nombre del Señor.
19.  Santiago 5:14-16 ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados. Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.
20. Santiago 5:19-20 Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver, sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados.

REFLEXIÓN:

Conocemos que el Señor es el único que pesa los espíritus, y sus pensamientos son muy distantes de los nuestros, decir que nuestra evaluación es buena o mala es emitir un juicio que no estamos en condición de hacer, porque a la hora de la verdad no hay uno solo bueno, dice la palabra; pero la palabra también dice en Efesios 4:13 “hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo”; lo que quiere decir que si podemos irnos perfeccionando en el caminar con Dios, entonces sirva está metodología, hecha con mucho temor santo, para evaluarnos y quitarnos el velo de religiosidad espiritual, que impide que veamos la inmundicia e impiedad que poseemos y que nos lleva a una luz de tinieblas aun siendo hijos de Dios; Lucas 11:35 “Mira pues, no suceda que la luz que en ti hay, sea tinieblas”.
La categoría (A) indica que son hijos reprobados, hay pecado en sus vidas que los tiene apartado del Señor, prefieren mantenerse al margen de Dios, no quieren ser purificados por el poder del Espíritu Santo, no existe la disposición seguirle ni someterse a su voluntad; en tal sentido se exhorta a que se humille y haga nuevamente la oración de fe, pero de sincero corazón, con arrepentimiento, para que el poder del Señor actúe de manera eficaz y pueda existir conversión en su vida. O siga en su morada de maldad y espere a que el Señor se presente o lo llame para que dé cuentas por sus hechos.
La categoría (B) este es el peor de todos, ya que se aprecia que es un oidor de oídas, nunca conoció, ni vio al Señor realmente, porque no es testimonio vivo del Cristo, su apariencia es de piedad pero no es un hacedor; en tal sentido por su inconstancia de la fe del Señor y ocultismo, corre el alto riesgo de ser vomitado, por la abominación que está cometiendo, tarde o temprano, será conocido por sus frutos, y volverá a su inmundicia, al Egipto en la cual estuvo esclavizado en el pasado. El Señor en su eterna misericordia y amor, espera que se decida a dar el paso de conversión, devolviéndose de sus malos caminos, que deje la incredulidad, que se esfuerce y sea valiente, que someta el alma y la carne al Espíritu Santo, eliminando todo tipo de corrupción y se entregue como ofrenda grata en servicio, dando amor sin esperar nada a cambio.
La categoría (C) pertenece a aquellos hijos de Dios que creen, temen y obran con fe, han aprendido a someterse al Señor, poniéndolo de primero en todas las cosas que emprenden, que si bien no han llegado a la estatura del Cristo, buscan santificarse día, tras día en caminos de perfección, además tienen un corazón limpio y puro para el servicio y son testimonio de Cristo, siendo ejemplos de conversión para edificación de otros. El Señor espera de ellos firmeza, alabanza y adoración en espíritu y verdad, que aprenda a amar sin hacer acepciones de personas y sirvan de instrumentos para consecución de su obra.
Oremos: Señor quiero pedirte perdón por no he sido el hijo que tú quieres que yo sea, me he dejado contaminar por el mundo, he sido inconstante en tus caminos, no he obrado con justicia, he juzgado condenándome a mí mismo, me ha faltado oración y no he buscado al hermano perdido, reconozco que he tenido muchas debilidades y fallas y por eso te pido perdón; Padre de los cielos, tú conoces mi corazón, a ti no te puedo engañar, conoces mi amor hacia ti y las ganas ardientes que tengo de honrarte y ser utilizado como instrumento tuyo para que otros conozcan de ti; por eso si he hallado gracia para tus ojos, no quites de mí tu santo Espíritu y utilízame para tu obra, porque creo que me trajiste hasta acá con un propósito eterno y estoy dispuesto a cumplir con tu voluntad, solo háblame y hazme saber cuál es; si soy torpe para escuchar, revélamelo, no quiero seguir sin honrarte y glorificar tu nombre. Gracias Señor, bendito seas.

PD. Si hizo el Test y llegó hasta este punto, el Señor le bendiga; Ahora escriba en los comentarios en que categoría se encuentra y dentro de un año o dos, vuélvalo hacer a ver que tal. Eso anuncia que está dispuesto a ir por caminos de conversión y que el Señor te acompañe. Josué 1:9 “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”. Te amo en Cristo, mi hermano. Amén...



viernes, 9 de agosto de 2019

JUSTIFICACIONES



Hay expertos que piensan que todos los seres humanos somos susceptibles a la influencia del medio que nos rodea. Nadie es inmune a la influencia del mundo: amigos, familiares, compañeros de trabajos, televisión, periódicos, redes sociales, radio, libros, revistas, iglesia, etc., y todo esto es bueno hasta que no concuerdan con mis patrones mentales, mis intereses o mis sentimientos, entonces entran al escenario de las justificaciones y/o maquinaciones, que por lo general, las utilizamos para atacar a quienes nos interpelan, o nos ponemos a la defensiva para desmeritar una opinión o una verdad que no se quiere escuchar. Basta con que en una relación laboral, social o sentimental, alguien trate de examinarme, confrontarme, probarme, reclamarme, señalarme o marcarme, por flagrancia u ocultismo, entonces se me sube el furor, la soberbia y la ira aflora, el ego se me hiere, tirando por tierra todo lo que se he construido o alcanzado con el Señor hasta ese momento. Eso no es nuevo, Adán, luego del ser señor de toda la tierra, trató de justificar su pecado, echándoles la culpa a Eva y al mismísimo Dios, porque pensó que sus razones eran valederas y justas según sus cánones y pensamientos, en vez de humillarse, arrepentirse, pedir perdón y convertirse. Génesis 1:26 “Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra”; Génesis 3:12 “Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí”.

El hijo de Dios producto de la multiplicación de su rebelión y pecado, ha menospreciado el buen nombre del Señor, a tal extremo que su dura cerviz y corazón egipcio (endurecido) han hecho que su vida espiritual se contamine, llegando a prevaricar en contra de Él, originado separación de la presencia del Señor, y muchas veces, estorbo en sus oraciones; entonces, se producen una serie de amargas argumentaciones religiosas o “espirituales”, por demás mentirosas, que tratan justificar o limpiar su condición espiritual ante los hombres y ante Dios, aparentando piedad y haciendo “buenas obras” pero con intenciones impías, inclusive pudiera hablar lenguas angélicas, profetizar, entender todos los misterios de Dios, tener toda la fe, hacer señales, evangelizar, etc., pero nada son, porque no se le ha revelado el amor de Dios. Malaquías 1:6 “El hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Si, pues, soy yo padre, ¿dónde está mi honra? y si soy señor, ¿dónde está mi temor? dice Jehová de los ejércitos a vosotros, oh sacerdotes, que menospreciáis mi nombre. Y decís: ¿En qué hemos menospreciado tu nombre?”; Deuteronomio 31:27 “Porque yo conozco tu rebelión, y tu dura cerviz;…”; Éxodo 33:3 “…pero yo no subiré en medio de ti, porque eres pueblo de dura cerviz, no sea que te consuma en el camino”; Isaías 59:12-13 “Porque nuestras rebeliones se han multiplicado delante de ti, y nuestros pecados han atestiguado contra nosotros; porque con nosotros están nuestras iniquidades, y conocemos nuestros pecados: el prevaricar y mentir contra Jehová, y el apartarse de en pos de nuestro Dios; el hablar calumnia y rebelión, concebir y proferir de corazón palabras de mentira”; 1 Corintios 13:1-2 “Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy”.

Las personas que llegan a los pies de Cristo, y deciden seguirle, muchas veces no han dimensionado la responsabilidad del paso que han dado; muchos de ellos, creen que el Señor, por su gran misericordia va a perdonar cualquier tipo de pecado, “grande o pequeño”, pero se les olvida que Dios es justo, ¡No alcahuete!, y hará cumplir su justicia; Hay quienes les ha sido revelado el temor, el conocimiento de Dios y la palabra, pero por justificar (juicio humano) su condición, buscan de darle la vuelta, porque se niegan a morir y nacer de nuevo, evaden llevar su cruz, por falta de conversión y arrepentimiento.

En consecuencia, los hijos de Dios, en su extravío, comenten la torpeza de deshonrar al Padre como siervos porque desconocen la palabra al negarse a cumplirla; entonces se dejan seducir por las ideas del mundo, la carne y el mal, por falta de firmeza y perseverancia en las enseñanzas de Cristo o se hacen los locos, como si el Señor no conociera las intenciones de su corazón; esa rebelión interna disfrazada de santidad, los hace ser porfiados, testarudos, mulos sin entendimiento, la que los lleva, inclusive a diseñar doctrinas extrañas o un evangelio diferente al de Cristo, totalmente distorsionado, alejado de Padre, torcido y sutilmente manipulado, que conciben y engendran iniquidad, traen tinieblas e inmundicia para sus vidas, facturando vergüenza, aflicción, prevaricación e idolatría. Jeremías 2:27-29 “…Porque me volvieron la cerviz, y no el rostro; y en el tiempo de su calamidad dicen: Levántate, y líbranos. ¿Y dónde están tus dioses que hiciste para ti? Levántense ellos, a ver si te podrán librar en el tiempo de tu aflicción; porque según el número de tus ciudades, oh Judá, fueron tus dioses. ¿Por qué porfías conmigo? Todos vosotros prevaricasteis contra mí, dice Jehová”; Hebreos 12:15 “Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados”; 2 Juan 1:9 “Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo”.

 JUSTIFICACIONES, JUSTIFICACIONES Y MÁS JUSTIFICACIONES…

1.    Maquino cuando no me aparto para el Señor, no escucho consejos, camino condicionalmente sus caminos u obro de acuerdo a mis juicios, asociándome con el mundo, la carne o el mal para obtener mayor fuerza; Proverbios 16:2 “Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión; Pero Jehová pesa los espíritus”; Salmo 81:12 “Los dejé, por tanto, a la dureza de su corazón; Caminaron en sus propios consejos”; Ezequiel 33:14-15 “Y cuando yo dijere al impío: De cierto morirás; si él se convirtiere de su pecado, e hiciere según el derecho y la justicia, si el impío restituyere la prenda, devolviere lo que hubiere robado, y caminare en los estatutos de la vida, no haciendo iniquidad, vivirá ciertamente y no morirá”; Romanos 4:5 “más al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia”; 1 Juan 3:7 “Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo”; Juan 8:9 “Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio”.
2.    En mi corazón y boca prevalece juicio, señalamiento, condena y acusación para otros, pero nunca para mi pecado. Lucas 6:37 “No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados”; Génesis 3:13 “Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí”; 1 Corintios 4:5 “Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios”; Proverbios 17:15 “El que justifica al impío, y el que condena al justo, Ambos son igualmente abominación a Jehová”; Isaías 59:14 “Y el derecho se retiró, y la justicia se puso lejos; porque la verdad tropezó en la plaza, y la equidad no pudo venir”.
3.    No hay revelación de la limpieza espiritual y las moradas de maldad, no me importa cómo me presente al reino de los cielos, ciego, mudo, cojo, chamuscado o inmundo, el objetivo es entrar como sea. Efesios 5:5 “Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios”; Apocalipsis 22:11 “El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía”; Levítico 10:10 “para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio”; Salmo 84:10 “Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, Que habitar en las moradas de maldad”; Mateo 22:11 “Y entró el rey para ver a los convidados, y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda. Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? Más él enmudeció. Entonces el rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes”.
4.    Me justifico al no dar buen testimonio del Cristo que vive en mí, cayendo en el descrédito y en los lazos del mal; 1 Timoteo 3:7 “También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo”; Mateo 5:23-24 “Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda”; 1 Pedro 3:1-2 “Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa”; 1 Pedro 3:7 “Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo”.

REFLEXIÓN

Muchas maquinaciones hay en nuestros corazones, y para cada justificación está la palabra que desmontará sus perversas intenciones; todo dependerá de que tan dispuesto este nuestro espíritu de doblar su cerviz, apaciguar el alma y corazón para someternos a la voluntad del Padre. Quién crea que el Padre alcahueteara su pecado está equivocado, inclusive hay mandamientos escritos por profetas que fueron dados por la dureza del corazón del hombre y no porque el Señor lo haya mandado; y por ello también tendremos que dar cuentas; Marcos 10:5-6 “Y respondiendo Jesús, les dijo: Por la dureza de vuestro corazón os escribió (Moisés) este mandamiento…”; Apocalipsis 3:15 “Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca”; Hechos 3:19 “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio”.

Oremos: Señor estoy convencido que he hallado gracia en tus ojos; porque a pesar de mi dura cerviz, me has llevado a reconocer mi errores delante de los hombres y delante de ti, por eso has perdonado mi iniquidad y pecado; me has dicho en cualquier cantidad de oportunidades que tome tu heredad, que me esfuerce y sea valiente, que me mantenga firme, que no claudique ante las tentaciones de Satanás, que aunque aparente ser ángel de luz, viene para robar, destruir y matar mi vida espiritual. Gracias Padre de los cielos por guardarme. Por eso invoco, ahora, tu Santo Espíritu para que tome el control de mi vida, disperse toda oscuridad que todavía haya en mí y en mi iglesia, que nos podamos presentar delante de ti con temor santo, sin mancha, limpios y puros, para darte el honor que mereces como Padre y Señor nuestro. En este momento nos humillamos delante de ti, presentándonos como ofrenda grata, queremos convertirnos de nuestros malos caminos, sin justificar nuestra vana y mala manera de vivir; llévanos a delicados pastos y a tus aguas de reposo para descansar de esta dura batalla y que un día podamos decir “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe, aquí estoy Padre” haz tu voluntad en mí. Te amo mi Señor. Amén…


jueves, 1 de agosto de 2019

CORAZÓN EGIPCIO (FARAÓNICO)

Muchas son las intenciones y pensamientos del corazón del hombre: ciencia, sabiduría, alabanza, adoración, juicio, etc.; hay corazones buenos y otros muy malos; existen corazones engañosos, que guardan en sí, falsas doctrinas, pensamientos perversos, inmundos y oscuros, atesorando emociones llenas de carne, mundo y maldad, que contaminan nuestras vidas espirituales y la de otros, corrompiéndonos a tal extremo que su testimonio son la antítesis del Cristo vivo; hay algunos que son muy difíciles de discernir porque ocultan la verdad y buscan manipular nuestro ser, muchos más cuando se asocian con el alma; hay corazones incircuncisos, atrapados en la comodidad y la esclavitud, levantando y edificando grandes estructuras sin Dios, dispersos entre la luz y la oscuridad, llenos de idolatría disimuladamente. 1 Corintios 4:5 “Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios”; Hebreos 4:12 “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”; Jeremías 17:9 “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?”; Tito 1:16 “Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra”; Mateo 15:18-19 “Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias”.
Existen los CORAZONES EGIPCIOS, faraónicos, amadores de sí mismos, del pecado, que procuran entregar holocaustos, libaciones u ofrendas carnales, fatuas, irritables, abominables al Señor, la cuales son desechadas, porque son entregadas con idolatría, maldad, sin pureza ni humillación sincera, son la negación de lo santo, en contra la voluntad del Padre; Amos 5:18 “¡Ay de los que desean el día de Jehová! ¿Para qué queréis este día de Jehová? Será de tinieblas, y no de luz;”; 2 Timoteo 3:2 “Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos”, 2 Timoteo 3:4-5 “…amadores de los deleites más que de Dios, teniendo apariencia de piedad, mas negando la eficacia de ella;…”; Amos 5:21-22 “Aborrecí, abominé vuestras solemnidades, y no me complaceré en vuestras asambleas. Y si me ofreciereis vuestros holocaustos y vuestras ofrendas, no los recibiré, ni miraré a las ofrendas de paz…”.
CARACTERÍSTICAS DE UN CORAZÓN EGIPCIO
1. Tiene soberbia, altivez y dura cerviz, de manera manifiesta u oculta; no hay fruto del Espíritu, ausencia de mansedumbre, no existe la sumisión unos a otros, por eso no reciben de la gracia de Dios. 1 Samuel 17:28 “…Yo conozco tu soberbia y la malicia de tu corazón,…”; Éxodo 32:9 “Dijo más Jehová a Moisés: Yo he visto a este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz”; Números 15:30 “Mas la persona que hiciere algo con soberbia, así el natural como el extranjero, ultraja a Jehová; esa persona será cortada de en medio de su pueblo”; 1 Pedro 5:5 “Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes”.
2. No posee discernimiento, tiene un entendimiento entenebrecido, la revelación de Dios es ajena a él, prefiere lavarse las manos como Pilatos y seguir estancado en su camino hasta morir, qué levantarse y ponerse en marcha. Efesios 4:18 “teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón”; Romanos 2:5 “Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios”; Éxodo 14:15 “Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen”.
3. Es duro, saca lo peor de sí, desborda su iniquidad, sin medir consecuencias. Marcos 10:5-6 “Y respondiendo Jesús, les dijo: Por la dureza de vuestro corazón os escribió este mandamiento;…”; Éxodo 10:28 “Y le dijo Faraón: Retírate de mí; guárdate que no veas más mi rostro, porque en cualquier día que vieres mi rostro, morirás”; Éxodo 2:12 “Entonces miró a todas partes, y viendo que no parecía nadie, mató al egipcio y lo escondió en la arena”; Lucas 6:45 “… y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca”.
4. Pierde el temor reverente y santo a Dios, asociándose o emparentándose espiritualmente con el mundo, el mal y la carne, dejándose contaminar de su corrupción trayendo oscuridad a nuestras vidas. Jeremías 5:24 “Y no dijeron en su corazón: Temamos ahora a Jehová Dios nuestro, que da lluvia temprana y tardía en su tiempo, y nos guarda los tiempos establecidos de la siega”; 1 Reyes 3:1 Salomón hizo parentesco con Faraón rey de Egipto, pues tomó la hija de Faraón, y la trajo a la ciudad de David, entre tanto que acababa de edificar su casa, y la casa de Jehová, y los muros de Jerusalén alrededor”; Éxodo 32:7 “… Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido”; Gálatas 6:8 “Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna”.
5. Le sigue el juego Satanás, ensañándose contra otros, el hermano o la obra de Dios, dándole ventaja al mal, permitiendo que se siembre la cizaña, el rencor, la envidia, codicia, resentimiento, frustración, resentimiento, etc. Génesis 4:5 “...Y se ensañó Caín en gran manera”; Éxodo 1:14 “y amargaron su vida con dura servidumbre…”; Éxodo 5:8-9 “Y les impondréis la misma tarea de ladrillo que hacían antes, y no les disminuiréis nada; porque están ociosos, por eso levantan la voz diciendo: Vamos y ofrezcamos sacrificios a nuestro Dios. Agrávese la servidumbre sobre ellos, para que se ocupen en ella, y no atiendan a palabras mentirosas”; Éxodo 32:21 “Y dijo Moisés a Aarón: ¿Qué te ha hecho este pueblo, que has traído sobre él tan gran pecado?”; 2 Corintios 2:11 “para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones”; 1 Juan 3:12 “… ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas”.
6.  Vive turbado o afanado por las circunstancias o cosas del mundo, adorando ídolos o dioses ocultos; prefiere creerle al alma (tributando al mal) que a Dios, desconociendo su verdad. Isaías 7:4 “y dile: Guarda, y repósate; no temas, ni se turbe tu corazón a causa de estos dos cabos de tizón que humean, por el ardor de la ira de Rezín y de Siria, y del hijo de Remalías”; Proverbios 12:25 “La congoja en el corazón del hombre lo abate; Mas la buena palabra lo alegra”; Éxodo 32:1 “Viendo el pueblo que Moisés tardaba en descender del monte, se acercaron entonces a Aarón, y le dijeron: Levántate, haznos dioses que vayan delante de nosotros…”; Éxodo 32:5 “Y viendo esto Aarón, edificó un altar delante del becerro; y pregonó Aarón, y dijo: Mañana será fiesta para Jehová”.
7.  Trata de engañar y lisonjear a Dios, a otros o a sí mismo, no hay sinceridad. Mateo 24:5 “Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán”; Romanos 16:18 “Porque tales personas no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos”; Salmo 5:9 “Porque en la boca de ellos no hay sinceridad; Sus entrañas son maldad, Sepulcro abierto es su garganta, Con su lengua hablan lisonjas”; Gálatas 6:7 “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”.
8.   Se Niega a cumplir la voluntad del Padre, no se guarda para Dios; Mateo 7:21 “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos”; Proverbios 4:23 “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida”.
9.   Posee incredulidad, vive con duda. Éxodo 3:11 “Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel?”; Éxodo 14:12 “¿No es esto lo que te hablamos en Egipto, diciendo: Déjanos servir a los egipcios? Porque mejor nos fuera servir a los egipcios, que morir nosotros en el desierto”.
10. Evita la exhortación, no recibe el consejo del Señor o sus santos, solo justifica su pecado o él pecado de otros. Hebreos 3:13 "antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado"; Proverbios 19:21 “Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; Mas el consejo de Jehová permanecerá”; Proverbios 20:5 “Como aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre; Mas el hombre entendido lo alcanzará”; Proverbios 17:15 “El que justifica al impío, y el que condena al justo, Ambos son igualmente abominación a Jehová”; Romanos 4:5 “más al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia”; Salmo 81:12 “Los dejé, por tanto, a la dureza de su corazón; Caminaron en sus propios consejos”; Romanos 8:33 “¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica”; Hechos 3:19 “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio”.
11.  Vive ocultándose por miedo del Señor, tiene miedo a su disciplina o castigo, miedo a ser expuesto ante la luz del Espíritu Santo, por eso muchos cristianos salen corriendo de las iglesias, en vez de arrepentirse y convertirse. Éxodo 2:14 “…Entonces Moisés tuvo miedo, y dijo: Ciertamente esto ha sido descubierto”; Génesis 3:10 “Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí”.
12. Le cuesta humillarse sinceramente ante el Señor, no busca su palabra, solo cuando tiene alguna necesidad o petición, pura conveniencia o interés. Éxodo 10:3 “…Jehová el Dios de los hebreos ha dicho así: ¿Hasta cuándo no querrás humillarte delante de mí?...”; Éxodo 16:28 “Y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo no querréis guardar mis mandamientos y mis leyes?”.
13.  Explota de ira con facilidad, pecando, menospreciando la palabra de Dios revelada, demuestra la esencia faraónica que hay dentro de sí, sacándolo del plan original de Dios. Éxodo 32:19 “Y aconteció que cuando él llegó al campamento, y vio el becerro y las danzas, ardió la ira de Moisés, y arrojó las tablas de sus manos, y las quebró al pie del monte”; Efesios 4:26 “Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo”.
REFLEXIÓN
Es hora de abandonar y renunciar al Egipto oculto que hay en su corazón, es el tiempo de someternos al poder del Espíritu Santo y hacer su palabra, es momento de cumplir el pacto de sangre que el cordero reafirmó y que no podemos eludir como hijo de Dios, arrepiéntase y haga obras dignas de verdadera contricción; ame y ore sin cesar, de sincero corazón; aun si somos señalados, vituperados, escupidos o maltratados por otros, no deje de entregar y dar amor sin esperar nada a cambio, porque el “Amor no deja de ser”. Entienda que para los hijos de Dios, que todavía tienen un corazón egipcio, poner la otra mejilla no es una opción, prefieren sacarse el ojo o cortase el brazo antes de pasar por el fuego purificador de la verdad, simplemente porque hay pecado incómodo, inconfeso en ellos que no los deja avanzar.
Seguramente, está palabra será dura para muchos, y aunque la obvie, manipule o adultere, ella está allí para retumbar en nuestros corazones y confrontarnos porque viene de lo alto, penetrando una y otra vez, a lo más profundo de nuestro ser hasta que se nos revele y nos convirtamos, hasta caer rendido a los pies del Señor; ya que el amor emblandece los corazones de piedra, no tiene condiciones, ni preferencias, no hace acepción de personas ni tiene favoritismo, el amor todo lo soporta; su luz expone las intenciones de nuestro perverso corazón, porque el amor es de Dios y es Dios, celoso y cuidadoso de sus hijos y ovejas; por eso el llamado del Señor es a humillarnos, quebrantar la cerviz y la dureza del corazón, disponerse en su presencia, arrepentirnos y convertirnos, para que recibamos los tiempos de refrigerio que Él tiene para aquellos que se disponga, con un corazón bueno a obedecerlo, de manera limpia y pura; siendo aceptos al Padre, haciendo su voluntad; de lo contrario viviremos en el Egipto añorando la vida miserable de la esclavitud, adorando y alabando a un baal, comiendo el pan leudado, escuchando la letra muerta que no vivifica los corazones ni el espíritu, “disfrutando” de las comodidades y bendiciones que no enriquecen, porque solo el Padre la puede dar, ya que es el único que mira nuestros corazones y pesa nuestros espíritus.
En lo particular, prefiero salir del Egipto, e ir a comer del maná que me provee mi Señor en el desierto y los manjares celestiales que comparte en la montaña de Horeb, que revolcarme en el cieno como la puerca. Juan 6:60 “Al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír?”; 2 Crónicas 30:8 “No endurezcáis, pues, ahora vuestra cerviz como vuestros padres; someteos a Jehová, y venid a su santuario, el cual él ha santificado para siempre; y servid a Jehová vuestro Dios, y el ardor de su ira se apartará de vosotros”; Ezequiel 37:26 “Y haré con ellos pacto de paz, pacto perpetuo será con ellos; y los estableceré y los multiplicaré, y pondré mi santuario entre ellos para siempre”.
Oremos: Padre de los cielos, guarda mi corazón, reconozco que he tenido ciertas características egipcias, he sido duro y lo he guardado secretamente mucho tiempo. La soberbia, ira, falta de perdón, crítica, malicia, afán, lisonjas, miedo, ocultismo, apariencia, comodidad, deleites, idolatría han estado presentes sin discernirlo hasta hoy. Señor quebranta mi alma, corazón y espíritu, me humillo ante tu presencia; tú dices en tu palabra que como puedo amarte y ofrendarte a ti que no te veo, si no he amado a mi hermano, como tú me has mandado; cómo puedo llamarme discípulo de Cristo sino he ido por la oveja de tu redil, y los gentiles que andan perdidos; no quiero ser mentiroso ante tus ojos ni quiero hacerte mentiroso; quiero ir al desierto al pie de la montaña de Horeb, a encontrarme contigo, ser limpiado, triturado y formado en las manos del alfarero, porque es mejor un día en tu presencia, que mil fuera de ella. Gracias Jesucristo, porque me has amado desde mi concepción, guárdame de pecar contra ti, sigue levantando tu obra en mí y limpia este corazón que es tuyo, para que obres de acuerdo a tus propósitos eternos. Amén…

domingo, 21 de julio de 2019

NUNCA DEJA DE SER…



Estaba física y emocionalmente muy lejos de ella, había un mar de justificaciones que me hacían pensar que todo lo que hiciera era infructuoso, mi vida se convirtió en una rutina, engaños, mi apego al Señor no era tal y decía a viva voz que amaba a Cristo, que vergüenza, vivía en una falsa piedad, el trabajo era mi refugio, las nuevas amistades eran una vía de escape, no se lo podía decir a mi familia porque la amaban demasiado, creo que mi madre la amó desde el día que la lleve por primera vez a mi casa como una amiga, pero ahora es mi esposa e hicimos un pacto ante Dios, y quería deshacerlo, porque nuestro matrimonio se había convertido en un martirio, no sentía sus caricias, las sentía vacías, claro estaba bebiendo de las mieles del pecado.

La tentación me asechaba como león rugiente y torpemente me hacía claudicar, devorando el fruto del pecado; lo que hacía era masticar mi carne, muriendo poco a poco en las fauces de la bestia; me decía a cada instante que el amor se había perdido, las manipulaciones emocionales de mi alma eran la orden del día, llevaba tiempo eludiendo lo inevitable, confrontarla para pedirle el divorcio; pues llegó el día y cruce la acera; desborde el estiércol que había en mí corazón, pero ella sólo oraba y pedía dirección al Espíritu Santo en silencio.

Deje que el mal se apoderara de mí, dejando la puerta abierta, la puerta que tenía un letrero que decía: este matrimonio murió, mi ceguera espiritual no me dejaba ver. Sin embargo, Dios tuvo misericordia de mí en el momento justo que di el horrible paso para separarme de ella, comencé diciéndome no siento nada por ella, pero el Señor me decía a través de un ángel “si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy”; pero no soporto estar amarrado un minuto más sin quererla, la voy hacer sufrir, que puedo esperar de una relación así, tengo que ser feliz y con ella no creo que lo voy a lograr, y Él sublimemente me señalaba el amor “Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta”; no me vengas con eso, juicio hay en mi boca, me irrita su desconfianza, he adulterado en cuerpo y espíritu, entonces con una voz que estremecía mis huesos, me indicaba que el amor “no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor”; y continué argumentando diciendo mi cuerpo no se estremece cuando estoy junto a ella y el respondía “si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve”; pero como hago he sido un mal esposo y ella me mintió ocultándome algunas cosas, ella nunca quiso estar a mi nivel profesional, somos incompatibles, y me apuntó que el amor “es benigno; no tiene envidia, no es jactancioso, no se envanece”; hasta que por fin le dije no la amo y Él me reveló “EL AMOR NUNCA DEJA DE SER”, quitándome las vendas de inmundicia e iniquidad de mi corazón que me tenían ciego, cojo y esclavizado; disponiéndome desde ese momento en cuerpo, alma y espíritu a someterme a su voluntad; allí fue donde Cristo me perdonó y puso en el dintel de esa puerta su sangre, para que la muerte no me pudiera tocar, y me selló realmente como hijo suyo.

¡Guao! Que experiencia, ser quebrantado al luchar contra el Señor; Él derribó todas mis argumentaciones para liberarme y no solo eso, sino que me devolvió el amor por mi esposa, y más que devolvérmelo lo triplicó a tal punto que puso en mi corazón dar la vida por ella si era necesario, y decidí creerle. Juan 11:40 “Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?”; Esto no es una historia de amor, es la realidad de mi vida, es el testimonio vivo de lo que pasó entre los años 2004-2007, cuando por razones de trabajo, mi esposa y yo, estábamos separados física y emocionalmente, y vivíamos una etapa difícil donde el divorcio parecía la mejor opción; sin embargo, ella llena del Espíritu Santo, oró, clamó, rogó y suplicó al Señor con gemidos indecibles, y nunca me soltó, aprendió a perdonarme de corazón ante el Señor, enterrando todas las evidencias de maldad que cometí, salvando y sanando nuestro matrimonio, porque si no me hubiese perdido.

El ángel que me habló, era ella misma, que entre más yo la descargaba y la llenaba de inmundicia para que se terminara de decepcionar de mí, lo único que brotaba de su boca era palabra y palabra, y como espada afilada de dos filos, me atravesó el alma y el espíritu, clavando mi corazón en la cruz, rompiendo mis huesos, los tuétanos y músculos; es entonces, cuando yo decidí dar el paso de tomarme al Señor Jesucristo en serio. Después de allí, hice nuevamente la oración de fe, pero de corazón, y posteriormente tres años después vino la prueba de fuego, el crisol donde fui molido, donde sufrí en carne propia el dolor, el llanto y el arrepentimiento por mi pecado.

Mi esposa cae como paciente renal, atrapada por una enfermedad que la esclavizaba a una máquina, donde ella vivió su proceso y yo el mío. Pero de la manos de Dios, sobrevivimos a la tempestad, porque aprendimos aferrarnos a Él, servirle con un corazón limpio y puro, vino el proceso de conversión, humillación, invocación del Dios de los ejércitos, para que nos ayudara a vencer en esa guerra, la cual casi la perdemos en el año 2014, cuando luego de un trasplante fallido, de cadáver, ella entró en coma por 10 días, en el piso nueve del Hospital militar de Caracas. Fueron días duros para mí, porque no sabía que ella había sido llamada ante el Señor para dar cuentas por sus pecados; mientras tanto yo postrado al lado de su cama, en oración, intercesión, clamor, lloró y suplica, abandonando todo por atenderla, desnudé mi corazón ante el Señor; Él me llenó de mucha fuerza, e hice lo que hizo ella por mí un día, no me soltó. Clame al Espíritu Santo, para que la levantara, los médicos no me daban esperanzas, pero yo decía que: “más es el que está en mí que el que está en el mundo”, por eso mi fe nunca de desmoronó y no permitía que nadie entrara a verla con ojos de lastima, ni llorosos, luche con todo mi ser y Dios nos concedió la victoria. Entonces el 25 de Agosto de ese año, vi la gloria de Dios sobre la vida de mi Amada, ella regreso con un mensaje dado por el Padre: “Resurrección”.

Era el mensaje de amor, que el Padre envío para todos aquellos que no creen, para los hijos que están débiles en la fe, andan dispersos por dejarse manipular de su carne, mundo y mal, en especial para aquellos que no quieren someterse a la voluntad del Padre, ni a su palabra revelada, aquellos que creen que van huir de la ira venidera aparentando espiritualidad, aquellos que sueltan al hermano y prefieren que se pierda en vez de buscar restaurar su relación con Dios; Pues la Resurrección del Señor es una verdad porque el amor nunca deja de ser, por eso mando a su Hijo a morir por nosotros en la cruz, y quién no lo crea no es digno de entrar, permanecer y disfrutar del reino de Dios y su justicia. ¡Tremendo! está verdad por mucho que la queramos maquillar no la podemos eludir.    

Entonces mis hermanos, ame sin restricciones y prepárese para subir la montaña, para pasar la prueba de fuego, porque todo el que ama al Señor, su fe será probada para ver de qué esta hecha, cuál es su pureza, si somos dignos de estar en la presencia del Señor. Gracias, mil gracias Padre Santo, por tu palabra, por tu testimonio en mí y en mi esposa, Bendito sea tu nombre porque hoy luego de un año y medio del otro trasplante, dónde le diste mi riñón con amor, siempre has sido, eres y serás Dios, Dios de segundas, terceras y muchas oportunidades, nos fortaleciste a ambos en los momentos de debilidad, enderezaste nuestros pasos, nos pusiste en tu camino, trayendo amor, gozo y paz a nuestras vidas; hoy podemos decirte con revelación que te amamos porque nuestro amor no ha dejado de ser hacia ti, como el tuyo tampoco hacia nosotros; y aún si me quitares la vida, te seguiría alabando y adorando mí Señor. Bendito y exaltado seas, nunca quites de nosotros, mis hijos y mi familia tu santo Espíritu y sigue bendiciendo nuestras vidas en Espíritu y verdad. Amén

viernes, 19 de julio de 2019

HIJOS ALTAMENTE EFICACES


Hace unos días asistí a la última clase de mi hijo menor, con mucho entusiasmo y expectativa, como parte del protocolo previo de su graduación de Bachiller, lo que menos me esperaba era que el Señor me hablaría a través de una dama, la directora del colegio, ya que sus palabras llenas de enseñanza y sabiduría ministraron todo mi ser sin saberlo; de donde extraje para mi corazón la esencia de lo más sublime de Dios para “hacer”; esto no se discierne a simple vista, a menos que el pensamiento, el corazón y el espíritu estén sometidos al Espíritu Santo. Éxodo 28:3 “Y tú hablarás a todos los sabios de corazón, a quienes yo he llenado de espíritu de sabiduría, para que hagan…”; Santiago 1:22 “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores…”; Éxodo 31:3 “y lo he llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría y en inteligencia, en ciencia y en todo arte”.
En la solemne disertación, de la apreciada docente, explicaba el modelo educativo desarrollado por la institución, como instrumento para enseñar principios y valores a los jóvenes con la intención de alcanzar el éxito a través del desarrollo de los hábitos de las personas altamente efectiva y la visión 20/20. ¡Guao! Que descubrimiento, eran 7 hábitos y este es el número perfecto para Dios, Él hizo la creación entera en 7 días; no puedo dejar de reconocer que he leído muchas veces el libro de S. Covey, pero nunca lo había enfocado bajo la luz de Dios porque no me gusta mezclar lo santo con lo secular, hasta ese día, porque las piedras hablaran, en el cual tuve que apartar la carnalidad, el interés del momento, el ego, el intelecto y la gloria personal, que está inmersa en la sabiduría humana y que contamina de tinieblas mi vida espiritual, para darme cuenta de lo glorioso del Señor. Génesis 3:6 “Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella”; 2 Crónicas 1:11-12 “Y dijo Dios a Salomón: por cuanto hubo esto en tu corazón, y no pediste riquezas, bienes o gloria, ni la vida de los que te quieren mal, ni pediste muchos días, sino que has pedido para ti sabiduría y ciencia para gobernar a mi pueblo, sobre el cual te he puesto por rey, sabiduría y ciencia te son dadas; y también te daré riquezas, bienes y gloria, como nunca tuvieron los reyes que han sido antes de ti, ni tendrán los que vengan después de ti”; Lucas 19:40 “El, respondiendo, les dijo: Os digo que si éstos callaran, las piedras clamarían”.
SIETE HÁBITOS DE UN HIJO ALTAMENTE EFICAZ
El Primer hábito, la proactividad espiritual; la palabra dice en Colosenses 3:23-24 “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres”; de eso se trata la proactividad, permitir que el Señor tome el control de mi vida para hacer que las cosas sucedan, en lugar de simplemente sufrir y ajustarse a una situación adversa o esperar a que suceda algo sin actuar en espíritu; es procurar hacer bien las cosas desde el principio, ya sea en la casa, trabajo, iglesia o la vida, dando lo mejor de sí; es una actitud santa para someterse, arrepentirse, orar, perdonar y convertirse continuamente, de tal forma que sea agradable a los ojos de Dios y no a los hombres; con el único detalle que, si mi corazón espera alguna recompensa y eso está por encima de Dios, entonces tal proactividad es vana; Hebreos 11:13 “Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido las promesas…”; Eclesiastés 2:19 “Y ¿quién sabe si será sabio o necio el que se enseñoreará de todo mi trabajo en que yo me afané y en que ocupé debajo del sol mi sabiduría? Esto también es vanidad”; Filipenses 3:8 “Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo”.
El Segundo hábito, empiece con el fin en mente, es decir, con Dios en mi mente. La palabra dice en Apocalipsis 21:6 “Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida”; si como hijo de Dios, quiero vivir dentro de la fuente de vida, que es el principio y el fin de todo, es decir el Padre, debo poner mi mirada en el Señor para ver su gloria; su palabra dice que la única estrategia, el único camino que nos lleva al Padre es Jesucristo; quién busque otro no tiene visión 20/20, es decir, pierde agudeza, nitidez, claridad o enfoque en la visión eterna, como lo hizo Pedro que al mirar los distractores del mundo se hundió en el mar de la desesperación y después que tuvo el agua hasta el cuello gritó pidiendo cacao. Juan 14:6 “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”; Mateo 14:30 “Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame!”; Hechos 7:55 “Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios”.
El tercer hábito, poner orden, primero lo primero. Si ya tengo fijada la meta de llegar a la presencia del Padre, entonces debemos darle a cada cosa su lugar, lo primero que me toca es buscar su reino y justicia, amarlo sobre todas las cosas, con todo mi corazón, con toda mis fuerzas, con todo mi ser. Quién no hace esto de primero, corre el riesgo de perderse en los afanes del mundo, vivirá disperso, lleno de dudas, desánimo, propenso a que cuando llegue la adversidad, lo importante sea haga urgente, entonces clamemos con desespero a Dios para que me atienda a mí de primero, cuando yo no lo puse de primero en mi vida, y así no funciona las cosas de Dios, a menos que el Señor tenga misericordia de mí; entonces se aprecia claramente que no estoy siendo proactivo, ya que no puse de primero lo primero. 1 Corintios 14:40 “pero hágase todo decentemente y con orden”; Marcos 12:30-31 “Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos”; Mateo 6:33 “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”.
El cuarto hábito, esforzarse en ganar/ganar. La palabra dice que debo esforzarme de corazón en someter y mantenerme firme en el Señor, porque en Él soy más que un vencedor. Este esfuerzo me llevará a ganar la gracia de la salvación y vida eterna, ya que por nuestra condición estamos condenados a muerte eterna; muchas personas no se atreven a dar el paso ya sea por falsas creencias religiosas o tergiversaciones producto del desconocimiento real de Dios; este hecho de ganar, impactará la vida de otros, por el poder sobrenatural de Dios, porque seremos de bendición para otros por el Cristo que vive en mí, dando siempre sin esperar nada de ellos, produciéndose el ganar/ganar. Josué 1:9 “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”; 2 Samuel 7:29 “Ten ahora a bien bendecir la casa de tu siervo, para que permanezca perpetuamente delante de ti, porque tú, Jehová Dios, lo has dicho, y con tu bendición será bendita la casa de tu siervo para siempre”; Romanos 8: 37 “Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó”; Apocalipsis 3:5 “El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles”; Apocalipsis 21:7 “El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo”.
El quinto hábito, procure conocer de Dios, orando sin cesar. Debo procurar el conocimiento del Señor, comprender la magnificencia de su gloria, su palabra revelada, orando para ser escuchado, tener una excelente comunicación y comunión con el Espíritu Santo con la finalidad de santificar mi vida, dando frutos dignos de arrepentimiento. Proverbios 2:5 “Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios”; Colosenses 1:10 “para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios”; Mateo 3:8 “Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento”; 1 Tesalonicenses 5:17 “Orad sin cesar”; Santiago 5:16 “…La oración eficaz del justo puede mucho”; Juan 14:26 “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho”.
El sexto hábito, la sinergia espiritual. Ella refiere a la acción y manifestación del poder de Dios en mí y en su iglesia a través de la oración, ayuno, vigilia, alabanza y adoración, el cual generará manifestaciones superiores a las que hizo Jesucristo. La sinergia es la integración del poder de intercesión y amor entre hermanos, como partes del cuerpo de Cristo, los cuales injertos a la vid, están negados a sí mismos, en la búsqueda del nuevo orden espiritual según los propósitos eternos, donde el Señor manifestará su gloria de acuerdo al plan original diseñado desde el principio; y que por nuestra torpeza, el pecado, fue entregado a manos de mal. Juan 14:12 “De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aún mayores hará, porque yo voy al Padre”; Hechos 14:23 “Y constituyeron ancianos en cada iglesia, y habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído”; Mateo 24:42 “Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor”; Salmo 96:6 “Alabanza y magnificencia delante de él; Poder y gloria en su santuario”; Apocalipsis 15:4 “¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado”; Isaías 58:6 “¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo?”; 1 Juan 4:7 “Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios”.
El séptimo hábito, afile la espada. El Señor me ha exhortado a tener la espada desenfundada y lista para usarla en cada momento. La espada es la palabra guardada en mi corazón, la cual es lámpara para mis pies, me vivifica trayendo gozo, sustento, entendimiento, temor, conocimiento, la que discierne mis pensamientos y las intenciones de mi perverso corazón; Efesios 6:17 “Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios”; Hebreos 4:12 “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”; Salmo 119:154 “Defiende mi causa, y redímeme; Vivifícame con tu palabra”; Jeremías 15:16 “Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos”; Salmo 119:169 “Llegue mi clamor delante de ti, oh Jehová; Dame entendimiento conforme a tu palabra”.
REFLEXIÓN FINAL
Para ser hijo eficaz en el Señor, es necesario orar, humillar y contristar el corazón, conocer su palabra en la intimidad, buscar la profundidad de la revelación, disponerse a soltar las cargas y llevar el yugo fácil y ligero de Dios, sin restricciones, condiciones o justificaciones, confesando nuestros pecados u ofensas unos a otros, pidiendo perdón y perdonando, para que el poder sanador de Cristo vivo y resucitado se manifieste en nosotros y nos haga pasar por la puerta grande de conversión, que es el Señor, la cual abrió en la cruz y que nadie podrá cerrar. 2 Crónicas 7:14 “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”; Santiago 5:16 “Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho”; Filemón 1:6 “Para que la participación de tu fe sea eficaz en el conocimiento de todo el bien que está en vosotros por Cristo Jesús”; 1 Corintios 16:9 “Porque se me ha abierto puerta grande y eficaz, y muchos son los adversarios”.
Oremos: Gracias Padre por tu enseñanza, bendigo en tu nombre a todo aquel que la reciba y la haga; que no sea más un oidor sino un hacedor, un obrero bueno, el siervo útil para tu obra, para darte honor y gloria. Amén…