martes, 16 de agosto de 2022

¿CUÁL ES TU PLAN?

 

Toda persona, cristiana o no, trata de dirigir sus acciones para satisfacer sus más lícitas necesidades, en busca de la autorrealización ya sea en los estudios o trabajo, el reconocimiento profesional, el amor, la aceptación, la pertenencia dentro de un grupo social, seguridad, protección, bienestar, comida, agua, refugio, ropa, entre otras cosas.

Cuando elaboramos un plan se consideran una serie de variables, en especial, tales necesidades, las cuales transformamos en objetivos para alcanzar; que muchas veces coinciden o no, con las expectativas de nuestro entorno, llámese padres, hermanos, pareja, hijos, amigos, vecinos, etc.; Sin embargo, se ha preguntado: ¿Si ese plan le conviene espiritualmente?; la palabra dice en 1 Corintios 10:23 “Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica”; cada cosa que introducimos en el plan me edifica como hijo de Dios, sino Marcos 8:36 dice: “Porque ¿Qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?”.

Cuando convertimos un plan en nuestro proyecto de vida, por lo general, existe un motivación extra, nos esforzamos y le dedicamos tanto tiempo que inclusive lo ponemos por encima de Dios, ocupando un espacio que no le corresponde, que es nuestro primer amor, es decir, se convierte en un diosecito, alejándonos de la presencia del Señor, olvidando su palabra y apartándonos de su lado. Lucas 12:18-21 “Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios”.

Es difícil encontrar una persona que, entre sus planes de vida terrenal, involucre al Señor, por lo general, lo excluimos o lo ignoramos, pero eso si, nunca falta quien le pida que lo ayude a cumplirlos o por el contrario le reclama porque no salió como él esperaba. Santiago 4:13-15 (DHH) “Ahora oigan esto, ustedes, los que dicen: «Hoy o mañana iremos a tal o cual ciudad, y allí pasaremos un año haciendo negocios y ganando dinero», ¡y ni siquiera saben lo que mañana será de su vida! Ustedes son como una neblina que aparece por un momento y en seguida desaparece. Lo que deben decir es: «Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello»”.

EL SECRETO DEL PLAN

Cuando revisamos los sinónimos de "Plan", encontramos que es un: Diseño, propósito, intención, idea, pensamiento, proyecto, objetivo, fin, designio, confabulación, táctica, maquinación o intriga, en otras palabras, es la idea concebida por nuestra alma, procesada anticipadamente en nuestro corazón, para dirigir, encauzar o maquinar una acción, definiendo nuestra forma de proceder. Dios diseño un Plan divino para cada uno de nosotros, y ese plan se cumple, de una forma u otra, pero cada uno de nosotros decide cómo lo hace, en obediencia o en rebeldía. Observemos el ejemplo de Jesús: Mateo 26:39 “Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú”.

Fijémonos ¿Cuál era el plan que quería el Alma (Carne) de Jesús?, ¿Y que hizo nuestro Señor?, pues la doblegó y la sometió a la voluntad del Padre. Entonces, reflexionando al respecto: ¿Cuál es tu plan o el mío? ¿Está alineado con el plan de Dios, cumple su voluntad, Si/No? ¿Mi plan aparta el pecado de mi vida, Si/No? ¿Glorifica al Padre. Si/No?; Juan 8:54 “Respondió Jesús: Si yo me glorifico a mí mismo, mi gloria nada es; mi Padre es el que me glorifica, el que vosotros decís que es vuestro Dios”. Por consiguiente, ¿Dónde está el secreto de mi plan, es decir, el punto clave?, Pues nada más y nada menos que en la obediencia del plan de Dios.

Si usted dice ser hijo de Dios y sus planes no han sido inspirados, consultados y guiados por el Espíritu Santo, ni glorifican al Padre, ni dan testimonio del Cristo vivo, usted está buscando lo que no se le ha perdido, “la calamidad o una potencial desgracia”. Es verdad que en el mundo tendremos aflicción, dice la palabra, pero una cosa es que la allá y otra que yo la busque; aún en la aflicción podemos recibir del amor, la paz, la gracia y misericordia de Dios si nos disponemos de corazón a cumplir su plan. Jeremías 29:11 (PDT) “Porque yo sé los planes que tengo para vosotros” -declara el Señor- “planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza”; Jeremías 29:11 (RV60) “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”; así que, apéguese al plan de Dios, porque le conviene. Proverbios 19:21 (DHH) “El hombre hace muchos planes, pero sólo se realiza el propósito divino”.

Hay quienes piensan que Dios lo salvará aunque sea un vil pecador, porque es su plan, sino Cristo no hubiese ido a la cruz, pero se olvidan lo que dice la palabra en Hebreos 10:26 “Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados”.

Sepamos bien que su justicia se cumplirá, y si no nos convertimos, ni lavamos las vestiduras, ni cuidamos nuestra vida espiritual, por tener un corazón oscurecido, en el momento que nos toque dar cuentas, seremos reprobados. Mateo 7:21-23 “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”.

¿CÓMO DEBE SER MI PLAN?

1.    En reverencia. Todo plan debe ser inspirado y mostrado al Señor en ferviente oración y ayuno, como acto reverente a su poder y gloria, para que con su favor seamos respaldados. Nehemías 1:10-11 “Ellos, pues, son tus siervos y tu pueblo, los cuales redimiste con tu gran poder, y con tu mano poderosa. Te ruego, oh Jehová, esté ahora atento tu oído a la oración de tu siervo, y a la oración de tus siervos, quienes desean reverenciar tu nombre”.

2.    Perfecto desde el inicio hasta el final, entrelazado a Cristo a través de la palabra y su santo Espíritu. Filipenses 1:6 “Por vuestra comunión en el evangelio, desde el primer día hasta ahora; estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo”.

3.    Sin estorbo. Mi plan no puede ser un estorbo al Plan del Padre. Job 42:2 “Yo sé que tú puedes hacer todas las cosas, y que ningún propósito tuyo puede ser estorbado”.

4.    Justo, sin iniquidad, manipulación o interés oculto. Debe existir santidad y pureza en cada estrategia. Jeremías 22:13 (DHH) “¡Ay de ti, que a base de maldad e injusticias construyes tu palacio y tus altos edificios, que haces trabajar a los demás sin pagarles sus salarios!”.

5.    Válido. No se trata de mis pensamientos, mis habilidades o la ruta que yo haya trazado, porque sin Dios, mi plan carece de validez espiritual, es vano, vacío, superficial y sin profundidad en el Señor. Isaías 55:8 “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová”; Salmo 127:1a “Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican”.

6.    Bien preparado. Un plan que no esté fundamentado en la palabra es defectuoso por ende está destinado al fracaso. 2 Timoteo 3:16-17 “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”.

REFLEXIÓN

Al colocar nuestros planes en manos del Señor día a día, es garantía de que serán hechos, solo debemos ser limpios y rectos, llenos de buenas intenciones, porque Dios bendice y prospera la integridad del corazón. Job 8:5-7 “Si tú de mañana buscares a Dios, Y rogares al Todopoderoso; Si fueres limpio y recto, Ciertamente luego se despertará por ti, Y hará próspera la morada de tu justicia. Y aunque tu principio {tu plan} haya sido pequeño, Tu postrer estado será muy grande”; Proverbios 16:1-3 “Los planes son del hombre; la palabra final la tiene el Señor. Al hombre le parece bueno todo lo que hace, pero el Señor es quien juzga las intenciones. Pon tus actos en las manos del Señor y tus planes se realizarán”; Mateo 5:8 “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios”.

Dios tiene la última palabra para nuestros planes, habrá quienes puedan cumplirlos y otros no, sin embargo, confiemos que fue lo mejor, porque todas las cosas ayudan a bien para los que aman al Señor. Salmos 33:10 (TLA) “Dios no deja que las naciones lleven a cabo sus planes; Dios no deja que los pueblos realicen sus planes malvados”; Romanos 8:28 “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito {plan} son llamados”.

Dios bendiga tu plan, que la salvación y vida eterna dada por el Padre, sea de testimonio para otros, y sirva para dar gloria y honor a nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos sido redimidos por amor y misericordia del Padre, diseñador del Universo. Amén...


martes, 26 de julio de 2022

LA EXCUSA PERFECTA

 


Antes de conocer al Señor, muchas personas están convencidas que la adversidad o situación que están viviendo es el peor castigo que le puede estar pasando a un ser humano en la tierra y que Dios se la mandó, sin reconocer que puede ser consecuencia de su pecado; y creen que esos tiempos de aflicción son muy difíciles de cambiar, por no decir imposible, tanto así que entran en un estado de desesperación, afán, tristeza, angustia incontrolable, sumergiéndose en un cuadro clínico de depresión, haciendo de cada cosa una queja, un drama o una novela. Romanos 6:23a “Porque la paga del pecado es muerte,…”.

Otros tantos por el contrario, conscientes de su situación pecadora, tratan de buscar un cambio de vida en su propia fuerza para agradar a Dios, pero se consiguen que a pesar del arduo y difícil esfuerzo no obtienen los efectos deseados, siendo en vano su faena, entonces empiezan a buscar la solución en psicólogos, terapeutas, amistades, astrólogos, brujos, la religión, videntes, etc. sólo por sobrevivir en la vida terrenal, olvidándose de la salvación y la vida eterna. Salmo 127:1 “Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia”.

Muchas veces, a sabiendas de nuestra fragilidad, aprendemos mecanismos defensivos que actúan como paños de agua tibia, y llegamos a exclamar: ¡Más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer! A esto muchos científicos lo llaman la “Zona de Confort”, pero claramente se ve que es un “autoboicot” a nuestra vida espiritual, es decir un autogol, porque estamos colocando “LA EXCUSA PERFECTA” para eludir nuestras responsabilidades ante Dios y los hombres; justificando mi rebeldía, desobediencia, terquedad, soberbia, mentiras, mal testimonio, idolatría, malcriadez, ira, impiedad, critica, groserías, pleitos, juicios, odio, etc., siendo la mayoría de las veces piedra de tropiezo para muchos no creyentes y aún para hermanos en Cristo.

El verbo “Excusar” proviene del latín “EXCUSARE”; el prefijo “EX” entre tantas concepciones, significa “Hacia” o “Por fuera” es decir del “Exterior”; más “CUSARE”, que refiere a “Causa”, motivo u origen, de lo que se deriva que la causa proviene de afuera eludiendo la responsabilidad de quien la ocasiona. Si usted observa a un cristiano, echando la culpa a otros de sus acciones o justificando ciertas actitudes por causas de otros, ese es un Hijo Rebelde y Desobediente como lo fue Adán.

La primera excusa registrada en la palabra, la dijo Adán cuando desobedeció al Señor, y este le preguntó en Génesis 3:11-12 “… ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí”; se puede apreciar claramente que Adán creó “LA EXCUSA PERFECTA” para justificar su pecado, pues, argumentó su excusa con la mujer, y no solo eso; sino hasta con el mismísimo Dios, cuando insinuó que la mujer se le había dado “Él” como compañera.

¿CUÁL ES EL RESULTADO DE LAS EXCUSAS COMO LAS DE ADÁN?

La rebeldía manifiesta, cosa que no podrá ocultarse por mucho tiempo, porque tarde o temprano saldrá a la luz y por la cual tendremos que dar cuentas. Observemos cual fue la consecuencia de “La Excusa Perfecta de Adán”, nada más y nada menos, que maldición a la tierra, vergüenza, dolores, sufrimiento, trabajo, muerte y expulsión del huerto del Edén, hasta que nuestro Señor Jesucristo nos redimió con su sacrificio en la cruz.  Génesis 3:16-23  “A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti. Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás. Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella era madre de todos los vivientes. Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió. Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre. Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado”.

Nosotros como hijos de Dios, por no obedecer la palabra del Señor, el no ejercer la autoridad de Cristo y no controlar o someter la carne, el mundo y a satanás, nos exponemos a continuar con esta cadena de maldición, porque conociendo la verdad, nos llenamos de impiedad, oscuridad e iniquidad, trayendo vergüenza, dolor, sufrimiento, enfermedad y muerte a nuestras vidas, tanto así que podemos ser expulsados del reino por falta de conversión: Mateo 7:21-23 “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”; Mateo 22:11-13 “Y entró el rey para ver a los convidados, y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda. Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? Mas él enmudeció. Entonces el rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes”.

ALGUNAS EXCUSAS PERFECTAS

1.   “Yo soy así, así nací, y el que me quiera me debe querer como soy”, cuando el Señor a través de Pablo enseña en Efesios 4:22-23 “En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente”.

2. “Perdono, pero no olvido”, contrario a lo que decía Jesucristo en Mateo 6:14-15 “Si ustedes perdonan a los otros sus ofensas, también su Padre celestial los perdonará a ustedes. Pero si ustedes no perdonan a los otros sus ofensas, tampoco el Padre de ustedes les perdonará sus ofensas”; si Dios borro nuestros pecados con el derramamiento de la sangre de Jesús y nos perdonó, quienes somos nosotros para no perdonar, Isaías 43:25 “Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados”.

3. “Yo no sé evangelizar, no soy bueno en eso”, una excusa utilizada por muchos, cuando el Señor nos encomendó en Mateo 28:19 “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”.

4. “No tengo tiempo para orar”, pero si tengo tiempo para otras cosas, entonces busque el tiempo como lo hacía David, Salmo 63:1 “Dios, Dios mío eres tú; De madrugada te buscaré…”; no dejemos de orar porque es la forma de mantenernos en sintonía con el Señor, 1 Tesalonicenses 5:17 “Orad sin cesar”.

5. “Así hablamos en mi casa, en Japón, Venezuela, Caracas, Maracaibo o Valencia”, hay quienes no quieren dejar las groserías, obscenidades, ofensas, vulgaridades, porque así hablan en su pueblo, pero Pablo, hombre de duro hablar, aprendió que Efesios 4:29 “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes”.

6. “Dios es bueno y me perdonará este pecadito, esta mentirita; robo por necesidad y Él lo sabe”, no se engañe, esto es un autogol, Hebreos 10:26 dice “Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados”.

7. “Pastor no fui el domingo a la iglesia porque tuve que trabajar, o decidimos ir a la playa a tomar un descanso”, otra excusa muy común, pero la palabra dice en Deuteronomio 5:12-14 “Guardarás el día de reposo para santificarlo, como Jehová tu Dios te ha mandado. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo a Jehová tu Dios…”.

8. “A mí nadie me manda, solo Diosito”, esta es la excusa perfecta, pero el mismo Dios le dice en Efesios5:21 “Someteos unos a otros en el temor de Dios”.

9.   “Soy Cristiano, pero hay cosas que no las hago porque el pastor no me cae bien”, no se trata de caer, sino de obedecer y el Señor lo confirma en Hebreos 13:17 “Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso”.

Hay muchas otras tantas cosas a lo cual nosotros como hijos de Dios, no queremos obedecer por rebeldía, y le ponemos excusas, pídale al Señor que le muestre y arrepiéntase, empiece el proceso de conversión para complacencia del Padre, si de verdad usted quiere ser llamado hijo de Dios. Salmo 16:3 “Para los santos que están en la tierra, Y para los íntegros, es toda mi complacencia”.

Si usted quiere dar una excusa, dé la excusa perfecta, diga: “Yo soy hijo de Dios, y por amor a Cristo, no puedo aceptar tal ofrecimiento, prefiero ganar en Cristo y recibir de su gracia, que perderme por las migajas que me ofrece el mundo”. Filipenses 1:21 “Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia”.

REFLEXIÓN

La palabra del Señor está dada al pueblo de Dios para guiarnos, meditar, reflexionar, pensar y repensar, hacerla y convertirnos. No permita que las limitaciones que le impiden ser obedientes y sujetos al Espíritu de Dios, sea una excusa, porque un día nos quedaremos sin ellas.

El llamado y la exhortación de hoy es al arrepentimiento y la conversión, que no sea de los dientes para afuera, sino de corazón, para que venga a nosotros tiempos de bendición y refrigerio, renunciemos a las excusas para que las adversidades dejen de ser afanes, y lo veamos como oportunidades para buscar y reencontrarnos con nuestro Señor en su santa presencia. Hechos 3:19 “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio”.

lunes, 20 de junio de 2022

¿EN POS DE QUIEN?

 


Por naturaleza humana, las personas tienen la tendencia a creer o tener esperanza en algo o alguien, entonces se puede observar quienes van en pos de ciertas cosas u objetos inanimados buscando algunos beneficios, tales como figuras, ídolos, pinturas, minerales, piedras, aguas termales, etc., así como en pos de corrientes, astrología, horóscopo, personas, animales, espíritus entre otras tantos.

Algunas personas que se hacen llamar cristianos, han caídos en estos caminos, tanto así que profesan su fe en Cristo pero sus acciones van por caminos torcidos en pos de otros dioses, entendiendo por “dioses” todo aquello en que se cree y se pone de primero en nuestras vidas por encima de Dios, por eso es que se puede decir que esa fe es “extraña” ya que dista mucho de lo que dice la palabra.

Hemos escuchado, expresiones como: ¡Yo creo en Dios, pero a mi manera!, lo que denota rebeldía; ¡Tú con tu fe y yo con la mía!, quiere decir que tiene problemas con la autoridad; ¡Yo tengo fe, pero ora por mí, porque a ti el Señor te escucha!, una fe tan débil que no cree que el Señor le escuche; ¡Lo mejor es ser buena persona, no importa la religión que tenga!, una corriente metafísica donde no hay distinción entre la razón humana y la fe; ¡Yo tengo fe en que Diosito me va a perdonar este pecado!, el sinvergüenza que piensa que ceder ante pecado es algo normal y le encasqueta el cliché de que “la carne es débil”, y Dios como es bueno y misericordioso, les va a perdonar cualquier pecado aunque lo realicen con premeditación y alevosía, solo porque no quieren arrepentirse de manera sincera. Pero la palabra es clara en Hebreos 10:26 “Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados”; de acá se entiende que si usted y yo pecáramos deliberadamente, yendo en pos de nuestros deseos, pues ya no hay más nada que hacer.

De qué me vale ir en pos de los deseos mundanos, las personas sabias, el trabajo duro, su fuerza humana, el dinero mal habido, el poder corrupto o un dios que no sea nuestro Señor Jesucristo, ¡En nada!, ¿Será que esa fe podrá salvarnos de la muerte?. La biblia dice en Santiago 2:14 “Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?”. Gandhi decía “Si el dinero y el poder te hacen arrogante, la enfermedad y la muerte te mostrarán que no eres nada en la tierra”, a pesar de su sabiduría y las obras que hizo innegablemente en su paso por la vida terrenal, su fe no era en Cristo, el Señor, entonces ¿Podrá su fe salvarle?

Ahora bien, esto solo es el principio, escrito está que la fe en Cristo sin obras es muerta, es una fe defectuosa, sin accionamiento, que no sirve de nada, hay quienes dicen tener mucha fe, pero su testimonio de vida es terrible, tanto así que espanta a muchos creyentes, siendo piedras de tropiezo, entonces vemos cristianos viciosos (jugadores, apostadores, borrachos, fumadores), ladrones (de bienes, servicios, tiempo, paz, etc,), maldicientes, maltratadores con la palabra al prójimo, los cuales viven reclamando derechos y status por ser hijos de Dios, cuando el mismo Jesucristo dijo que el vino a servir y no hacer servido, y reafirma esta posición cuando nos ha dicho, ¡Bástate con mi gracia!; Santiago 2:17-20 “Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan. ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?”; 2 Corintios 12:9 “…Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad…”.

¡¿QUÉ BUSCA EL SEÑOR DE NOSOTROS?!

El Señor busca que tú y yo como hijos suyos enderecemos nuestros pasos, transitemos por el camino de luz, que es Cristo, nos convirtamos y apartemos para Él, negándonos a nosotros mismos, muriendo a los deseos ilusorios de la carne y el mundo, a la complacencia de nuestra alma, y busquemos su santidad, haciendo obras dignas de arrepentimiento, a eso se llama “IR EN POS DE CRISTO”: Ezequiel 18:30 “Por tanto, yo os juzgaré a cada uno según sus caminos, oh casa de Israel, dice Jehová el Señor. Convertíos, y apartaos de todas vuestras transgresiones, y no os será la iniquidad causa de ruina”; Mateo 16:24 “Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame”.

Si no sembramos para el Reino de los cielos, estamos sembrado para otro reino, quienes quieran ir en pos de la carne, el mundo, sus pensamientos y hasta del mismo mal, no crea que va a salir ileso, no sueñe con recibir perdón, a menos que se arrepienta de verdad, perdone y pida perdón y se convierta, porque si no se está engañando a sí mismo.

Es como tratar de burlarse de Dios y su santidad, con el riesgo a ser desechados: Gálatas 6:7-8 “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna”; Santiago 2:26 “Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta”; Ezequiel 18:31-32 “Echad de vosotros todas vuestras transgresiones con que habéis pecado, y haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo. ¿Por qué moriréis, casa de Israel? Porque no quiero la muerte del que muere, dice Jehová el Señor; convertíos, pues, y viviréis”.

Por eso todo el que quiera salvar su vida en su propia fuerza, en la carne, está viviendo su Egipto, sirviendo al Faraón de su vida, al dios que ama que no es el Señor, y por ende la perderá; pero todo el que pierde su vida por causa de Cristo, la hallará. Mateo 16:26 “Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?”

¡CUIDADO CON LA DESOBEDIENCIA!

Seguramente muchos de los leen esta reflexión no les gustaría enfrentar la muerte terrenal, pregúntese: ¿Quién quiere morir en este momento?, pues ¡Nadie!, porque no conocen realmente del Señor y se aferran como garrapatas a este mundo caído, están tan afanados e inquietos a lo que han de venir, lo que han de comer, de los proyectos inconclusos, los sueños no cumplidos, etc., que viven como desesperados, apesadumbrados, amargados, abatidos, enfermos, contrariados, desolados, entristecidos, deprimidos, confundidos, con un vacío que nadie puede llenar, porque no han entendido que significa “Ir en pos de Dios”; una persona que va en pos del Señor, hay gozo en su corazón aunque las circunstancias sean adversas, aunque se esté cayendo el mundo, aunque las enfermedades proliferen o hayan guerras y terremotos por todo lados, porque tenemos puestos los ojos en Cristo, el autor y consumador de nuestra fe.

Hasta que este velo no se caiga nuestra actitud no cambiará, seguramente nuestra vida será trastocada una y otra vez, producto de nuestro pecado, cuando Cristo tome el mando de nuestra vida a través del poder de su Espíritu será el momento de transformación para bien, llegaran los tiempos de refrigerio. Ojala que nunca, el Padre de los cielos tenga que decir de nosotros que le pesa habernos hecho sus hijos, por ser desobedientes, como le pasó a Saúl, que después que el Señor permitió que fuese rey, lo lleno de gracia al hacerlo profeta de su pueblo y lo respaldo en sus batallas contra sus enemigos, le desobedeció, se apartó de su lado, no fue consecuente con el amor que Dios le dio, entonces al Señor le peso. 1 Samuel 15:11 “Me pesa haber puesto por rey a Saúl, porque se ha vuelto de en pos de mí, y no ha cumplido mis palabras. Y se apesadumbró Samuel, y clamó a Jehová toda aquella noche”.

REFLEXIÓN

Es hora de IR EN POS DEL SEÑOR, si usted está muy distraído con sus diosecitos, es tiempo de cambiar su rumbo, sin pensarlo dos veces, porque los tiempos se achican y las señales de los últimos tiempos ya se están dando. Mateo 4:18-20 “…Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. Y {Jesús} les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres. Ellos entonces, dejando al instante las redes, le siguieron”.

Si usted quiere ser digno, tome su cruz y siga al Señor, ya está bueno de estar divagando entre dos aguas, acuérdese que el Señor va a llegar sin avisar el día ni la hora. Mateo 10:38 “Y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí”.

Demos gracias al Señor que no ha cerrado la puerta, la ha mantenido abierta desde siempre para usted y para mí, porque su amor es tan grande que no quiere que ninguno de nosotros se pierda, y por tanto “VAYAMOS EN POS DEL SEÑOR”. Amén. Dios le bendiga!!!

miércoles, 18 de mayo de 2022

SORDERA SELECTIVA

 


Apocalipsis 2: 7 “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios”.

¿QUÉ ES LA HIPOACUSIA ESPIRITUAL?

Cuando existe algún tipo de dificultad, incapacidad total o parcial para escuchar, entender, obedecer y testificar la palabra de Dios, podemos decir que existe hipoacusia o sordera espiritual. Jeremías 5:21 “Oíd ahora esto, pueblo necio y sin corazón, que tiene ojos y no ve, que tiene oídos y no oye”.

Esta se hace selectiva cuando tomamos lo que nos conviene o interesa con un propósito oscuro alejado de la santidad de Dios, y esto se aprecia en las conversaciones diarias con nuestra pareja, hijos, vecinos, amigos y familiares, bloqueamos el mensaje que nos incomoda y solo tomamos aquel conforme a nuestro provecho, por eso la comunicación es nula; 2 Timoteo 4:3 “Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oídos, acumularán para sí maestros conforme a sus propios deseos”. Asimismo, cuando tratamos de justificar nuestra alma pecadora a sabiendas que a Dios no le podemos engañar, entonces, nos atrincheramos en una religiosidad llena de creencias manipuladas y rituales que distan mucho de la palabra, endureciendo nuestra cerviz, sólo para evitar que el Espíritu de Dios asuma el control de nuestra vida; Jeremías 17:23 “Sin embargo, ellos no escucharon ni inclinaron sus oídos, sino que endurecieron su cerviz para no oír ni recibir corrección”.

Por eso, muchos hijos de Dios se vuelven falsos, opacos, sin luz, brillo ni testimonio, siendo insensibles a su situación espiritual y a las de las almas que se pierden día a día, hacen del evangelio un negocio. De este modo, se vive sólo de apariencias, porque son de oídos sordos para reconocer sus errores y enderezar su camino. Isaías 30:9 “Porque este es un pueblo rebelde, hijos falsos, hijos que no quieren escuchar la instrucción del Señor”.

¿CUÁLES SON LAS CAUSAS DE LA SORDERA SELECTIVA?

1.   La antigua manera de vivir arraigada, llena de: creencias, costumbres, corrientes ideológicas, cultura, religiosidad o tradiciones familiares. Jeremías 11:10 “Se han vuelto a las iniquidades de sus antepasados, los cuales rehusaron escuchar mis palabras…”.

2.   Complicaciones para aceptar el proceso de conversión, falta de oxigenación espiritual en el momento de recibir a Cristo (devocional, discipulado, capacitación, servicio, etc). Lucas 8: 21 “Él entonces respondiendo, les dijo: Mi madre y mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios, y la hacen”.

3.   Adicciones parasitarias, cosas que nos roban el tiempo de intimidad, oración, alabanza y adoración. Marcos 1:35 “Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba”.

4.   El envejecimiento sin frutos, pesadez de oído, crítica en su boca, engrosamiento del corazón, terquedad y falta de humildad. Mateo 13:14 “…De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis. Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado”.

5.   La corrupción emocional y contaminación del oído espiritual, infectando su alma y espíritu, escuchando y siguiendo corrientes de este mundo caído, el cual está bajo la potestad del maligno. 2 Timoteo 4:4 “Y apartarán sus oídos de la verdad, y se volverán a mitos”.

6.   La obstrucción del conducto auditivo con cuerpos extraños, especialmente por falta de fe, depresión, idolatría, circunstancias difíciles, adversidades, enfermedades, hombres sin testimonio, etc. Romanos 10:16-17 “Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”.

7.   Exponerse al ruido excesivo del mundo y sus distracciones, respondiendo a este. Estos se pueden producir en la calle, el trabajo o la casa, si está relacionado personas tóxicas, rumorosas, llenas de maldad que te invitan a actividades, lugares y eventos seculares que no edifican con el firme propósito de apartarnos de Dios, tales como bares, prostíbulos, discotecas, conciertos, etc. 1 Juan 2:16 “Porque nada de lo que hay en el mundo -los malos deseos del cuerpo, la codicia de los ojos y la arrogancia de la vida- proviene del Padre, sino del mundo”.

En conclusión, la “sordera selectiva” se produce por porque estamos muy concentrados en una actividad distractora de satanás o el mundo (dinero, idolatría, deleites sexuales, tv, internet, celulares, etc.) que nos alejamos de Dios, es decir servimos a otro señor, o también, porque la palabra que recibimos de Dios en la iglesia no nos interesa, la escuchamos pesadamente, por eso no se ven los frutos dignos de arrepentimiento (oración, perdón, obediencia, conversión, presencia, purificación, etc.). Mateo 6:4 “Nadie puede servir a dos señores, pues menospreciará a uno y amará al otro, o querrá mucho a uno y despreciará al otro. No se puede servir a la vez a Dios y a las riquezas”.

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS?

Entre los síntomas se incluyen la dificultad para entender lo que se escucha del Padre, quienes la padecen experimentan facilidad para dispersarse como el hombre natural. Estos hijos de Dios son inconstantes en todos sus caminos, están llenos de culpas, remordimientos, pecados ocultos, renuentes a ser tratados, transformados por el Espíritu Santo, y padecen de:

1. Olvido del primer amor, son autosuficientes, llenos de soberbia y terquedad espiritual, no atienden concejos.

2.   Son inmunes a las exhortaciones y llamados a arrepentimiento y conversión, tienen la conciencia cauterizada. Son cuerpos inertes, llenos de maldad, como si no tuviesen vidas.

3.   Se niegan a obedecer y cumplir la gran comisión, generalmente posponen o retrasan su acción, justificado en la espera de una voz sobrenatural que les diga que han de hacer, ejemplo: ¡Dios no me ha dicho que lo haga! ¡Ando orando! ¡El tiempo de Dios es perfecto!, nunca se activan.

4.   Tienen problemas para renunciar al pecado, su concupiscencia les domina, están gobernados por su alma, viven desobedeciendo la palabra recurrentemente.

5.   Tienen dificultad para oír lo bueno, lo justo, lo santo, lo que es verdadero, con temor reverente, toman lo que más conveniente según sus intereses y desechan el manjar de Dios.

6. Les falta discernimiento. Tienen problemas para diferenciar entre los sonidos mundo y la voz de Dios.

REFLEXIÓN

El Señor nos recuerda la importancia de vencer en Cristo y hace una exhortación a los sordos selectivos a través de su palabra en Santiago 1:21-25: “Por lo cual, dejando toda inmundicia y superfluidad de malicia, recibid con mansedumbre la palabra ingerida, la cual puede hacer salvas vuestras almas. Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. Porque si alguno oye la palabra, y no la pone por obra, este tal es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se consideró a sí mismo, y se fue, y luego se olvidó qué tal era. Mas el que hubiere mirado atentamente en la perfecta ley, que es la de la libertad, y perseverado en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, este tal será bienaventurado en su hecho”.

Abra sus oídos y créale al Señor, no posponga la manifestación del Espíritu en Usted porque el Señor nos está susurrando a la oreja, así que: Isaías 42:18 “Sordos, oíd; ciegos, mirad y ved”.

jueves, 12 de mayo de 2022

EL PODER DEL CARBÓN ENCENDIDO


 “Por el resplandor de su presencia se encendieron carbones ardientes”. 2 Samuel 22:13

Esta es la historia de un hombre sencillo, lleno de sueños, miedos, temores y necesidades, como cualquier otro, lo que la hace extraordinaria es el impacto que produce en el ser interior de cada persona. Pocas palabras se utilizaron, sin embargo, su trascendencia supera el entendimiento de la mente y corazón. Su nombre era Bernardo, hijo nacido de una familia de origen germánico y otra nativa de América, específicamente Venezuela, su abuelo Catirrucio, le llamaba “guerrero”, “mi batallador” haciendo honor al significado  de su nombre, “valiente como un oso montañés”.

Bernard, como cariñosamente le llamaba su madre, asistía regularmente a las diferentes reuniones en una humilde iglesia cristiana, con el pasar de los años su fe creció, sin darse cuenta, gracias al amor que le tenía al Señor, sin embargo, un día, sin ningún aviso dejó de participar en las actividades de la iglesia, su oración empezó a ser cada día más escasa, la autosuficiencia, las tribulaciones y los miedos empezaron a ser más recurrentes, tanto así que se apoderaban de su corazón. Después de algunas semanas, en una noche muy oscura y fría, el preocupado pastor, decidió hacerle una visita, como buscando la oveja perdida. Encontró al “oso montañés” en casa, solo, indeciso, aturdido, sentado frente a una hoguera que había encendido en el patio para pasar la noche, la cual ardía con un fuego brillante y acogedor, que espantaba todo bicho o latoso mosquito.

Nervioso por la razón de la visita, Bernardo dio la bienvenida al imprevisto amigo, recibiendo la bendición, lo condujo a una silla mecedora cerca de la hoguera  y se quedó quieto a su lado sentado en un tronco, esperando alguna pregunta, a la cual, posiblemente, no tenía respuesta. Pues, un silencio ensordecedor ocupo el lugar, nadie emitió un solo sonido, sólo se escuchaba el crujir de la leña que se quemaba y poco a poco se convertía en carbón. Ambos sentados, contemplaban la danza de las intensas llamas que saltaban entre los tizones encendidos, al son del silencio.

Al cabo de siete minutos, el sabio pastor, sin abrir su boca, examinó entre las brasas que se formaban y cuidadosamente seleccionó una de ellas, la más ardiente de todas, retirándola a un lado del brasero con unas tenazas. Volvió entonces a sentarse, permaneciendo en silencio e inmóvil cerrando sus ojos cómo haciendo una oración al cielo desde sus adentros.

El anfitrión prestaba atención a todo lo que este hacía, con asombro y fascinación, inquieto por lo que había de acontecer. Al poco rato, la llama de la brasa solitaria disminuyó su esplendor, hasta que no hubo más brillo, el fuego se había apagado, de manera repentina. En poco tiempo, su luz y calor habían desaparecido, no era más que un negro, frío y muerto pedazo de carbón recubierto por una densa capa de cenizas, polvo gris. Muy pocas palabras se habían dicho desde el toque de la puerta y el saludo entre los dos amigos hasta ese momento.

El pastor, antes de levantarse y preparar su salida, tomó con las tenazas el carbón apagado, frío e inservible, y lo colocó de nuevo en los carbones donde el fuego era más intenso. De inmediato, el fuego que venía de los carbones ardientes volvieron a encenderlo, alimentando con su luz y su calor al opacado pedazo de carbón, sin vida. Cuando el sabio hermano alcanzó la puerta para retirarse, el anfitrión le dijo: - Gracias por tu visita y su bellísima lección. Regresaré a la Iglesia mañana a dar testimonio de lo ocurrido. Buenas noches amado hermano.

¿Por qué se alejan los hijos de Dios de la iglesia de Cristo?

Muy simple: porque se les olvida que ellos son miembros del cuerpo, y como miembros forman parte de la llama de Dios, esa que se aviva con la congregación de los santos, y cualquiera que esté lejos, se enfría, se apaga y pierde todo su brillo. Por eso es tan importante recordar que no dejemos de congregarnos como algunos tienen por costumbre porque nosotros somos parte del cuerpo de Cristo, y entre más masa más mazamorra, el poder del fuego de Dios se manifiesta en cada carbón encendido en Cristo y su llama no lo consume, por el contrario lo fortalece y mantiene encendida la luz y el calor acogedor del Espíritu Santo a través  de los hermanos, por eso es necesario orar y promover la unión de todos en un solo Espíritu, porque en la congregación el fuego será realmente fuerte, eficaz y duradero.