martes, 24 de agosto de 2021

EN EL DÍA MALO

 


2 Timoteo 3:1 “Pero debes saber esto: que en los últimos días vendrán tiempos difíciles”.

Existe una preocupación y ansiedad generalizada en los seres humanos hoy en día por lo que ha de venir, y se afanan por un día malo, mucho se aferran al esoterismo, la adivinación, el horóscopo, la brujería para tratar de anticiparse a los eventos futuros, inclusive buscan teorías e ilusorias profecías, que muchos gobernantes y líderes religiosos han utilizado para apaciguar la histeria colectiva, para evitar un mal día. Sin embargo, cada día que pasa las cosas parecieran ir de mal en peor, la maldad del hombre se desborda; Génesis 6:5 “Y el Señor vio que era mucha la maldad de los hombres en la tierra, y que toda intención de los pensamientos de su corazón era sólo {hacer} siempre el mal”; podemos observar cómo se han desatado las guerras, la delincuencia, el hambre, el autoritarismo dogmático, religioso e ideológico, el crecimiento de las enfermedades, el desempleo, el homosexualismo, la prostitución, etc., en fin cualquier cantidad de calamidades producto de la ausencia de Dios en nuestras vidas.

2 Crónicas 7:14 “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”.

Einstein el famoso científico (Alemán-estadounidense) llegó a decir que “Dios no creo el mal. El mal es el resultado de la ausencia de Dios en el corazón de los seres humanos”, es de notar que este reconocido personaje era de descendencia judía, en teoría “pacifista”, y a pesar de todo, su inteligencia, su conocimiento y toda su sabiduría, se equivocó no solo en esta declaración, sino en otras, tanto así que se le considera que fue el de la idea que aceleró la creación de la bomba atómica en los EEUU ya que escribió una carta al presidente alertando el desarrollo de los nazis en este campo, sin embargo, el único país que ha cometido la locura de lanzarla a otra nación fueron ellos mismos, error que le trajo mucho pesar en sus últimos días de vida, reconociendo y pidiendo perdón por su pecado; pero: Romanos 5:20b “…más cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia”. Es verdad que el mal puede sembrarse en el corazón del hombre por la ausencia de Dios, somos nosotros quienes decidimos qué camino tomar; sin embargo, decir que Dios no creo el mal es contrario a lo que dice las santas escrituras, lo importante no es el hecho que hayamos errado o pecado, sino que haya un arrepentimiento y conversión genuina en el tiempo destinado para ello, ya que aquel que se arrepiente, aparta y guarda su corazón en el Señor, está guardando el amor, porque Dios es amor, y el amor cubrirá multitud de pecados.

1 Pedro 4:8 “Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados”.

¿DIOS CREO EL DÍA MALO?

Decir que Dios no creo el mal es un error, en la palabra textualmente dice en Isaías 45:7: “el que forma la luz y crea las tinieblas, el que causa bienestar y crea calamidades, yo soy el Señor, el que hace todo esto”; efectivamente Dios creo las tinieblas y la calamidades, muchas personas se han agarrado de esta verdad para apartarse de Él, diciendo ¿Por qué Dios nos hace esto?

Sin embargo, Romanos 8:28 dice “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”; Dios creo el mal, pero el día malo ayuda a bien, una cosa es el mal y otro el día malo, pero para muchos es una excusa perfecta para señalar y denigrar la obra de Dios y a las personas que han tratado de llevarla en “santidad”, siendo hijos rebeldes; lo que realmente pone a la luz esta situación son las intenciones de nuestro corazón, el hecho que hayan muchos anticristos en las iglesias (es decir, que están en contra de Cristo) no tiene nada que ver con la esencia misma de Dios, y cuidémonos más bien de no ser uno de ellos, de esos que no obedecen sus mandamientos y andan como cabras sueltas, mejor pregúntese ¿Para qué Dios permite estas cosas? Pida revelación, porque todo tiene un propósito: Proverbios 16:4 “Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo, Y aun al impío para el día malo”; toda obra del Señor tiene un propósito; ¡Hasta el malvado fue hecho para el día del desastre!

Isaías 55:8 “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dice Jehová”.

¿CUÁL ES EL PROPÓSITO DEL DIA MALO?

1. Para que consideremos como estamos actuando antes los ojos de Dios, el día malo nos hace buscar más del Señor, de quien nos hemos apartado por estar buscando las cosas del mundo, olvidémonos de lo que ha de venir, nadie sabe que nos deparará el futuro, solo Dios, así que descansemos en Él. Eclesiastés 7:14 “Alégrate en el día de la prosperidad, y en el día de la adversidad considera: Dios ha hecho tanto el uno como el otro para que el hombre no descubra nada {que suceda} después de él”.

2. Para que nos detengamos, reflexionemos y nos convirtamos dando gracias por todo, por eso refrenemos nuestra lengua viperina, no digamos mentiras, renunciemos a la queja y el pecado que nos tiene sumergidos en un mundo de tinieblas y nos impide crecer y dar frutos; 1 Pedro 3:10 “Pues el que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua del mal y sus labios no hablen engaño”; Hechos 3:19 “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos {días} de refrigerio”.

3. Para glorificar el nombre del Señor, aprovechando nuestro tiempo, podamos edificar y levantar el reino, orando, intercediendo, leyendo la palabra, activándonos espiritualmente, transformando nuestro pensamiento por la gracia de Espíritu de Dios; no dejando ni abandonando la gran comisión, ir hacer discípulos, dando a cada cosa el lugar que le corresponde en nuestras vidas; Filipenses 4:8 "Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad", Efesios 5:16 “aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos”.

Proverbios 4:20-21 “Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón”.

EN EL DIA MALO SIEMPRE VENDRÁ ALGUIEN

En los tiempos antiguos, el Señor, en el día malo, envío a muchos profetas buscando un cambio de corazón en el hombre desde su caída en el Edén, muchos de ellos fueron humillados, maltratados y asesinados por su fidelidad y llevar la palabra de Dios, hasta el mismo Cristo, que trajo la salvación, fue víctima de nuestra maldad; en cambio hoy en día: “también” lo seguimos haciendo. Ojo, así como el Señor envía sus profetas, en el día malo, el enemigo también envía a los suyos sembrando desesperanza y confusión, nosotros decidimos a quien pedir consejo, a quien escuchar, seguir, obedecer o desechar, somos responsables de nuestra vida espiritual.

Dios tiene un propósito firme para nosotros en este día, que usted y yo, seamos salvos y tengamos vida eterna; Juan 10:10 “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”; Él no quiere que ninguno de nosotros se pierda, 2 Pedro 3:9 “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”; Él Señor puso dos caminos, Deuteronomio 30:15 “Mira, yo he puesto hoy delante de ti la vida y el bien, la muerte y el mal”, pregúntese si está cumpliendo con el propósito explícito de Dios en su vida honrándolo con su testimonio o está pisoteando la sangre de Cristo conociendo la verdad.

Si le falta conversión está a tiempo, deje de dilatar su condición de maldad, porque un día se sentará en el trono de iniquidad y allí no habrá retorno; Amos 6:3 “oh vosotros que dilatáis el día malo, y acercáis la silla de iniquidad”; entonces deje de quejarse tanto de los días malos y busque del Señor, porque la responsabilidad es nuestra, revise si su corazón ya fue tratado por Dios, sino haga de nuevo la oración de fe, de corazón y enderece su camino, entregue su vida al Señor de pensamiento y hechos y no de palabras vacías. Isaías 66:18-19 “Mas yo conozco sus obras y sus pensamientos. Llegará {el tiempo} de juntar a todas las naciones y lenguas, y vendrán y verán mi gloria. Y pondré señal entre ellos y enviaré a sus sobrevivientes {los vencedores} a las naciones: a Tarsis, a Fut, a Lud, a Mesec, a Ros, a Tubal y a Javán, a las costas remotas que no han oído de mi fama ni han visto mi gloria. Y ellos anunciarán mi gloria entre las naciones”.

Mateo 12:30 “El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama”.

¿QUIENES SON LOS SOBREVIVIENTES {VENCEDORES} DEL DÍA MALO?

1. Los de corazón alegre, los que sienten el gozo y la presencia del Espíritu a pesar de la aflicción. Proverbios 15:15 “Todos los días del afligido son malos, pero el {vencedor} de corazón alegre {tiene} un banquete continuo”.

2.  El que se conduele por el que sufre. Salmo 41:1 “Bienaventurado el {Sobreviviente} que piensa en el pobre; En el día malo lo librará Jehová”.

3. El que entiende que Dios está con él, a pesar de todo, su confianza está puesta en el Señor y no teme de lo que ha de venir. Salmos 49:5 “¿Por qué {yo} he de temer en {los} días de adversidad cuando la iniquidad de mis enemigos me rodee”; Salmo 27:3 “Aunque un ejército acampe contra mí, No temerá mi corazón; Aunque contra mí se levante guerra, Yo estaré confiado”.

4. El que se refugia en las sombra de sus alas, persiste e insiste, no se aparta de su lado, guarda y cumple su palabra. Salmos 91:2 “Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en quien confiaré”; Jeremías 17:17 “No me seas tú por espanto, pues mi refugio eres tú en el día malo”; Juan 14:23 “Jesús respondió, y le dijo: Si alguno me ama, guardará mi palabra; y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos con él morada”.

5. Quien permanece firme sobre la roca, colocándose la armadura de Dios resistiendo el día malo, sometiéndose al Señor. Efesios 6:13 “Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes”; Santiago 4:7 "Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros".

6. Aquellos a quienes se les ha revelado Habacuc 3:17-18 “Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales; Con todo, yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salvación”.

1 Tesalonicenses 5:16-18 “Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. No apaguéis al Espíritu”.

REFLEXIÓN

Todos vamos a vivir días malos, porque en el mundo sólo hay aflicción, sin embargo, todo viene a bien, debemos confiar en el Señor, no hay nadie como nuestro Señor Jesucristo, su gloria es incomparable; debemos regocijarnos por el día que Dios nos ha enviado, bueno o malo, todo tiene un propósito. Si estás necesitado, agobiado, enfermo, sufriendo por lo que le está ocurriendo póstrese, busque del Señor, Él es nuestro socorro; Él nos dará la respuesta, el descanso, el sosiego y el camino que hemos de seguir.

Confíe en Él y niéguese a sí mismo, renuncie su maldad, porque mayor es el que está en ti que el que está en el mundo; empiece a dar frutos dignos de arrepentimiento y no se aparte de su presencia, porque Dios quiere entregarle su gloria porque le ama con todo su corazón, así que seamos consecuentes con ese amor tan maravilloso, fuente inagotable. Amén...

Salmos 86:8-10 “No hay nadie como tú entre los dioses, oh Señor, ni hay obras como las tuyas. Todas las naciones que tú has hecho vendrán y adorarán delante de ti, Señor, y glorificarán tu nombre. Porque tú eres grande y haces maravillas; sólo tú eres Dios”; Romanos 8:18 “Pues considero que los sufrimientos de este tiempo presente no son dignos de ser comparados con la gloria que nos ha de ser revelada”. Salmos 118:24 “Este es el día que el Señor ha hecho {para mí}; regocijémonos y alegrémonos en él”; Juan 15:8 “En esto es glorificado mi Padre, en que deis mucho fruto, y {así} probéis que sois mis discípulos”.

1 Juan 4:4 “Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo”.


martes, 3 de agosto de 2021

COMIENDO UN BOCADO

 


Proverbios 28:21b “…Hasta por un bocado de pan prevaricará el hombre”.

Cuando escuchamos la palabra “Prevaricar”, generalmente la asociamos la actitud que poseen ciertas personas a descarriarse de lo correcto, por eso si buscamos su definición encontramos sinónimos como: Desvariar, delinquir, infringir, transgredir, incumplir, violar, contravenir, faltar entre otras.

Prevaricar es desvariar, es decir, enloquecer, comportarnos como loquitos o delirar ante los deseos engañosos, fantasear o vivir ilusoriamente una vida que no nos pertenece, una realidad virtual que pretendemos obtener, es trastornar la vida de otros con nuestras actitudes o palabras mal dichas, o de maldición; es delinquir cometiendo delito, apartando la palabra, quebrantando sus mandamientos, atentamos o apostatando contra ellos, pecando deliberadamente, infringiendo o desobedeciendo los mismos, para transgredir, vulnerar o violar mi ser, mi alma, cuerpo o espíritu, llevándonos a incumplir las enseñanzas de Jesucristo.

Esto nos llevar a traspasar los límites que el Señor como Padre creador impuso, ya que no hacemos lo que nos ha dejado en la palabra que hagamos, contraviniendo los propósitos eternos, en otras palabras, yendo en contra de lo que ha de venir, faltando, ofendiendo, deshonrando el nombre del Señor, que al final insulta, agravia y ultraja lo santo, activando la ira del Dios.

Prevaricar se usa de forma coloquial para referirse a un funcionario o autoridad (pública o privada) que no hace, ni cumple su trabajo sino que se aprovecha de su posición con plena conciencia de que lo que está haciendo no es lo correcto, es decir, no hace lo que tiene que hacer y se conforma con migajas de un bocado de pan, un bocado que tiene sabor amargo y a oscuridad; por lo tanto, se puede observar en muchos países, desarrollados o en vías de desarrollo, que esto se considera un delito, y es duramente castigado, aunque en otros lugares se ha convertido en una comiquita por la corrupción del hombre, que viene desde su caída en el Edén.

Por lo general, muchos los cristianos tienen una errada sensación de “culpa”, que ha sido impuesta por muchos líderes, hermanos, religiosos, llenos de pecado, quienes se han convertido en jueces y verdugos, queriendo impartir justicia alejada de la justicia de Dios, confundiendo, engañando, manipulando y destruyendo las vidas espirituales de los más débiles con un propósito oscuro, lleno de muerte, sólo porque se niegan a morir a ellos mismos; por ejemplo, observemos a Job, quien el mismo Señor lo definió como varón perfecto y recto, temeroso de Dios, apartado del mal, y en su tiempo no había otro como él; sin embargo, cuando se le presentó la prueba, por la cual todos los hijos de Dios vamos a pasar, salieron los jueces que nunca faltan a condenarlo, esos “amigos” del alma, los “santos” que no parten un plato, que les gusta señalar, condenar y mirar la paja del ojo del pecador, pero no miran la viga de su ojo; entonces este varón llegó a decir: Job 13:23 “¿Cuántas iniquidades y pecados tengo yo? Hazme conocer mi prevaricación y mi pecado”; Job, tenía tanta pureza de corazón, que prefería morir, si era necesario, o pasar por el peor de los castigos, solo en pensar que podía haber pecado o prevaricado contra el Señor, ya que él no se permitía cambiar lo bueno, justo y santo por cualquier cosa ¿Cuántos de nosotros tenemos esta actitud? Preferimos muchas veces asumir la actitud de señalar otros que mirar hacia adentro y cambiarnos a nosotros mismos.

Es conocido por todos que el Señor perdonó nuestro pecado gracias a Jesucristo, quien lavó nuestra iniquidad con su sangre en la cruz, Él murió con el propósito firme que fuéramos aceptos y aprobados ante el Padre para salvación y vida eterna, pero cuantos de nosotros nos hemos mantenido firmes, damos honor a tal sacrificio con nuestro testimonio, mantenemos nuestra esperanza viva a pesar de la circunstancia y adversidad, en la hora de la chiquita; pues muy pocos, porque nuestra fe es del tamaño de nuestro compromiso ante Dios.

PREVARICAR ES…

Cuando investigamos el origen de la palabra “Prevaricar” nos damos cuenta que proviene del latín “praevaricari”, que se refiere a la acción de desviarse del surco recto al labrar. Se compone del prefijo prae- que significa ‘delante’, ‘pre’ o ‘antes de’; y “varicari” que significa ‘torcerse’ o ‘arquearse’; podemos discernir que quien vive prevaricando está a puntico de torcerse, es decir, pasar a ser de las ovejas que serán desechadas, por eso hay que mantenerse firme. Adicionalmente, cuando profundizamos aún más, nos encontramos que “varicari” se deriva de la palabra vara y el verbo varar, es decir, el castigo y la inercia, y ya explico por qué.

Es importante resaltar, que es necesario reflexionar bajo la lupa de la palabra y el Espíritu Santo dentro de estas tres vertientes, para que sea como agua que refresque nuestro huesos secos y sea revelado para conversión, de lo contario seguirá siendo letra muerta y continuaremos en las mismas y con las mismas. Prevaricar es:

1. DESVARIAR Y APARTARSE DEL CAMINO: Prevaricar es andar oyendo lo que Dios dice, tener la convicción de que lo que se dice es verdad, pero nos negamos a comer el banquete completo, es decir, no hacemos caso de la palabra, la ignoramos, ya sea por terquedad, soberbia o conveniencia personal, por eso torcemos la verdad, nos desviamos, desvariamos en nuestro propio pecado, nos convertirnos en hijos rebeldes que se apartan del camino, preferimos el pedazo de pan duro y seco, que el manjar preparado para los que aman al Señor. Hebreos 10:26 “Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por el pecado”; 2 Crónicas 36:14 “Y también todos los príncipes de los sacerdotes, y el pueblo, aumentaron la prevaricación, siguiendo todas las abominaciones de las gentes, y contaminando la casa de Jehová, la cual él había santificado en Jerusalén”; cuando prevaricamos contaminamos la casa, el templo, donde mora el Espíritu Santo, contristándolo a tal extremo que lo apartamos de nuestro lado.

2. ES ESTAR VARADO ESPIRITUALMENTE: No se produce crecimiento, hay una inercia que no hemos vencido por estar pendiente del mundo y sus distracciones, nuestro testimonio no glorifica el nombre del Señor, vivimos idolatrando nuestro ego u otras personas, aparentamos realidades que no existen, ocultamos cosas, engañándonos a nosotros mismos, siendo piedras de tropiezo para muchos, porque la carne es lo que predomina. Juan 3:6 “Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es”; Gálatas 6: 7 “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”.

3. ES DESCONOCER NUESTRA CONDICIÓN PECADORA: Es entrar en un ciclo vicioso del pecado, desobedeciendo la autoridad del Señor, cometiendo injusticias, calumniando al prójimo, perdiendo el temor por lo santo, siendo una vergüenza en nuestra familia espiritual, por falta de conversión, pareciera que pidiéramos a gritos a Dios: ¡Señor castígame, dame vara!, no se nos ha revelado lo que es la justicia de Dios. Levítico 6:2-3 “Cuando una persona pecare e hiciere prevaricación contra Jehová, y negare a su prójimo lo encomendado o dejado en su mano, o bien robare o calumniare a su prójimo, o habiendo hallado lo perdido después lo negare, y jurare en falso; en alguna de todas aquellas cosas en que suele pecar el hombre”; Proverbios 29:15a “La vara y la corrección dan sabiduría; Mas el muchacho consentido avergonzará a su madre”; Proverbios 29:16 “Cuando los impíos son muchos, mucha es la transgresión; Mas los justos verán la ruina de ellos”; Números 5:6 “Habla a los hijos de Israel: El hombre o la mujer que cometiere alguno de todos los pecados de los hombres, haciendo prevaricación contra el SEÑOR; aquella persona es culpable”; Mateo 25:46 “E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna”.

REFLEXIÓN

Cuando una persona come un bocado de mundo (inmundo), la carne o los deleites del mal, es porque predomina la prevaricación, está enlazado con la concupiscencia de su alma, sus vestiduras no son santas, no está convencido de la libertad que le trajo Cristo, así que no se extrañe que sea echado fuera del reino y viva el castigo eterno, el crujir de dientes. Proverbios 29:6 “En la prevaricación del hombre malo hay lazo; más el justo cantará y se alegrará”.

Dios ha dado una promesa aquellos hijos que se sometan y sujeten de su Espíritu “saldrán de la tribulación”, serán llamados justos y su labios ya no prevaricaran jamás: Proverbios12:13 “El impío es enredado en la prevaricación de sus labios; más el justo saldrá de la tribulación”.

Un verdadero hijo de Dios se esfuerza por no prevaricar, entonces su actitud será diferente, sus pensamientos serán otros, se les revelará lo que es el amor de Dios, los afanes acabarán, aprenderán a esperar pacientemente en el Señor aguardando en perfecta paz y su vida la someterá a la voluntad de Dios aunque esté en contra de la nuestra, dando gracias en todo momento y nuestro semblante cambiará, habrá gozo en el corazón para honor y gloria de nuestro Padre Celestial. Levítico 6:4 “Entonces, habiendo pecado y ofendido {prevaricado}, restituirá aquello que robó, o el daño de la calumnia, o el depósito que se le encomendó, o lo perdido que halló”; Filipenses 4:8 “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”; Filipenses 4:6-7 “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”; 1 Tesalonicenses 5:18 “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús”.

Gracias Señor por tu palabra, bendito seas. Amén…

lunes, 28 de junio de 2021

LA TRAICIÓN DE JUDAS

 


Lucas 22: 48 “Entonces Jesús le dijo: Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del Hombre?”

Muchos líderes de hoy en día utilizan las palabras de lealtad y traición para manipular a las masas para tratar de romper la endeble integridad que a pocos les queda, inclusive la utilizan de manera despectiva para etiquetar o señalar ciertas actitudes o conductas de equis o determinadas personas, que ellos necesitan someter, confundiéndolos, con un fin oscuro. Eso no es nuevo, solo hay que revisar la historia y nos darnos cuenta que ha existido toda la vida, por ejemplo, Julio César gran emperador romano decía que “Amo la traición, pero odio al traidor”, acá deja entrever lo perverso y desconfiado que es el corazón del hombre, por un lado aplicaba la traición como medio de sometimiento, pero odiaba a las personas que se prestaban para tal fin y por causa del fruto que sembró, murió; pues déjeme decirle que el mismo satanás ha exigido desde mucho tiempo atrás lealtad dando dadivas a quienes le siguen el juego, tratando de comprar voluntades, y lo quiso hacer con Jesús pero el Señor lo puso en su sitio, en Mateo 4:8-10 se describe claramente “Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares (si postrado me eres leal). Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás”.

Satanás es tan astuto, que puede utilizar a hijos de Dios débiles en la fe y que no se han querido convertir, para tratar de obtener sus propósitos perversos, solo para preservar su imperio de maldad espiritual obtenido desde la caída del hombre; y lo más escandaloso es que hay otros tantos cristianos, que por falta de discernimiento, están siguiéndole la corriente, creyendo que lo que hacen es bueno, Mateo 16:22-24 “Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca. Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres. Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame”.

No se trata de que tan traicionero o desleal sea su corazón, o que tan perdido está el mundo o que tanta maldad esté desatada, sino que tan firme está usted en los principios de Dios y que tan fiel puede ser a Cristo.

JUDAS Y YO

Judas estuvo compartiendo y comiendo de mismo plato que Jesús, y el Señor le amaba, pero como Él conocía su corazón, ya sabía que no se iba convertir y en el momento que el Señor lo ordenará lo iba a entregar, “traicionando” los principios. Cuantas veces el Señor nos ha hablado, hemos comido en su plato, del manjar más delicioso de su palabra y sin embargo hasta hoy todavía no nos hemos convertido, será que estamos esperando de satanás entre en nosotros y nos destruya. Proverbios 16:4 dice “Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo, Y aun al impío para el día malo. Abominación es a Jehová todo altivo de corazón; Ciertamente no quedará impune”; Juan 13:21-27 “Habiendo dicho Jesús esto, se conmovió en espíritu, y declaró y dijo: De cierto, de cierto os digo, que uno de vosotros me va a entregar. Entonces los discípulos se miraban unos a otros, dudando de quién hablaba. Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado al lado de Jesús. A éste, pues, hizo señas Simón Pedro, para que preguntase quién era aquel de quien hablaba. El entonces, recostado cerca del pecho de Jesús, le dijo: Señor, ¿Quién es? Respondió Jesús: A quien yo diere el pan mojado, aquél es. Y mojando el pan, lo dio a Judas Iscariote hijo de Simón. Y después del bocado, Satanás entró en él. Entonces Jesús le dijo: Lo que vas a hacer, hazlo más pronto”; Ahora bien, si tiene la duda si su actitud es traición o falta de conversión, debe revisarse porque en ambos casos está violentando el principio principal de amar al Señor con todo su corazón, con toda su alma, con todo su ser.

Estos pasajes bíblicos nos enseñan que, la traición y deslealtad están íntimamente relacionadas con falta de conversión y falta de conducción por parte del Espíritu Santo, sino obedecemos de corazón los principios dados en la palabra y somos fieles a ellos nada podemos hacer, la palabra dice en Hebreos 10:26 “Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados”; si notamos bien en la palabra, Jesús estaba conmovido por Judas, porque nunca se quiso convertir y la palabra dice que no quiere que ninguno se pierda, pero esto es decisión de cada uno de nosotros, por eso pregúntese, a qué o quién usted hoy está siendo fiel, al mundo o a Dios, a su carne o al Señor, a Satanás o a Jesucristo, a ¿Cuáles principios está pegado?, los de Dios o los del mal.

HAY QUE ORAR, LEER Y VELAR PARA NO CAER

Ojo, el mal ha ido evolucionando y se ha disfrazado de ángel de luz, a tal forma, que ahora la sociedad ve normal qué, hayan cultos satánicos abiertamente por el derecho de libre culto; no se enseñe la santa escritura en las escuelas porque eso es lavar el cerebro a los niños, pero se les habla de política, rituales paganos e idolatría; exista matrimonios del mismo sexo con hijos y privando a estos de crecer en una familia según el diseño original de Dios, aun así se apoya a las familias disfuncionales; haya tendencia a reconocer el transgénero como un tercer sexo, refiriéndose a las personas que se niegan a aceptar el diseño divino, su sexo concedido al nacer por el Señor, y por tal rareza, somos capaces de asentir complacientemente a sus demandas y apoyarlos, señalando a quienes, apegados a la palabra no comparten su ideología, diciéndoles homofóbicos, retrógrados, fanáticos religiosos, falsos, traidores y desleales del amor de Dios entre otros epítetos, sólo para justificar el pecado y la abominación; en este punto, hay que preguntarse: ¿Quiénes son los verdaderos traidores, los pecadores o los que consienten el pecado?, si por principio divino, Dios hizo al hombre y la mujer tal como son, hasta los hizo a su imagen y semejanza, complementarios no iguales, uno lo puso por cabeza y la otra como ayuda idónea, pero quienes somos nosotros que tratamos de tergiversar la palabra, queriendo desnaturalizarla, inclusive tratando de desvirtuarla y, sin darnos cuenta afirmamos, cosas que allí no están escritas. Por eso debemos orar, leer la palabra y velar para no caer en los engaños del Diablo.

OTRA MENTIRA O MEDIA VERDAD

He escuchado muchas veces en hermanos en Cristo que: “Dios aborrece el pecado pero, ama al pecador”; eso no lo dice textualmente la biblia pero muchos lo asumen como una gran verdad, para su conocimiento eso lo dijo Mahatma Gandhi, así que no vuelva decir que “Dios dice”, lo que si dice la palabra es que: Proverbios 11:20 “Abominación son a Jehová los perversos de corazón; Mas los perfectos de camino le son agradables”; Romanos 5:8 “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”; Mateo 5:44 “Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen”; Lucas 23:34  “Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”; es evidente que en todos los tiempos ha habido un desconocimiento de la palabra a tal punto que el mismo Jesús le pidió al Padre que les perdonara por tal desconocimiento, no porque el Padre no supiera que lo había, sino para que nosotros nos diéramos cuenta que estábamos fuera de los principios del Señor y de su fidelidad, producto de la manipulación de los líderes espirituales del momento, en cambio en estos tiempos ¡También!; por eso la palabra dice en Juan 8:31-32 “Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”; la traición se produce cuando no permanecemos en la palabra; hay muchas personas que son criados por sus padres en los principios de Dios, pero somos nosotros al final quienes decidimos traicionarlos, y no conforme con ello queremos que otros sean iguales a nosotros porque necesitamos seguidores, para tener mayor fuerza, pero el Señor dice que nada que se levante contra Él prosperará; Isaías 54:17a “Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio…”.

¿CÓMO IDENTIFICO SI SOY UN TRAIDOR Y DESLEAL IGUAL A JUDAS?

1.  Trato de justificar mi pecado, besando y engañando a Dios, no me sujeto ni someto a la palabra, vivo anhelando las cosas del mundo, soy capaz de venderlo por unas monedas o cambiarlo por un pedazo de pan.

2.  La carne es lo que prevalece, dándole cabida al diablo, soy un religioso en esencia, un címbalo que resuena, que hace mucha bulla pero solo hasta ahí, porque no soy hacedor de la palabra ni mucho menos cumplidor de las enseñanzas de Jesucristo, soy mal testimonio de Cristo, que vive en mí.

3.  En mi boca solo habla sandeces, la deslealtad y traición se convierten en paranoia por falta de confianza en el Señor; la hipocresía predomina, ya que vivo señalando los defectos y pecados de otros sin anteponer los míos propios; uso recurrentemente la altivez, soberbia, manipulación e ira para señalar, criticar y maldecir a otros, cuando los primeros pecadores, traicioneros, desleales y mentirosos somos nosotros, a tal punto que nos comportamos como perros depredadores, queriendo mutilar el cuerpo de Cristo, la iglesia, la unión del Espíritu y la paz que sobre pasa todo entendimiento entre hermanos;

4.  Busco impedir mi crecimiento espiritual y el conocimiento de la verdad del Señor, creando cierta dependencia e idolatría hacia mí, mis pastores, hombres, cosas o ciertos “dones” que le pertenecen al Señor, inclusive nos engañamos propiciando un culto a banalidades y vanidades humanas, fuera del principio de Dios;

5.  Nos falta humildad, oración, intercesión, no hacemos vallado, no aceptamos que nadie nos corrija, contradiga, exhorte o aconseje en Espíritu, somos incapaces de menguar por puro orgullo o egocentrismo, nos negamos a morir a nosotros mismos;

6.  No deseamos perder los privilegios terrenales que tenemos, o peor aún, envidiamos las bendiciones de otros, somos como pequeños reyes fabricando nuestros propios reinos de oscuridad, muerte y maldad, a los cuales no se nos ha revelado la palabra, ni muchos menos la conversión.

REFLEXIÓN

Judas pudo haber aceptado el perdón del Señor, humillándose, arrepintiéndose, convirtiéndose de sus malos caminos y permanecer en Cristo, sin embargo, decidió continuar en pecado aun recibiendo la palabra de la misma boca de Jesús, nadie es obligado a hacerlo, y cada quien decide si abrir las puertas del corazón a Cristo o darle apertura al enemigo, llenando su vida de oscuridad y muerte.

La exhortación es a que no seamos Judas, estamos en los últimos tiempos, las horas son más cortas y las señales ya están llegando, conviértase a Cristo y deje de estar traicionándolo, permanezca en sus principios y séale fiel. No vaya a decir que no hubo profeta que no le advirtió, que no hubo pastor que lo le aconsejó, que no hubo iglesia que no le aceptó, que no hubo la oportunidad de arrepentirse, porque a Dios no se le puede engañar. Bendito sea el Señor que hoy nos ha abierto los ojos y podemos arrepentirnos de corazón, diciéndole: “Señor, que quieres que haga”; pero eso sí, ¡Hágalo…!, que el Señor guarde su corazón y le de sabiduría para permanecer en su presencia. Dios le bendiga.

2 Crónicas 7:14 “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”.

sábado, 22 de mayo de 2021

¡PÓNGASE EL TAPA BOCA!


1 Pedro 3:10 "Porque: El que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño".

Estos tiempos de pandemia nos ponen a reflexionar profundamente en el uso del tapabocas; podemos observar fotos de siglos atrás, qué, por medidas de salud pública, era obligatorio el uso del tapabocas y la limpieza, porque el virus se iba extendiendo causando la muerte a muchos incrédulos, que no creían que el mal viajaba a través de los microorganismos que habitaban en los pequeños corpúsculos de saliva que expulsaba nuestra boca y que acompañaba al aire de los pulmones.

Espiritualmente hablando, nosotros también necesitamos limpiarnos y usar el tapabocas. La limpieza espiritual se realiza día a día, orando con arrepentimiento, aceptando el perdón dado en la Cruz y convirtiéndonos de los malos caminos a través de la Palabra y el poder del Espíritu en la palabra; y como manera preventiva, para no contaminarnos ni contaminar a otros, usar el tapaboca espiritual; El Señor Jesucristo decía en Mateo 15:10-11 a la muchedumbre: "…Oíd, y entended: No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre".

Está claro que la puerta de contaminación del virus de la maldad del hombre es nuestra boca y la lengua es el arco para mandar las saetas (flechas) de destrucción, pero también puede servir como puerta de bendición y edificación si hay presencia del Señor, todo depende de lo que atesore su corazón. Lucas 6:45 "El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca"; Jeremías 9:3 "Hicieron que su lengua lanzara mentira como un arco, y no se fortalecieron para la verdad en la tierra; porque de mal en mal procedieron, y me han desconocido, dice Jehová"; Jeremías 9:8 "Saeta afilada es la lengua de ellos; engaño habla; con su boca dice paz a su amigo, y dentro de sí pone sus asechanzas"; Proverbios 18:21 "La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus frutos".

EL TAPABOCAS QUE USO

En nuestra boca reside la lengua, que está conectada directamente con el corazón y el alma. He visto personas que dicen que se tienen que morder la lengua para evitar que se escape el fuego del mundo de maldad que arde en su corazón, sin embargo, si Dios no gobierna su vida es trabajo en vano, decir que va a domar su lengua es mentira, porque lo hace en la carne, postergando la acción inflamable y dañina de nuestra alma, que es quien realmente alimenta el fuego perverso que se encuentra en el corazón. Santiago 3:5 "Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande bosque enciende un pequeño fuego!"; Santiago 3:6 "Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno"; Santiago 3:8 "Pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal".

Si no usamos correctamente el tapabocas espiritual, que es la palabra y el poder del Espíritu Santo, podemos ser fuente amarga y dulce a la vez y nos comportamos como hijos rebeldes, fluctuantes, sin testimonio, que emplean artimañas, engaños, manipulaciones, como si con eso vamos a justificar nuestros pecados ante Dios, no se engañe Dios no puede ser burlado, lo que sembremos de eso nos contaminaremos, por eso el Señor nos exhorta hoy a usar el tapabocas. Santiago 3:9-10 "Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios. De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así {use el tapabocas}".

Hay quienes se creen hijos muy espirituales y viven haciendo rituales judíos o religiosos, pero no usan el tapabocas espiritual, son incapaces de hacer lo que Jesús enseñó, entonces viven pecando, usando el nombre del Señor en vano, haciendo tropezar a los más débiles, pues detallemos esta advertencia: Santiago 1:26 "Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana"; Marcos 9:42 "Cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si se le atase una piedra de molino al cuello, y se le arrojase en el mar"; es por ello que no dejemos de utilizar el tapabocas espiritual, porque solo a través del Espíritu de Dios y su palabra, estaremos resguardados de las asechanzas del mal.

¿CÓMO IDENTIFICO QUE NO TENGO PUESTO EL TAPABOCAS CORRECTAMENTE?

1. Se desboca en su rebeldía, dando rienda suelta los dichos de su boca, burlándose del prójimo y de Dios, mal poniendo y emitiendo juicio con mentira y descrédito. Isaías 57:4 "¿De quién os habéis burlado? ¿Contra quién ensanchasteis la boca, y alargasteis la lengua? ¿No sois vosotros hijos rebeldes, generación mentirosa,…?".

2. Vive lisonjeando al hermano, para caer en gracia terrenal, pero se nos olvida exhortarlo cuando hay que traerlo nuevamente a los caminos del Señor. Proverbios 28:23 "El que reprende al hombre, hallará después mayor gracia que el que lisonjea con la lengua".

3. Utiliza el don de palabra para enriquecerse de manera mal habida, con engaños y mentiras, trayendo muerte y oscuridad a sus vidas y a nuestro entorno. Proverbios 21:6 "Amontonar tesoros con lengua mentirosa es aliento fugaz de aquellos que buscan la muerte".

4. Habla tonterías terrenales, predicando despropósitos, se comportan como los propios majaderos incapaces de percibir lo glorioso, santo y puro por estar sumergidos en la carne, el mundo y la maldad. Proverbios 15:2 "La lengua de los sabios adornará la sabiduría; Mas la boca de los necios hablará sandeces".

5. Actúa pendencieramente, en contienda, disputa, riña, pelea, no concibe la paz, ni descanso. Proverbios 12:18 "Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; Mas la lengua de los sabios es medicina".

6. Es tendiente al fraude, se comporta como un mitómano. Salmo 120:2 "Libra mi alma, oh Jehová, del labio mentiroso, Y de la lengua fraudulenta".

7. Es incapaz de arrepentirse y convertirse de corazón, emite juicios a priori, la mayoría de sus acciones están llenas de injusticia o justicia humana, se olvida del llamado a ser misericordiosos. Salmo 37:30 "La boca del justo habla sabiduría, Y su lengua habla justicia"; Mateo 9:13 "…Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento".

¡OJO! ¿POR QUÉ SIN TAPA BOCAS ESTAMOS EXPUESTOS?

1. Habrá quebrantamiento de espíritu sin la presencia del Señor. Proverbios 15:4 "La lengua apacible es árbol de vida; Mas la perversidad de ella es quebrantamiento de espíritu".

2. El pecado será expuesto públicamente por no querer convertirse. Oseas 7:16 "Volvieron, pero no al Altísimo; fueron como arco engañoso; cayeron sus príncipes a espada por la soberbia de su lengua; esto será su escarnio en la tierra de Egipto".

3. Seremos consumidos, corrompidos, el virus de maldad nos carcomerá. Zacarías 14:12 "Y esta será la plaga con que herirá Jehová a todos los pueblos que pelearon contra Jerusalén: la carne de ellos se corromperá estando ellos sobre sus pies, y se consumirán en las cuencas sus ojos, y la lengua se les deshará en su boca".

¿QUÉ OCURRE CUANDO TENGO PUESTO EL TAPABOCAS?

1. Nada podrá dañarnos espiritualmente hablando, todo lo que se levante contra ti recibirá su pago justo. Isaías 54:17 "Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos de Jehová, y su salvación de mí vendrá, dijo Jehová".

2. Espero confiadamente, descanso en la paz de Cristo, reposo en los delicados pastos del Señor. Lamentaciones 3:26 "Bueno es esperar en silencio la salvación de Jehová".

3. Sirve como tamiz, filtro purificador, nuestros labios sólo anuncian la palabra real y verdadera, con temor santo y glorificando el nombre del Señor. Hechos 8:35 "Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús".

REFLEXIÓN:

Cristo es el único que siempre utilizó el tapabocas espiritual en su pasantía por la tierra, hasta la muerte de Cruz, tanto así que no abrió su boca siendo inocente, pero lo hizo para enseñarnos obediencia y disciplina, por eso seremos llamados discípulos; Isaías 53:7 "Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca".

La exhortación es a esperar y aguardar en estos tiempos con el tapabocas espiritual puesto, oremos no nos dejemos contaminar por el avance de la maldad, cuando más oscura está la noche, es porque está cerca el amanecer, seamos pacientes. Salmo 37:7 "Guarda silencio ante Jehová, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, Por el hombre que hace maldades".

Seamos sabios, la creación entera espera por la manifestación de los hijos de Dios, renunciemos a la perversidad de nuestra boca, póngase el tapabocas espiritual y seremos bendecidos en la presencia del Señor. Proverbios 10:31 "La boca del justo producirá sabiduría; Mas la lengua perversa será cortada"; Hechos 3:19 "Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio".

Así como la esposa se sujeta de su esposo, sujétese la iglesia a Cristo, a su autoridad y no permita que se le escape, use el tapabocas espiritual para que nada lo contamine: Efesios 5:21-23 "Someteos unos a otros en el temor de Dios. Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador". Amén


lunes, 19 de abril de 2021

MIS DICHOS, TUS DICHOS

 


Es una realidad que el hombre tiene la tendencia a bendecir y maldecir con su boca dependiendo del momento, la condición espiritual y emocional que posea, lo cual es un error garrafal; Santiago 3:10 “De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así”; muchas veces subestimamos el poder de nuestras palabras, mucho más cuando estamos en autoridad, ya que podemos castrar o hacer crecer a nuestros hijos, familiares o amigos dependiendo como la usemos, muchos estudios científicos que así lo certifican.

Al decirle a un hijo o una persona, por ejemplo, “Que maravilla, que inteligente eres”, “¡Muchacho!, tu si eres bruto”, “Tu si eres desordenado, ¡Hasta cuando!”, “Eres un campeón, un ganador”, “¡Qué torpe! ¿Cuándo aprenderás a poner atención y ser más cuidadoso con las cosas?”, “Bob eres un cochino, vete a bañar”, etc., son dichos que marcan y definen ciertos patrones de comportamiento en la vida que se acentúan en la persona, sobre todo en la adultez, de tal forma que la manera de actuar, pensar y creer son defectuosas e inclusive los ata a conductas almáticas inestables difíciles de eliminar o moldear sin la presencia del Señor, alimentando conductas tales como la vanidad, el orgullo, la soberbia, la superioridad, dejar todo para después (procrastinar), la inferioridad, la frustración, el miedo, los complejos, el conformismo, etc., impulsando a la persona a que transite por caminos de oscuridad y tinieblas, siendo piedras de tropiezo. Sin embargo, el hecho que pronuncie, decrete o diga cosas “buenas” no quiere decir que les va ir bien, ya que esto se ha convertido una moda, un engaño que satanás utiliza para alejar a muchos de la presencia del Señor y lo busquen en espíritu y verdad, que es quien realmente, con su palabra y sus dichos, quien nos bendice.

Lo mismo ocurre con nosotros, podemos quedar enredados en las palabras que pronunciamos y quedar atrapados en nuestros dichos sobre todo cuando nos manipula el alma, a través de la envidia, la ira, el miedo, la depresión, la maldad, más cuando estas acciones gobiernan mi vida; si no sometemos y sujetamos nuestra vida al Espíritu de Dios nada podemos hacer; ya que se produce el ciclo vicioso del pecado, un espiral que va creciendo y que es difícil de romper llevándonos a la muerte espiritual; Proverbios 6:2 “Te has enredado con tus palabras y has quedado atrapado con los dichos de tu boca”. Creerle al Señor Jesucristo y caminar su palabra de corazón es una decisión personal, esto demuestra lo que realmente hay en nuestro interior, que es lo que se atesora y eso transmitimos con nuestros dichos, por eso no nos dejemos confundir con los dichos del mundo, estos traen aflicción porque Dios no está allí; Santiago 3:15-17 “Porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica”; Juan 16:33 “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”; Lucas 6:45 “El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca”.

LA ÚNICA LLAVE QUE ABRE LAS PUERTAS: SU PALABRA

Nuestros dichos o palabras son como un manojo de llaves, que dependiendo cual uses, puede que abra o tranque la puerta que tanto anhelas atravesar para ser “felices”, sin embargo, la felicidad será plena si Cristo está presente, de lo contrario recibiremos un portazo en la cara que traerá dolor y desesperación por falta de su paz, la única llave que abre todas la puertas es Cristo Jesús. La palabra de Dios nos enseña que nuestros dichos están conectados con nuestro corazón, definiendo lo que realmente somos en nuestro interior, puede ser que tratemos de aparentar u ocultar nuestro pecado, pero a Dios no le podemos engañar, y si hay algo que no le agrada, tarde o temprano lo sacará a la luz y todos conocerán nuestra vergüenza; No olvidemos que no habrá nada oculto entre cielo y tierra, y por todo daremos cuentas, por nuestras palabras y acciones.  Mateo 12:36 “Pero yo les digo que en el día del juicio todos tendrán que dar cuenta de toda palabra ociosa que hayan pronunciado”.

Es por ello que el Señor, que es un Dios bueno y misericordioso, nos dejó su palabra, sus mandatos para que los guardemos y sirvan de motivación, guía y exhortación para convertirnos en los hijos que Él quiere que seamos y en quien siente complacencia, porque no desea que ninguno se pierda, pero yo decido si escuchar y caminar su palabra, o seguir mis dichos, pensamientos o vida loca que me está llevando a la perdición. Proverbios 7:1-3 “Hijo mío, guarda mis palabras y atesora mis mandamientos dentro de ti. Guarda mis mandamientos y vivirás; guarda mi enseñanza como a la niña de tus ojos. Átalos a tus dedos; escríbelos en la tabla de tu corazón”; Deuteronomio 32:1 “Escuchad, cielos, y hablaré; y oiga la tierra los dichos de mi boca”; Proverbios 18:21 “En la lengua hay poder de vida y muerte; quienes la aman comerán de su fruto”. Pregúntese ¿A quien ama más: Al Señor o a usted mismo?; ¿A las cosas del mundo o a las cosas de Dios?, ¿Qué frutos está comiendo: de santidad o de pecado?, ¿Qué dichos está escuchando: Los de usted, los de otros o los de Dios?, sincérese, es momento de reflexionar y presentarse ante el Señor como lo que realmente es.

EL MAYOR TESORO: SUS DICHOS

Los dichos del Señor son un tesoro, un refrigerio, un mandato, una enseñanza y un recordatorio, que deberían estar grabados en nuestros corazones, ellos nos ayudan a entrar a su presencia, y es a través de ellos que obtendremos la salvación y vida eterna; una de las principales funciones es quitar el velo y la ceguera espiritual producto de nuestra carne, los deseos ilusorios perecederos que el mundo nos ofrece y las tentaciones con la cual el enemigo nos asecha, compra y hace caer. Estar bajo el dominio de la palabra de Dios, es blindarnos, es traer protección, es garantía de que a pesar de las circunstancias y las adversidades que podamos estar viviendo, el Señor nos guardará, nos sustentará, nos cuidará como la niña de sus ojos. Salmos 17:8 “Guárdame como a la niña de Tus ojos; Escóndeme a la sombra de Tus alas”.

No es raro que muchos hijos de Dios e hijos de perdición la desechen o manipulen por andar en la carne, ya que la palabra es cortante, viva y eficaz, penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu para clavar el pecado en la Cruz, ese pecado que nos negamos a renunciar, exponiendo lo que realmente somos y discerniendo las intenciones de nuestro perverso corazón, la condición de oscuridad y muerte, es decir, que sin arrepentimiento ni conversión al Señor, negándose a morir a su antigua manera de vivir estamos destinados al castigo eterno, solo por pura necedad, incredulidad o capricho. Juan 8:51 “De cierto, de cierto os digo, que el que guarda mi palabra, nunca verá muerte”; Hebreos 4:12 “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”; Gálatas 3:3 “¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?”.

¿CÓMO IDENTIFICO QUÉ ESTOY ACTUANDO SEGÚN MIS DICHOS (HOMBRE)?

1. Vivo pecando reiterativamente, no guardo su palabra, caigo siempre en el mismo foso oscuro.  Salmos 119:11 “En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti”; 2 Pedro 2:22 “…El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno”.

2.    Trato de justificar mi conducta, a través de mentiras, razones, pensamientos, lógicas humanas, que te apartan del Señor y no hago nada para enderezar mis pasos. Romanos 3:4 “En ninguna manera; porque Dios es Verdadero y todo hombre es mentiroso, como está escrito: Para que seas justificado en tus dichos, y venzas cuando juzgares”.

3.    Nuestra boca es obscena, no hay respeto por la creación, nuestros semejantes, no llevamos la palabra de edificación, solo hablamos palabras de mal, queja, desesperanza, tristeza, como aquellos que no conocen de Cristo. Efesios 4:29 “Eviten toda conversación obscena. Por el contrario, que sus palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan”.

4.  Se enojan por todo, explotan y sacan la maldad de su corazón, pagan mal por mal, insulto por insulto, se olvidan de ser hacedores y ejemplo, más que oidores de la palabra de Dios. 1 Pedro 3:9 “No devuelvan mal por mal ni insulto por insulto; más bien, bendigan, porque para esto fueron llamados, para heredar una bendición”; Santiago 1:19 “Mis queridos hermanos, tengan presente esto: Todos deben estar listos para escuchar, y ser lentos para hablar y para enojarse”.

5.   Oran incansablemente de manera religiosa, sus oraciones no son eficaces, el pecado les estorba, su corazón no es sincero ni están dispuestos a ser tratado por el Espíritu Santo. Mateo 6:7 “Y al orar, no hablen sólo por hablar como hacen los gentiles, porque ellos se imaginan que serán escuchados por sus muchas palabras”.

6.   Son fuente de agua dulce y amarga a la vez, utilizan su boca para bendecir y maldecir, sirven a dos señores, inconstantes en todos sus caminos. Santiago 3:10 “De una misma boca salen bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así”.

7.   Poseen un espíritu deprimido, se hacen llamar hijos de Dios pero hablan mal, insidiosamente de sus hermanos, su testimonio y obras muestran que son como sectas de satanás, señalando y culpando a otros, porque no están con Cristo. Apocalipsis 2:9 “Yo conozco tus sufrimientos y tu pobreza, aunque en realidad eres rico. Y sé lo mal que hablan de ti los que se dicen judíos pero no son otra cosa que una congregación de Satanás. No tengas miedo de lo que vas a sufrir, pues el diablo meterá en la cárcel a algunos de ustedes, para que todos ustedes sean puestos a prueba; y tendrán que sufrir durante diez días. Mantente fiel hasta la muerte, y yo te daré la vida como premio”; Proverbios 15:4 “La lengua que brinda consuelo es árbol de vida; la lengua insidiosa deprime el espíritu”.

¿QUÉ PASA CUANDO ESTOY BAJÓ EL PODER DE LOS DICHOS DEL SEÑOR?

1.   Hay gozo en nuestro corazón, sentimos la dulzura de sus dichos, es algo indescriptible; Salmos 119:103 “¡Cuán dulces han sido a mi paladar tus dichos! Más que la miel a mi boca”.

2.   Comenzamos a predicar y hablar de la justicia de Dios; Salmos 119:172 “Hablará mi lengua tus dichos; porque todos tus mandamientos son la misma justicia”.

3.    Recibo medicina y sanidad para mi vida, mi alma se empieza a transformar, a convertir; Proverbios 16:24 “Panal de miel son los dichos suaves; suavidad al alma y medicina a los huesos”.

4.  Nos convertimos en hombres sabios y entendidos en la palabra, en el conocimiento de Dios, difícilmente se dejarán confundir. Proverbios 17:27 “Detiene sus dichos el que tiene sabiduría: De prudente espíritu es el hombre entendido”.

5.    Mantendrá los ojos abiertos por el Espíritu, Él le dará discernimiento, tendrá una visión más allá de la nuestra limitada capacidad. Números 24:4 “Dijo el que oyó los dichos de Dios, el que vio la visión del Omnipotente; caído, más abiertos los ojos”.

6.    Seremos hijos que meditan en el corazón, dispuestos a convertirnos y actuar bajo sus preceptos. Salmos 19:14 “Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh SEÑOR, roca mía, y redentor mío”.

7.    El Señor los defenderá en todo momento, tendremos a Espíritu cómo testigo y defensor de nuestra vida. Proverbios 31:8 ¡Levanta la voz por los que no tienen voz! ¡Defiende los derechos de los desposeídos!

8.    Siempre estaremos dispuestos a edificar, restaurar, guardar, velar, orar, amar, bendecir. Colosenses 4:5-6 “Compórtense sabiamente con los que no creen en Cristo, aprovechando al máximo cada momento oportuno. Que su conversación sea siempre amena y de buen gusto. Así sabrán cómo responder a cada uno”.

9.    Seremos salvos, no veremos segunda muerte. Romanos 10:9 “Que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo”.

CONCLUSIÓN

Quien disponga su corazón a los dichos del Señor, a su palabra siempre recibirá; recibirá presencia, perdón, bendición, sanidad integral, prosperidad del alma, la heredad que tiene dispuestos a sus santos, salvación y vida eterna, ya que su palabra nunca regresa vacía. Isaías 55:11 “Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié”.

No hay que desesperar, seamos como Job, que nunca negó del Señor ni siquiera en el momento más duro de su vida y el Señor lo bendijo multiplicando su gracia. Job 1:21 “Y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito”; Ezequiel 12:28 “Diles, por tanto: Así ha dicho Jehová el Señor: No se tardará más ninguna de mis palabras, sino que la palabra que yo hable se cumplirá, dice Jehová el Señor”; Habacuc 3:17-19 “Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales; Con todo, yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salvación”.

Dios siempre tiene la última palabra, y aunque sus planes no sean los míos, así que dejémonos guiar por el poder su Espíritu y su palabra y veremos cosas que ojo no ha visto ni cosas que han subido a corazón de hombre. Amén… Proverbios 16:1 “Los planes son del hombre; la palabra final la tiene el Señor”.